Javier Cienfuegos y la plusmarca española de lanzamiento de martillo

Montijo es una localidad de unos 15 000 habitantes de la provincia de Badajoz. Montijo también es un lugar muy importante en el ámbito atlético español, referencia del lanzamiento de martillo. Es el lugar donde vive y entrena Javier Cienfuegos (1990), el plusmarquista español de la prueba con 79,38 m, en estos momentos la tercera mejor marca mundial de 2019. La persona clave del éxito de esta especialidad en Montijo es Antonio Fuentes Gallego, un antiguo fondista (llegó a correr en 2h37 el maratón), convertido en entrenador de lanzadores de martillo de forma autodidacta. Como gran parte de los entrenadores en España, Fuentes, funcionario del vecino ayuntamiento de Calamonte, se dedica a formar lanzadores en su tiempo libre.

El lanzamiento de martillo, una especialidad muy compleja que requiere de continua supervisión técnica, nunca había destacado especialmente en España. Ha habido, sin embargo, notables lanzadores que han contribuido al progreso de la prueba. Uno de los grandes nombres de los lanzamientos, que también destacó en el martillo, fue Miguel de la Quadra Salcedo (1932-2016). De la Quadra superó, en 1956, 7 veces la plusmarca española, hasta colocarse cerca de la barrera de los 50 m, con 49,25 m. En Madrid el 17 de junio de 1956 fue capaz de superarse a sí mismo en tres ocasiones en la misma competición (47,54, 47,54 y 47,79). El tope mundial superaba entonces los 68 m. El primer español en superar los 50 m fue el madrileño José María Elorriaga (1931-1994) que en 1958 lanzó 50,16 m y en la misma competición en el siguiente intento 52,98 m. Mantuvo un enconado duelo con el guipuzcoano de Oyarzun, José Luis Falcón (1938). De 1957 a 1963 se repartieron los campeonatos de España con 4 para el primero (1957, 58, 59 y 63) y tres para el segundo (1960, 61 y 62). Falcón tuvo en 1960 su gran temporada, con 5 plusmarcas españolas, desde 54,42 a 57,24 m. Fue el primer lanzador de martillo olímpico español. Precisamente en Roma, en la fase de clasificación olímpica,  lanzó los 57,24 m referidos, si bien solo pudo ser 26º de 28 participantes. Falcón superó su tope español al año siguiente con 57,31, pero finalmente Elorriaga consiguió lanzar más lejos, al irse a 57,52 en 1962.

La barrera de los 60 m ya no estaba lejos y no se hizo esperar demasiado. El coruñés José Otero (1941) conseguía en 1964, con 57,77 m, su primer tope español. Conseguiría otros 4 entre 1964 y 1965, 58,38, 59,86, 59,98 y 60,46 m. Fue campeón de España de 1964 a 1966. Este último año llegaría a lanzar 61,30 m, pero entonces la plusmarca nacional estaba ya en manos del lucense, aunque nacido en León, José Luis Martínez (1943-2004). Martínez realizó su primera plusmarca española en 1965, con 58,98 m y la llevó hasta 64,62 m en 1968. Fue dos veces campeón de España. Participó en los Juegos Olímpicos de México, donde lanzó 63,40 m, que no le sirivieron para llegar a la final, para la que se necesitaban 66,00 m.

En la década de los 70 brilló con luz propia el sevillano José Alcántara (1945). Seis veces campeón de España (1970, 71, 72, 73, 76 y 1978), superó la plusmarca española en 7 ocasiones, desde 65,00 m en 1970, hasta 67,96 en 1981. Al año siguiente entregó el testigo a otro grande, el madrileño Raúl Jimeno (1959), que dominaría la década siguiente, pese a la irrupción de su gran rival, otro madrileño, Francisco Fuentes (1963), a mediados de los 80. Jimeno se subió a lo más alto del podio en los campeonatos de España en 8 ocasiones (1980, 1981, 1982, 1983, 1984, 1985, 1986 y 1989). En total, superó el tope nacional 8 veces, desde 68,54 m en 1982 a 72,36 m en 1986, incluyendo un lanzamiento de 70,44 en 1983, con el que se convertía en el primer español por encima de 70 m. Tomó parte en los Juegos Olímpicos de 1984 y en el Campeonato de Europa de 1986. En cuanto a Francisco Fuentes, fue campeón de España en cuatro ocasiones (1987, 1988, 1993 y 1994). Tuvo la plusmarca española durante algo más de un mes en 1986 con 72,10 m. Compitió en el Campeonato del Mundo de 1987.

Los 72,36 m de Raúl Jimeno se mantuvieron en lo más alto de la tabla durante 9 años, hasta que en 1995 otro madrileño, José Manuel Pérez (1973), se fue a 73,34 m. Pérez fue campeón de España ese año y el siguiente. En 1999 el barcelonés Moisés Campeny (1979) se convirtió en plusmarquista español con 73,65 m e inició una racha que lo llevó a ganar 10 oros consecutivos en el Campeonato de España, de 1999 a 2008. Superó su plusmarca en 2003 con 75,42 m.

Mientras Campeny ejercía su absoluto dominio en el lanzamiento de martillo español, en Montijo se estaba labrando el futuro de la prueba, cuando Antonio Fuentes, entonces centrado en el fondo, encontró un chaval, nacido el 15 de julio de 1990, con unas condiciones excepcionales, llamado Javier Cienfuegos Pinilla. Creciendo como atleta a la par que su entrenador como técnico, Cienfuegos comenzó a destacar en categorías inferiores y en 2009 hizo la plusmarca mundial junior (sub20) con el martillo de 6 Kg, 82,97 m. Ese año fue medallista de bronce en el Europeo de la categoría. En 2011 se proclamó subcampeón de Europa sub23. Su primera plusmarca española absoluta llegó en 2012 con 76,21 m. Al año siguiente consiguió en la misma competición, un control de la Federación Madrileña, 76,33 y 76,71 m. Su progresión tuvo, sin embargo. altibajos que incluyeron problemas físicos, con una operación de hernia discal, y cambios de entrenador. Estuvo 7 años en Madrid, estudiando primero Fisioterapia y después Ciencias del Deporte, a las órdenes de Raúl Jimeno. En 2015 volvió a Montijo con su antiguo entrenador, Antonio Fuentes, aunque también cuenta con la asistencia técnica de Carlos Burón.  Ganó su primer campeonato de España absoluto siendo junior, en 2009. Desde entonces ha ganado esta competición otras 8 veces (2010, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2018 y 2019). Fue olímpico en 2012 y 2016 y también ha participado en los Mundiales de 2011, 2013 y 2015 y en los Europeos de 2010, 2012, 2014, 2016 y 2018.

Este 2019 ha sido el año en que Cienfuegos ha confirmado lo que apuntaba en categoría sub20, con una plusmarca personal ya muy próxima a los 80 m, que lo ha situado entre los mejores del mundo. Esta temporada ha mejorado en casi 3 metros su marca, que databa de hacía 6 años. El 2 de marzo envió el martillo a 77,32 m. El 24 de agosto se fue a 78.16 m. El 31 de agosto, en el Campeonato de España en La Nucía (Alicante), mejoró hasta 78,70 m y el pasado día 6 de septiembre, en la reunión de Andújar, consiguió la tercera mejor marca mundial del año, con 79,38 m en su último intento y una serie excelente en progresión 74,48, 76,60, 77,52, 77,57, 78,10, 79,38.

Cienfuegos tiene ahora la oportunidad de hacer historia en el Campeonato del Mundo de Doha, que comienza el próximo 27, donde podría ser el primer lanzador de martillo español finalista en un campeonato de ámbito mundial. El extremeño no será, por cierto, en único español, pues lo acompañaré el jienense Alberto Gonzalez Moyano (1998), que fue segundo en Andújar con 75,78 m.

Pero volviendo al principio, no hay que olvidar que los cienfuegos desarrollan su potencial, gracias al trabajo duro, disciplinado, entusiasta y poco reconocido, sobre todo económicamente, de entrenadores como Antonio Fuentes, una lección no solo deportiva sino también aplicable a cualquier ámbito vital.

 

PD. Me ha gustado mucho escribir esta entrada por dos razones. La primera es que fui testigo de lo complejo y laborioso que es entrenar a un lanzador de martillo. Recuerdo a mi entrenador, Mariano García Verdugo, escrutando la técnica y corrigiendo defectos, una y otra vez, del malogrado César González Fares (1960-2011). César llegó a lanzar 65,56 m en 1988, pese a que se dedicaba también al balonmano. La segunda razón es que creo que a mi amigo Ángel Berruezo, antiguo lanzador de martillo y entusiasta de esta especialidad, le gustará leer esto.

 

 

Progresión de la plusmarca española masculina de lanzamiento de martillo

21.78 Alber1o Vivanco 06.04.1914 Madrid
21.94 Daniel García Tuñón 13.10.1918 Madrid
25.20 Jose Soler 05.10.1919 Barcelona
25.85 Jose Luis Lasplazas 25.03.1920 Barcelona
25.86 Narciso Francia 16.05.1920 Madrid
26.56 Fernando Alarcón 08.10.1922 Madrid
26.91 Fernando Alarcón 15.07.1923 Madrid
27.41 Juan Llorens 05.08.1923 Barcelona
28.73 Juan Llorens 05.08.1923 Barcelona
31.07 Juan Llorens 23.12.1923 Valls
32.02 Juan Uorens 20.01.1924 Tarragona
33.10 Juan Llorens 01.06.1924 Barcelona
33.41 Fernando García Doctor 31.05.1925 Madrid
34.26 Fernando Garcia Doctor 07.07.1925 Madrid
34.37 Juan Llorens 30.08.1925 Tarragona
34.43 Juan Llorens 30.08.1925 Tarragona
34.88 Juan Llorens 23.09.1925 Tarragona
37.45 Juan Uorens 02.02.1926 Tarragona
37.81 Fernando García Doctor 06.06.1926 Madrid
40.57 Fernando García Doctor 11.07.1926 Madrid
41.19 Felipe Tugas 19.06.1930 Barcelona
42.51 Fernando García Doctor 24.05.1931 Madrid
43.23 Fernando García Doctor 07.06.1931 Madrid
43.28 Santiago Urquijo 21.07.1946 Barcelona
43.40 Santiago Urquijo 21.07.1946 Barcelona
43.98 Lorenzo Martínez 21.08.1949 León
44.18 Lorenzo Martínez 26.03.1950 Madrid
45.38 Lorenzo Martínez 02.04.1950 Madrid
46.70 Lorenzo Martínez 17.09.1950 San Sebastián
47.24 Miguel de la Quadra-Salcedo 23.05.1954 Madrid
47.35 Lorenzo Martínez 24.07.1955 La Coruña
47.50 Lorenzo Martínez 24.07.1955 La Coruña
47.54 Miguel de la Quadra-Salcedo 17.06.1956 Madrid
47.74 Miguel de la Quadra-Salcedo 17.06.1956 Madrid
47.79 Miguel de la Quadra-Salcedo 17.06.1956 Madrid
48.35 Miguel de la Quadra-Salcedo 25.06.1956 Madrid
49.11 Miguel de la Quadra-Salcedo 21.07.1956 Oviedo
49.25 Miguel de la Quadra-Salcedo 21.07.1956 Oviedo
49.27 José María Elorriaga 07.09.1957 París
50.16 José María Elorriaga 09.03.1958 Madrid
52.98 José María Elorriaga 09.03.1958 Madrid
54.42 José Luis Falcón 01.05.1960 Madrid
55.16 José Luis Falcón 26.05.1960 Madrid
55.31 José Luis Fa!cón 02.07.1960 La Coruña
55.95 José Luis Falcón 14.08.1960 Madrid
57.24 José Luis Falcón 02.09.1960 San Sebastián
57.31 José Luis Falcón 24.09.1961 Roma
57.52 José María Elorriaga 19.05.1962 Barcelona
57.77 José Otero 18.07.1964 Bilbao
58.38 José Otero 14.08.1964 La Coruña
58.64 Lorenzo Cassi 12.09.1964 Lisboa
58.98 José Luis Martínez 27.05.1965 Barcelona
59.86 José Otero 05.06. 1965 Brno (CHE)
59.98 José Otero 13.06. 1965 Kapfenberg (AUT)
60.46 José Otero 11 .07.1965 Bourges (FRA)
61.44 José Luis Martínez 08.05.1966 Fronton (FRA)
61.78 José Luis Martínez 08.05.1966 Paris
63.72 José Luis Martínez 30.05.1968 Madrid
64.62 José Luis Martínez 21.07.1968 La Coruña
65.00 José Alcántara 01.10.1970 Madrid
65.06 José Alcántara 03.06.1972 Madrid
66.48 José Alcántara 10.06.1972 Madrid
66.88 José Alcántara 13.06.1973 Madrid
66.8a José Alcántara 16.09.1978 Madrid
66.94 José Alcántara 24.09.1978 Barcelona
67.96 José Alcántara 09.09.1981 Madrid
68.54 Raúl Jimeno 31.05.1982 Rehhlingen (RFA)
68.82 Raúl Jimeno 23.07.1983 San Sebastian
70.44 Raúl Jimeno 28.08.1983 Vigo
70.64 Raúl Jimeno 01.07.1984 Barcelona
71.42 Raúl Jimeno 01.07.1984 Barcelona
71.48 Raúl Jimeno 27.06.1985 Fuenlabrada
72.10 Francisco Fuentes 23.03.1986 Madrid
72.26 Raúl Jimeno 30.04.1986 Madrid
72.36 Raúl Jimeno 01.08. 1986 Madrid
73.34 José Manuel Pérez 23.07. 1995 Madrid
73.65 Moisés Campeny 14.03.1999 Palafrugell
75.42 Moisés Campeny 23.02.2003 Jaén
76.21 Javier Cienfuegos 05.05.2012 Salamanca
76.33 Javier Cienfuegos 17.07.2013 Leganés
76.71 Javier Cienfuegos 17.07.2013 Leganés
77.32 Javier Cienfuegos 02.03.2019 Jaén
78.16 Javier Cienfuegos 24.08.2019 León
78.70 Javier Cienfuegos 31.08.2019 La Nucía
79.38 Javier Cienfuegos 06 09 2019 Andújar

Lista española de todos los tiempos de lanzamiento de martillo masculino

79.38 Javier Cienfuegos 150790 1 Andújar 06.09.2019
75.78 Alberto González 010698 2 Andújar 06.09.2019
75.42 Moisés Campeny 270579 1 Jaén 23.02.2003
74.63 Pedro José Martín 120892 2 León 25.08.2019
73.34 José Manuel Pérez 060573 1 Madrid 23.07.1995
72.36 Raúl Jimeno 180559 1 Madrid 01.08.1986
72.28 Francisco Fuentes 060263 2 Sevilla 01.06.1988
71.25 Isaac Vicente 300487 1 Vila Nova de Cerveira (POR) 09.07.2015
71.20 Miguel Alberto Blanco 220296 1 Barcelona 07.02.2016
71.07 Kevin Arreaga 231095 1 Coral Gables (USA) 23.03.2019
69.37 Ignacio Calderón 230676 1 Fuenlabrada 15.05.2004
69.28 Anton María Godall 110266 1 Barcelona 02.08.1991
68.80 Viorel Cristian Ravar 031095 2 Sacramento, USA 24.05.2018
68.76 Alexandre Marfull 180170 1 Alfaz del Pi 29.02.1992
68.58 José Manuel Almudí 120172 2 Madrid 23.07.1995
67.96 José Alcántara 020545 1 Madrid 09.09.1981
67.67 Anscari Salgado 240577 2 Guadalajara 19.06.1999
67.34 Francisco Javier Nieto 140777 3 Guadalajara 19.06.1999
66.65 Juan Vicente 070188 1 Torrent 21.07.2012
66.28 Juan Carlos Álvarez 041057 3 Bruselas (BEL) 16.06.1979

 

 

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Grandes de los obstáculos en España (y IV)

La prueba femenina de 3000 metros obstáculos comenzó a disputarse en los primeros 2000. En el campeonato de España de 2001 se corrió la distancia por primera vez, si bien de forma no oficial. La vencedora fue la madrileña Tamara Sanfabio (1978). Al año siguiente, la primera campeona de España, ya con la prueba oficial, fue la cántabra Zulema Fuentes-Pila (1977). En el ámbito internacional, los obstáculos se disputaron por primera vez en un Mundial en 2005, en 2006 en un Europeo y en 2008 en los Juegos Olímpicos, La presencia española en estos campeonatos no ha sido infrecuente, aunque, por desgracia, el mayor logro en esta modalidad acabó no siéndolo. En 2015, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) desposeía a la palentina Marta Domínguez (1975) de su oro mundial de 2009 y su plata europea de 2010 en los obtáculos, por su implicación en la operación Galgo, contra el tráfico de sustancias prohibidas en el deporte.

En campeonatos de ámbito mundial, la mejor atleta española en los obstáculos es la catalana Rosa Morató (1979), 8ª en el campeonato del Mundo de 2007. En cuanto a campeonatos de Europa, España ha conseguido una medalla y 6 plazas de finalista. Zulema Fuentes Pila fue 8ª en 2006 y 6ª en 2010. La madrileña Diana Martín (1981) es la atleta española con mejor palmarés internacional en esta prueba. Siempre centrada en esta distancia, fue 7ª en el Europeo de 2012, 11ª en el Mundial del año siguiente y medallista de bronce en el campeonato de Europa de 2014, con su mejor marca de siempre de 9:30,70. En una carrera muy valiente, la española supo estar en los puestos de cabeza en el momento definitivo y consiguió entrar en el podio.

Martín aún consiguió otro puesto de finalista en el campeonato continental, 8ª en 2016. En la final del último campeonato de Europa, de 2018, hubo una nueva finalista española. La toledana Irene Sánchez Escribano (1992) fue 8ª con 9:31,84, con lo que mejoraba su anterior marca persona, conseguida en las semifinales. Escribano, tras mejorar este año hasta 9:27,53 representará a España en el Mundial del próximo mes de septiembre. ¿Dejará de ser Rosa Morató la única finalista española en la prueba?

 

Atletas (hombres) españoles finalistas en obstáculos en grandes campeonatos

Constantino Miranda Juegos Olímpicos 1948 8º
Antonio Campos Juegos Olímpicos 1976 8º
Domingo Ramón Juegos Olímpicos 1980 4º
Francisco S Vargas Juegos Olímpicos 1980 5º
Domingo Ramón Europeo 1992 Bronce
Domingo Ramón Juegos Olímpicos 1984 6º
Luis M Martín Europeo 1998 4º
Ramiro Morán Europeo 1998 6º
Eliseo Martín Europeo 1998 7º
Eliseo Martín Mundial 1999 6º
Luis M Martín Juegos Olímpicos 2000 5º
Eliseo Martín Juegos Olímpicos 2000 6º
Luis M Martín Mundial 2001 4º
Antonio J Pentinel Mundial 2001 6º
Antonio J Pentinel Europeo 2002 Oro
Luis M Martín Europeo 2002 Bronce
Eliseo Martín Europeo 2002 6º
Eliseo Martín Mundial 2003 Bronce
Luis M Martín Mundial 2003 6º
José Luis Blanco Mundial 2003 8º
Luis M Martín Juegos Olímpicos 2004 5º
José Luis Blanco Europeo 2006 Plata
Antonio J Pentinel Europeo 2006 6º
César Pérez Europeo 2006 8º
Eliseo Martín Mundial 2007 7º
Eliseo Martín Europeo 2010 6º
Víctor García Europeo 2012 Bronce
Ángel Mullera Europeo 2014 Bronce
Sebastián Martos Europeo 2014 4º
Sebastián Martos Europeo 2016 4º
Fernando Carro Europeo 2018 Plata
Daniel Arce Europeo 2018 6º

Atletas (mujeres) españolas finalistas en obstáculos en grandes campeonatos

Zulema Fuentes-Pila Europeo 2006 8ª
Rosa Morató Mundial 2007 8ª
Zulema Fuentes Pila Europeo 2010 6ª
Diana Martín Europeo 2012 7ª
Diana Martín Europeo 2014 Bronce
Diana Martín Europeo 2016 8ª
Irene Sánchez Escribano Europeo 2018 8ª

Lista española masculina 3000 metros obtáculos (todos los tiempos)

8:05.69 Fernando Carro 010492 4 Mónaco (MON) 12.07.2019
8:07.44 Luis Miguel Martín 110172 2 Bruselas (BEL) 30.08.2002
8:09.09 Eliseo Martín 051173 3 Saint-Denis (FRA) 26.08.2003
8:11.52 Antonio David Jiménez 180277 2 Sevilla 08.06.2001
8:12.86 José Luis Blanco 030675 3 Huelva 20.06.2006
8:13.06 César Pérez 070475 4 Huelva 20.06.2006
8:13.71 Ángel Mullera 200484 7 Bruselas (BEL) 07.09.2012
8:14.49 Ibrahim Ezzaydouny 280491 8 París (FRA) 24.08.2019
8:14.74 Marco Antonio Cepeda 010774 4 Barcelona 25.07.2000
8:15.20 Víctor García 130385 1 Huelva 07.06.2012
8:15.74 Domingo Ramón 100358 4 Moscú (URS) 31.07.1980
8:16.25 Juan José Torres 261157 4 Coblenza (FRG) 29.08.1984
8:16.59 Francisco Sánchez 180558 4 Berlín Oeste (FRG) 17.08.1983
8:17.49 Ramiro Morán 170569 3 Rieti (ITA) 30.08.1998
8:18.03 Abdelaziz Merzougui 300891 3 Huelva 07.06.2012
8:18.31 Sebastián Martos 200689 2 Huelva 12.06.2014
8:19.00 Tomás Tajadura 250685 4 Barcelona 22.07.2011
8:19.35 Antonio Martínez 201278 7 Sevilla 07.06.2003
8:19.85 Roberto Aláiz 200790 9 Eugene (USA) 30.05.2015
8:20.07 Rubén Palomeque 140880 3 Heusden-Zolder (BEL) 20.07.2008

Lista española femenina 3000 metros obtáculos (todos los tiempos)

9:09.39 Marta Domínguez 031175 1 Barcelona 25.07.2009
9:25.14 Eva Arias 081080 5e1 Berlín (GER) 15.08.2009
9:26.23 Rosa María Morató 190679 2 Heusden-Zolder (BEL) 28.07.2007
9:27.53 Irene Sánchez-Escribano 250992 10 Birmingham (GBR) 18.08.2019
9:29.40 Zulema Fuentes-Pila 250577 4e2 Pekín (CHN) 15.08.2008
9:30.70 Diana Martín Giménez 010481 3 Zúrich (SUI) 17.08.2014
9:40.51 María José Pérez 120692 14 París (FRA) 01.07.2017
9:41.95 María Teresa Urbina 200385 8 Heusden-Zolder (BEL) 18.07.2009
9:49.90 Carolina Robles 041291 10 Lieja (BEL) 18.07.2019
9:51.05 Tamara Sanfabio 140378 1 Ninove (BEL) 29.07.2006
9:52.15 Clara Viñarás 080993 11 Lieja (BEL) 18.07.2019
9:53.75 Blanca Fernández 010492 1 Ordizia 07.07.2018
9:54.14 Irene Pelayo 160280 2 Santander 23.06.2006
9:54.43 Elena García 190686 2 Castellón 01.08.2015
9:55.54 Diana Martín Hidalgo 310790 3 Castellón 01.08.2015
9:56.22 Yamilka González 010872 3 Huelva 06.08.2004
10:03.99 Estefanía Tobal 090591 6 Barcelona 22.07.2011
10:06.14 Fabiana Lafuente 060287 4 Castellón 01.08.2015
10:07.56 Montse Mas 300479 12 Huelva 14.06.2017
10:10.39 Sarai Sarmiento 061278 3 Jerez de la Frontera 03.08.2003

 

El poderoso atletismo polaco reina en Europa

Polonia se acaba de proclamar campeona de Europa por selecciones nacionales en los  European Team Championships, competición sucesora de la antigua Copa de Europa. El estadio Zdzisław Krzyszkowiak de Bydgoszcz fue testigo de la victoria de un equipo polaco muy bien preparado, que no dejó pasar la oportunidad de inscribir por primera vez su nombre en esta competición, celebrada en su casa. Polonia ya había sido segunda el año anterior. A algunos les ha sorprendido esta actuación. Sin embargo, el atletismo polaco no es un recién llegado a la élite europea. En el último Campeonato de Europa al aire libre, de 2018, Polonia fue 2ª en el medallero con 12 medallas, 7 oros, 4 platas y 1 bronce. En los Juegos Olímpicos, Polonia ha ganado un total de 57 medallas, 25 oros, 18 platas y 14 bronces, en toda su historia en atletismo, y ocupa el 7º lugar en la clasificación histórica. Para ponerlo en perspectiva, España ha conseguido 14 medallas, 3 oros, 5 platas y 6 bronces. Ocupa el lugar 41º.

En el siglo XVIII, rodeada por tres poderosos imperios, Polonia fue perdiendo su territorio en beneficio de Rusia, Prusia y Austria, hasta desaparecer en 1795. No reapareció como estado independiente hasta el final de la Primera Guerra Mundial, aunque con fronteras diferentes a las actuales. . No participó, por tanto, en los primeros Juegos Olímpicos, si bien algunos deportistas polacos acudieron a la competición representando a los países a cargo de su territorio. El velocista Władysław Ponurski (1891-1978), nacido en Lvov, hoy Lviv (Ucrania) tomó parte como austríaco en los Juegos de 1912. El Comité Olímpico Polaco se creó en 1918 y logró el reconocimiento internacional en 1919. Los polacos no participaron en los Juegos de 1920 debido a la guerra que mantenían entonces con la recién creada Unión Soviética. Sus primeros Juegos fueron los de 1924. Desde entonces solo dejaron de participar en 1984, siguiendo el boicot de los países del Este, liderado por su otrora enemigo soviético. Incluso con el país destrozado por la Segunda Guerra Mundial, enviaron una delegación de 30 deportistas a los Juegos de 1948.

La primera de las 57 medallas olímpicas de atletismo para Polonia fue el oro de Halina Konopacka (1900-1989) en lanzamiento de disco en 1928. En Río, en los últimos Juegos, los polacos se llevaron 3 medallas, el oro de Anita Włodarczyk (1989) en lanzamiento de martillo, la plata de Piotr Małachowski (1983) en lanzamiento de disco y el bronce de Wojciech Nowicki (1989) en lanzamiento de martillo. Su mayor cosecha de medallas tuvo lugar en 1964, con 8 preseas, aunque su mayor número de oros fue en 2000, con 4. Para conseguir estos logros, Polonia ha contado con grandes atletas, algunos de ellos, en su momento,  de los mejores del mundo en sus pruebas. Esta es una muestra.

Jerzy Chromik (1931-1987), campeón de Europa de 3000 m obstáculos y tres veces plusmarquista mundial de la distancia con 8:41,2 (1955), 8:40,2 (1955) y 8:32,0 (1958).

Zdzisław Krzyszkowiak (1929-2003), el hombre que da nombre al estadio de Bydgoszcz, 4º en los 10 000 m de los Juegos Olímpicos de 1956, campeón de Europa de 5000 y 10 000 m en 1958 y campeón olímpico de 3000 m obstáculos en 1960. En esta prueba fue dos veces plusmarquista mundial con 8:31,4 (1960) y 8:30,4 (1961).

Józef Szmidt (1935), campeón de Europa de triple salto en 1958 y 1962 y olímpico en 1960 y 1964. Su plusmarca mundial de 17,03 m, superaba en 33 cm la anterior, y lo convirtió en el primer atleta por encima de los 17 m. Con ese salto habría sido 2º en Bydgoszcz el último fin de semana.

Irena Szewińska (1946-2018), probablemente la mejor atleta (hombre o mujer) de la historia de Polonia, participante en 4 ediciones de los Juegos y ganadora de 7 medallas olímpicas (oro en 4 x 100 en 1964, 200 m en 1968 y 400 m en 1976, plata en 1964 en 200 m y en salto de longitud y bronce en 100 m en 1968 y 200 m en 1972). Fue además campeona de Europa al aire libre en 5 ocasiones y estableció 6 plusmarcas mundiales.

Jacek Wszoła (1956), campeón olímpico de salto de altura en 1976, subcampeón en 1980 y plusmarquista mundial con 2,35 m (1980)

Władysław Kozakiewicz (1953), plusmarquista mundial poco antes de los Juegos de 1980, con 5,72 m, perdió el tope mundial al mes siguiente. En la final olímpica de Moscú, recuperó la plusmarca, con 5,78 m, y dedicó una contundente respuesta gestual al público que no había dejado de abuchearlo.

Bronisław Malinowski (1951-1981), mantuvo una dura pugna con el sueco Anders Gärderud (1946) por el cetro mundial de obstáculos. Este lo derrotó en la final olímpica de 1976. En 1980, con el sueco ya retirado, Malinowski culminó su carrera atlética con el oro olímpico.  Ya había sido 4º en la final olímpica de 1972. Fue campeón de Europa en 1974 y 1978. Falleció en un accidente de tráfico en 1981. Aún posee la plusmarca nacional de obstáculos (8:09,11, 1976) y de 5000 m (13:17,69, 1976).

Robert Korzeniowski (1968), uno de los mejores marchadores de la historia, campeón olímpico de 50 Km marcha en 1996, 2000 y 2004 y de 20 Km marcha en 2000, bronce en el mundial de 50 Km marcha de 1995 y oro en 1997, 2001 y 2003 y campeón de Europa en 1998 y 2005 en 50 Km marcha. Fue plusmarquista mundial de la distancia en dos ocasiones, 3h36;39 (2002) y 3h36:03 (2003).

Tomasz Majewski (1981), doble campeón olímpico de lanzamiento de peso en 2008 y 2012, campeón de Europa al aire libre en 2010 y subcampeón del mundo al aire libre en 2009.

Anita Włodarczyk (1989), una de las deportistas polacas más carismáticas. Es la absoluta dominadora del lanzamiento de martillo femenino. Ha sido campeona olímpica en 2012 y 2016, campeona del mundo en 2009, 2013, 2015 y 2017 y campeona de Europa en 2012, 2014, 2016 y 2018. Ha superado la plusmarca mundial de su prueba en 6 ocasiones, 77,96 m (2009), 78,30 m (2010), 79,58 m (2014), 81,08 m (2015, primer lanzamiento por encima de 80 m), 82,29 m (2016) y 82,98m (2016).

Aunque no están todos los que son, esta lista de nombres pertenece a un país con una gran tradición atlética, que se ha preparado concienzudamente para proclamarse en su casa por primera vez campeón de Europa.

 

 

 

 

 

Tres victorias para la permanencia en la Copa de Europa A de Praga 1987

El próximo fin de semana en la localidad polaca de Bydgoszcz tendrá lugar la 8ª edición de la Superliga Atlética de Equipos Nacionales (European Team Championships). Esta competición sustituyó en 2009 a la clásica Copa de Europa, la contienda europea de selecciones nacionales, que se venía celebrando con diversos formatos desde 1965. Hasta 1981 la fórmula en que se disputaba, con periodicidad bienal, consistía en una ronda previa donde un número de equipos nacionales se clasificaban para las semifinales, que contaban con equipos clasificados de antemano. Las semifinales tenían lugar en dos encuentros de 8 países. Los cuatro primeros pasaban a la final. Las tres rondas se celebraban el mismo año. A partir de 1983, con el calendario estival cada vez más recargado, se cambió el formato, atendiendo a la clasificación de la edición anterior, a tres divisiones A, B y C, de 8 países cada una, con ascensos y descensos de un equipo. En categoría masculina, España había quedado encuadrada en el grupo B y solo 2 puntos la había separado del ascenso tras la competición de ese 1983. Dos años después, en un fin de semana de agosto pleno de emociones, España conseguía, en Budapest, el pasaporte para la Copa de Europa A, donde se enfrentaría a los mejores equipos de Europa. En 1987, España se estrenaba en la máxima categoría, y tenía todas las papeletas para descender. Sus rivales eran los equipos de tres países que ya no existen, la Unión Soviética, la República Federal de Alemania y Checoslovaquia, en cuya capital, Praga, se celebraba el encuentro, junto con la República Federal de Alemania, el Reino Unido, Italia y Polonia. Francia había descendido el año anterior. La competición masculina y la femenina eran entonces independientes.

El atletismo español acababa de asomar la cabeza en el ámbito internacional. Menos de una década atrás, en 1978, el catalán Jordi Llopart (1952) había ganado la primera medalla española en un Campeonato de Europa al aire libre, con su oro en 50 Km marcha. El mismo atleta inauguró en medallero histórico atlético olímpico con una plata en la misma distancia en 1980. En 1982, el atletismo español se sorprendía a sí mismo con 5 medallas en el Europeo al aire libre. En 1983, en el primer Campeonato del Mundo al aire libre, España también se llevó una presea, de plata, en 50 Km marcha de la mano de otro catalán, José Marín (1950). En 1984, el cántabro José Manuel Abascal (1958), con su bronce olímpico en 1500 m, se convirtió en el primer medallista olímpico español en una prueba atlética en pista. Se trataba de un gran bagaje, comparado con el pasado reciente del atletismo patrio, pero que palidecía ante los países punteros del atletismo europeo. En el equipo español dos nombres brillaban con luz propia, el toledano José Luis González (1957), plusmarquista español de 1500 y 5000 m, y Abascal, como se ha indicado, medallista olímpico en 1500 en 1984 y plusmarquista de la competición con 3:33,63 de 1983. Poseían respectivamente la 6ª y 7ª mejor marca de siempre entonces en el kilómetro y medio. Ambos llegaban a Praga en buena forma. El toledano correría los 1500 m y el cántabro los 5000 m. Entonces se disputaba el programa olímpico completo de pista, salvo la combinada.

González entró en liza el sábado 27 de junio. De la actuación española hasta entonces destacaba la del vallista José Alonso (1957), que había sido tercero en los 400 m vallas. El máximo rival de González era el británico Steve Cram (1960), plusmarquista mundial de la milla y campeón de Europa de 1500 m, ante quien el toledano solía ceder. La carrera resultó muy lenta, con un pase de 2:41,26 en los 1000 m. En la última vuelta Cram se colocaba en primera posición. A falta de 200 m parecía inalcanzable, pero González logró igualarlo y superarlo en la última recta. El toledano corrió en 3:45,49, 0.05 menos que su rival. Para ello tuvo que realizar 50,2 en la última vuelta. No batía al británico desde 1981.

La de González no sería la única victoria de ese día. Para los 10 000 m, el director técnico Carlos Gil (1931 – 2009) había decidido confiar en el soriano Abel Antón (1962). Antón era entonces un buen corredor de 5000 m, acreditado en 13:25,81, capaz de correr los 1500 m en 3:37,5, y con un final rapidísimo. Nunca había disputado los 10 Km en pista, pero se confiaba en su capacidad de acelerar en la última recta en una previsible carrera táctica. El favorito para llevarse la victoria era el italiano Salvatore Antibo (1962), bronce el año anterior en el Europeo de la distancia, y dotado también de un tremendo final. El cálculo salió redondo para los intereses de España. Una carrera lenta acabó con el italiano y el español codo a codo en la última recta luchando por la victoria que cayó del lado de Antón por 0.04 en 28:46,65. El soriano acabaría siendo campeón de Europa de 10 000 m en 1994, y doble campeón mundial de maratón en 1997 y 1999. España acababa el primer día en 6ª posición, con una renta de 5,5 puntos sobre Polonia, que cerraba la clasificación. La permanencia era posible.

El segundo día resultó menos complicado de lo esperado. A falta de los 5000 m y del relevo 4 x 400, España no había tenido ninguna actuación de relumbrón, pero los atletas españoles habían sabido pelear por cada punto, mientras Polonia tenía una desafortunadísima actuación. La permanencia era casi un hecho, cuando Abascal tomó la salida en los 5 Km. El cántabro se enfrentaba al británico Tim Hutchings (1958), bronce en el Europeo el año anterior y actual comentarista de Eurosport, y al italiano Antibo, como rivales más destacados. La carrera se disputó a ritmo decreciente con pasos de 2:40,99, 5:24,31, 8:16,07 y 10:59,88. Abascal, siempre en control de la carrera, esperó hasta la última vuelta, momento en que cambió de ritmo y se llevó la victoria con 13:32,87, en aquel momento plusmarca del campeonato, con casi 2 segundo de ventaja sobre Hutchings, quien aplaudía desde el suelo la victoria del español.

Hutchings Abascal (2)
Hutchings aplaude a Abascal, tras la victoria del español en los 5000 m de la Copa de Europa

Finalmente, en una competición ganada por la Unión Soviética, España fue 7ª con 72 puntos, 16 por encima de Polonia, que se iba a la Copa de Europa B, mientras Francia volvía a la máxima categoría. El fin de semana se completó con el ascenso en categoría femenina a la Copa de Europa B.

Hace 32 años, el atletismo español, que poco antes se había asomado tímidamente al territorio de los mejores, conseguía mantenerse en la élite europea. Aunque hoy no lo parezca, fue una gran proeza, que lució aun más con las magníficas victorias de González, Abascal y Antón.

 

María Vicente y el gen hipercompetitivo

Talento, capacidad de entrenamiento, incluyendo la voluntad de hacerlo, y mentalidad ganadora son la combinación para lograr en éxito en el deporte, y tal vez en cualquier actividad. Este jueves y viernes hemos visto mucho de estas tres y de qué manera la heptatleta española María Vicente es capaz de crecerse ante las dificultades en una competición con unas rivales cualificadísimas, que también dieron lo mejor de sí. El heptatlón del campeonato de Europa sub20 fue una competición llena de alternativas, con un altísimo nivel, y con un desenlace a la altura de una combinada magnífica.

María Vicente García nació en Hospitalet de Llobregat el 26 de marzo de 2001. De niña practicó ballet, pero cuando tenía 11 años, su madre, María José Vicente, entrenadora de atletismo, vio las cualidades de su hija y consiguió que la niña probase y se quedase con este deporte. Su inmenso talento le permitió destacar en varias modalidades e ir coleccionando mejores marcas españolas en categorías inferiores. Tanta versatilidad acabó llevándola a las pruebas combinadas, donde ha iniciado una brillante carrera que  ya está dando enormes alegrías al atletismo español.

En 2017 iniciaba su brillante periplo internacional, en el Campeonato del Mundo sub18, competición que ya no se volverá a celebrar, en la prueba de heptatlón. María se hizo con el oro, con su mejor marca entonces, 5612 puntos. Realizó plusmarcas personales en 4 de las 7 pruebas. Unos días después ganaba, con 13,72 m, el triple salto del Festival Olímpico de la Juventud Europea, en la ciudad húngara de Györ.

A Györ volvió al año siguiente a disputar el Campeonato de Europa sub18. En esta ocasión, además de la combinada, competiría en el triple salto. María dio un recital de cómo se afrontan las competiciones y de cómo es capaz de crecerse en las peores condiciones. En el heptatlón no dio opción. Se hizo con el oro con la mejor marca mundial de siempre de la categoría, 6221 puntos casi 600 puntos más que la segunda clasificada, y mejorando en 6 de las 7 pruebas.

En triple salto, sin embargo, no lo tenía tan fácil, con el añadido del cansancio acumulado de la combinada. La española tenía, con 13,76 m, la segunda mejor marca de las participantes, muy alejada, sin embargo, de los 14,00 m de la búlgara Aleksandra Natcheva (2001). María, con un primer salto de 13,84 m, mejor marca personal, lideró la prueba hasta el sexto salto de Natcheva, que se fue a 13,88 m. A la española le quedaba una oportunidad. Tendría que mejorar su plusmarca personal para hacerse con el oro. Y ahí salió su gen hipercompetitivo. Se fue a 13.95 m y se proclamó campeona de Europa. Tan solo unos día después, la búlgara, con 14,18 m, ganaba el campeonato mundial sub20.

 

El siguiente objetivo eran los Juegos Olímpicos de la Juventud, que tendrían lugar en Buenos Aires, en octubre. En el medio, en el mes de agosto, María tomó parte de su primera competición en categoría absoluta, el campeonato de Europa de triple salto, donde registró 13,50 m. En Buenos Aires, Natcheva lograba resarcirse de su derrota en Györ en triple salto. Batió a la española, que fue 2ª, con un resultado combinado de 13,76 + 13,67, en una competición que constaba de 2 rondas de 4 intentos cada una.

La temporada 2019 se inició para María con una nueva competición en categoría absoluta, el Campeonato de Europa en Pista Cubierta. Acudió a la combinada de pentatlón tras haberse hecho con la plusmarca española absoluta, 4412 puntos, unos días antes. No consiguió mejorar, pero tuvo una buena actuación, 9º con 4363 puntos. Una gran puesta a punto para la temporada al aire libre, en la que estrenaba competición, con mayor altura de las vallas y mayor peso de los artefactos de lanzamiento. Comenzó la temporada en la localidad austríaca de Götzis, el 25 y 26 de mayo. El objetivo era acercarse a la plusmarca española absoluta de Carmen Ramos (1998), 5905 puntos, y se quedó muy cerca, en 5900 puntos. La propia Carmen Ramos, recién salida de una lesión, ayudó a María, en una demostración de amistad y deportividad, a intentar superar el tope nacional tirando de ella en los 800 m. El atletismo tiene estas cosas.

El gran objetivo de María Vicente para esta temporada era el Campeonato de Europa sub20. A priori no parecía, como finalmente sucedió, un objetivo fácil. Varias mujeres, magníficas heptatletas, eran candidatas al oro, entre ellas la española, quien también aspiraba a la plusmarca española y a los 6000 puntos. La competición resultó sobresaliente. Durante 2 días cuatro mujeres pelearon a brazo partido por el oro, cada una de ellas sacando lo mejor de sí misma y de las otras tres. Los 5900 puntos de María eran la segunda mejor marca de los participantes. Por delante tenía a la suiza Annik Källin (2000) con 5952 puntos e inmediatamente por detrás a la irlandesa Kate O’Connor (2000) con 5881 puntos. En cuarto lugar, con 5722 puntos estaba la británica Holly Mills (2000). La igualdad de las marcas previas se tradujo en una cerradísima competición que solo pudo decidirse al final.

Las cosas empezaron bastante bien para María en los 100 metros con vallas, 2ª con 13,68 y 1024 puntos, 32 puntos por detrás de Mills, 19 por delante de Källin y 30 por delante de O’Connor, mejor lanzadora que vallista. En el salto de altura, la española hizo 1,72 m, 3 cm menos que Källin y 8 menos que O’Connor. Mills seguía liderando la clasificación con una gran ventaja, 2011 puntos con Källin 1921, Vicente 1903 y O’Connor 1885. María mejoró en peso su marca con 11,96 m, pero caía hasta la 5ª posición a 79 puntos de O’Connor, quien con 2640 puntos lideraba ahora la competición. Quedaba el 200 para cerrar el primer día, una de las pruebas fuertes de la española, cuya situación no era la ideal. Y como las situaciones complejas la estimulan, María dio un golpe de autoridad ganando la carrera con 23,76, su mejor marca de siempre, 0,29 más rápido que la británica, 0,89 mejor que la suiza y 1,06 menos que la irlandesa, y se puso en cabeza de la competición con 3565 puntos por delante de Mills, 3563, O’Connor 3543 y Källin 3503.

María estaba 55 puntos por encima del día de su mejor marca pero, pese a liderar la combinada, le quedaban dos pruebas, el lanzamiento de jabalina y los 800 m, que favorecían a la suiza y a la irlandesa, si bien ella era superior en el salto de longitud.

Y comenzó el segundo día con la longitud. La española fue segunda, con 5 cm menos que Mills, 6,30 m. Källin hizo 6,16 m y O’Connor 5,73 m. Mills retomaba la primera posición con 4506 puntos, por delante de María, 4492. En el lanzamiento de jabalina, tanto Källin, como sobre todo O’Connor eran muy superiores a la española, que las aventajaba en ese momento en 87 y 181 puntos respectivamente.

El salto de jabalina se dividió en dos grupos. María y Mills lanzarían en el primero. La británica se descolgaba de la lucha por las medallas con un lanzamiento de 32,73 m, mientras la española mejoraba 5 metros su mejor marca hasta 44,19 m. Sus rivales lanzarían en el segundo grupo. Se esperaba que, aunque la superasen como era previsible, la renta de María fuese suficiente para mantener la primera posición y disputar cómodamente el 800. Pero tanto la irlandesa como la suiza estaban decididas a ganar el oro. O’Connor se fue hasta unos magníficos 52,92 m en su primer lanzamiento, su mejor marca personal, mientras Källin se superó dos veces con 46,09 y 48,15 m. A falta de los 800 m, 15 puntos separaban a las 3 primeras, Källin 5243, Vicente 5240 y O’Connor 5228.

Sobre el papel, la española tenía la peor baza, pues su mejor 800 de 2:22,99 resultaba ampliamente superado por los 2:17,38 de la suiza y los 2:15,87 (2:17,22i este año) de la irlandesa. Pero María es de esas escasas deportistas que muestran su mejor versión cuanto más difícil se le ponen las cosas. En un alarde de talento y de esfuerzo realizó su mejor 800 de siempre con 2:16,29, por delante de O’Connor, 2;16,98 y de Källin, 2:19,81, consiguiendo una brillante medalla de oro, con nueva plusmarca española absoluta, 6115 puntos. La irlandesa fue plata con 6093 puntos y la suiza bronce con 6069 puntos, para ambas su mejor marca personal. La británica Mills, cuarta con 5802 puntos, también hizo su mejor marca.

Vídeo resumen de Eurosport de la prueba

Los 6115 puntos de María Vicente constituyen la 27º marca mundial absoluta de esta temporada y la 23º marca sub20 europea de todos los tiempos. Aunque su potencial es enorme, María ya es más que una promesa, pues se ha convertido en la mejor heptatleta española de siempre. Se trata de una mujer que reúne todas las condiciones de una deportista de alto nivel, sobre todo ese gen hipercompetitivo que la hace superarse en las peores circunstancias. Su lenguaje corporal transmite tranquilidad, motivación y unas enormes ganas de disfrutar del atletismo. Y está en buenas manos, las de su madre, María José Vicente, y las de su entrenador Fernando Martínez Esteban. Estos dos días, hemos visto una excepcional competición y a una excepcional atleta, de las que atraen aficionados al atletismo. Habrá muchos más días así. Enhorabuena a María y a todo su equipo y muchas gracias por habernos hecho disfrutar.

 

Grandes de los obstáculos en España (III)

Tras muchos años de irrelevancia, la presencia de obstaculistas españoles se había convertido en una constante en las finales de los grandes campeonatos. Tanto Luis Miguel Martín Berlanas (1972) como Eliseo Martín (1973) se habían quedado en más de una ocasión cerca del podio de una complicadísima prueba, dominada por kenianos y, en menor medida, magrebíes. En 2003, se presentaba una nueva ocasión con motivo del Campeonato del Mundo que se celebraría en París. Eliseo Martín llegaba a la capital de Francia con una mejor marca ese año de 8:13,38, mientras Berlanas había corrido en 8:18,02. Habría un tercer español en la competición, el catalán de Lloret de Mar José Luis Blanco (1975), que esa temporada se había ido a 8:13,86.

El 23 de agosto se corrieron las tres series semifinales. Entrarían en la final los 4 primeros y 3 tiempos de repesca. Los tres españoles se clasificaron por puestos. Blanco fue 3º en la primera semifinal con 8:18,76, Eliseo Martín fue 3º en una disputada segunda semifinal con 8:22,54, y Berlanas se impuso en la tercera semifinal con 8:19,09. La final, tres días después, resultó una carrera rápida y muy disputada, donde los españoles desempeñaron un papel protagonista. El qatarí Khamis Abdullah Saifeldin (1976), siguiendo los intereses de su compatriota  Saif Saaeed Shaheennacido keniano como Stephen Cherono en 1982, imprimió un ritmo rápido desde el primer kilómetro, que cruzó Shaheen en 2:36,24, con su hermano el keniano Abraham Cherono (1980) segundo a cierta distancia y Berlanas en un pequeño grupo unos metros más atrás. Eliseo Martín y Blanco estaban algo más rezagados. A mitad de carrera la pista estaba ocupada por un rosario de corredores, con Shaheen primero destacado, mientras Ezekiel Kemboi (1982) era ahora segundo por delante de su compatriota Cherono. Berlanas se encontraba, junto con el marroquí Ali Ezzinne (1978) a unos 12 metros de Cherono, con Eliseo Martín unos 8 metros por detrás. Shaheen daba paso al 2º kilómetro en 5:19,58, justo en el momento en que Kemboi lo alcanzaba. Berlanas era en ese momento 4º, a unos 8 segundos de la cabeza, con Eliseo Martín muy cerca. A falta de 600 m los españoles se colocaban 3º y 4º respectivamente, tras sobrepasar a Cherono, y ya muy próximos a la cabeza. Al comenzar la última vuelta ambos peleaban por alcanzar la cabeza de la prueba. En la contrarrecta Shaheen pasaba de nuevo a la cabeza y conseguía irse con Kemboi, mientras Eliseo Martín lograba descolgar a Berlanas. En una última recta plena de emoción Shaheen se hacía con el oro en 8:04,39, por delante de Kemboi, 8:05,11, que ganaba la primera de sus siete medallas mundialistas en la prueba. Unos metros más atrás Eliseo Martín, con su mejor marca de 8:09,09, se convertía en el primer y hasta ahora único español en ganar una medalla, de bronce, en un campeonato de ámbito mundial. Por detrás, Berlanas, tras haber peleado por el podio, llegaba 6º y Blanco era 8º.

La época dorada de los obstáculos en España conseguía, por fin, una medalla en un Mundial, con los tres españoles entre los ocho primeros. En París, la prueba alcanzaba su culmen, aunque aún quedaría otra gran actuación en otra gran final, los Juegos Olímpicos de 2004. Berlanas llegó a Atenas con una mejor marca de 8:13,55 y Eliseo Martín 8:18,30. El tercer español en esta ocasión sería el sevillano, campeón de Europa dos años antes, Antonio David Jiménez Pentinel (1977), que esa temporada había registrado 8:14,30. Berlanas se mostró en buena forma, entrando en la final por puestos, mientras los otros dos españoles lo hacían por tiempos. Ausente Shaheen de la competición por problemas administrativos relacionados con su cambio de nacionalidad, los tres kenianos, encabezados por Kemboi, coparon el podio. El tiempo del ganador fue 8:05,81. En una nueva gran actuación, siempre con su encomiable espíritu de lucha, aunque sin opción de medalla en la última vuelta, Berlanas fue 5º con 8:11,64, mientras Eliseo Martín ocupaba la 9ª posición con 8:15,77 y Pentinel era 14º con 8:22,63.

Atenas fue la última gran actuación de los Martín. Berlanas aún fue 11º en el Mundial de 2005. Siguió disputando los obstáculos hasta 2007. En la actualidad sigue compitiendo el duatlón. Es entrenador de atletismo y fue responsable de la Sección de Fondo de la Real Federación Española de Atletismo. Por su parte, Eliseo Martín fue 7º en el Mundial de 2007, 11º en el de 2009 y 6º en el Europeo de 2010. Continúa compitiendo con 45 años. El año pasado corrió los 3000 m lisos en 8:43,35.

La edad de oro de los obstáculos en España tuvo, no obstante, su lado oscuro. Uno de los atletas destacados de esta época había sido el sevillano Pentinel. Pentinel sorprendió en el Europeo de 2002 cuando se hizo con el oro por delante del plusmarquista continental, el neerlandés Simon Vroemen (1969) y de Berlanas. El año anterior había sido 6º en el Mundial, puesto que repitió en 2005. En el Europeo de 2006 fue 5º. Su buen historial quedó envuelto en la sombra de una duda cuando en 2014 se descubrió que estaba en posesión de sustancias ilegales, por lo que recibió una sanción de tres años, como ya se indico en la anterior entrada.

Otro de los atletas de aquel momento, José Luis Blanco, 8º en el Mundial de 2003 y subcampeón de Europa en 2006, también resultó suspendido tras dar positivo para sustancias prohibidas en el Europeo de 2010, después de haber llegado en 3ª posición.

En los últimos campeonatos mundiales de obstáculos, la única presencia española fue la de otro catalán de Lloret de Mar, Ángel Mullera (1984), 11º en 2013. Mullera fue bronce en el Europeo de 2014, tras la descalificación del ganador, el francés Mahiedine Mekhissi-Benabbad (1985) por haberse quitado la camiseta antes de llegar a la meta. Dos años antes, en 2012, el madrileño Víctor García (1985) había sido bronce en la competición continental. En el Europeo de 2016, el jienense Sebastián Martos (1989) ocupó la 4ª posición. En el último Europeo, el de 2018, el madrileño Fernando Carro (1992) fue segundo, detrás de Mekhissi, que se hacía con su cuarto entorchado continental en obstáculos (podían haber sido 5).

Carro, cuya mejor marca hasta el año pasado era de 8:19,30, ha dado esta temporada un enorme salto de calidad. De la mano de su entrenador Arturo Martín (1967), un antiguo corredor de obstáculos, corrió en Roma el 6 de junio en 8:15,73 y el 12 de julio en Montecarlo sorprendió con unos magníficos 8:05,69, tiempo que superaba la anterior plusmarca española, en poder de Berlanas desde 2002 con 8:07,44. El tiempo de Carro es la 4ª marca mundial del año y la 4ª europea de todos los tiempos. Aunque aún queda mucho tiempo para el Mundial, con esta actuación, el madrileño tiene una gran oportunidad para alcanzar un puesto de finalista en Doha, algo que no consigue un atleta español desde 2007.

 

Grandes de los obstáculos en España (II)

La temporada de 1998 supuso un punto de inflexión en la prueba de 3000 m obstáculos en España y el inicio de una fructífera edad dorada. España no colocaba un finalista en un gran campeonato desde el 6º puesto de Domingo Ramón (1958) en la final olímpica de 1984. Javier Rodríguez Olmos (1974) había sido 12º en la final del Mundial de 1995. La final del Europeo de ese año vio cómo los tres españoles entraban entre los 8 primeros, Luis Miguel Martín (1972), 4º, Ramiro Morán (1969), 6º, y Eliseo Martín (1973), 7º. Poco después, Morán, conseguía por primera vez desde 1984, que un español corriese por debajo de 8:20,00, al registrar 8:17,49.

Las lesiones no permitieron progresar a Morán, pero para los dos Martín el Europeo de 1998 fue el inicio de una época llena de éxitos, en la que ambos se enfrentaron a los invencibles atletas africanos que dominaban, ya desde hacía años, la prueba de los obstáculos. Luis Miguel Martín Berlanas (Madrid, 11 de enero de 1972) comenzó corriendo 1500 m, distancia en la que fue 12º en el Campeonato del Mundo Junior (sub20) de 1990. Sin embargo, en 1997, con 25 años, su mejor marca de 3:39,07 estaba muy alejada de las mejores españolas. Tomó, junto con su entrenador, la decisión de cambiarse a los 3000 m obstáculos, decisión que se mostró completamente acertada con su 4º puesto en el Europeo del año siguiente. Su tiempo de 8:20,54 era en aquel momento la 4º mejor marca española de siempre.

Eliseo Martín Omenat (Monzón, Huesca, 5 de noviembre de 1973) también probó otras distancias antes de los obstáculos. Fue 7º en los 10 000 m del Campeonato del Mundo Junior (sub20) de 1992. Poco después se centró en los obstáculos, pero a la altura de 1997 parecía estancado en la barrera de los 8:30,00. La cosas cambiaron en 1998 con su 7º puesto en el Europeo y con una mejoría en su marca personal hasta 8:25,92.

Las perspectivas para 1999 en la prueba eran muy alentadoras y se materializaron muy pronto. El 28 de mayo, en el estadio de la Cartuja, en el Gran Premio de Sevilla, la plusmarca española de Domingo Ramón de 8:15,74 desde los Juegos de Moscú no pudo cumplir 19 años. En una excelente carrera, Berlanas se hacía con la victoria con 8:11,18, mientras Eliseo Martín era 4º con 8:13,59. Con estas credenciales se presentaron en el mismo estadio a finales de agosto, con la intención de convertirse en finalistas en el Campeonato del Mundo de la distancia de obstáculos. La organización decidió que se celebrarían tres series semifinales, de las que incomprensiblemente pasarían los dos primeros de cada una y 6 tiempos. Berlanas fue 3º en la segunda semifinal con 8:17,75, a la postre el 7º mejor tiempo de la repesca y se quedó fuera de la final. Eliseo Martín ocupó la 4ª posición en la 3ª semifinal y fue el último tiempo clasificado con 8:16,56. En la prueba definitiva, de un altísimo nivel,  el aragonés hizo una carrera muy inteligente, siempre en posiciones secundarias hasta el final en que remontó hasta la 6ª posición, con 8:16,09. El keniano Christopher Kosgei (1974) fue el vencedor con 8:11,76.

El siguiente reto eran los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, que tendrían lugar a finales de septiembre. En agosto, Berlanas volvía a mejorar su plusmarca española, con unos excelente 8:09,77, mientras Eliseo Martín acudió a los Juegos con 8:13,63, prácticamente su marca personal. Esta vez los dos españoles pasaron a la final por puestos al ocupar la 4ª posición en sus respectivas series. Pasaban los 4 primeros de cada una de las tres semifinales y tres tiempos. La final fue una carrera llena de emociones en la que los dos españoles compitieron de tú a tú con los africanos. Se pasaron los 2 Km lentos en 5:43,91, con los dos Martín siempre en las posiciones delanteras. A falta de poco más de 200 m Berlanas se colocó 2º y entro 3º en la recta final, pero finalmente tuvo que ceder ante el impulso africano. Fue 5º, con 8:22,75 a 0,60 del bronce. Eliseo Martín llegó un puesto más atrás con 8:23,00. El oro fue para el keniano Reuben Kosgei (1979) con 8:21,43.

En cualquier caso el resultado de los españoles fue magnífico, en un terreno ya entonces casi vedado a los kenianos y, en menor medida, a los marroquíes. En los Juegos Olímpicos hubo un tercer español, el catalán Marc Cepeda (1974), que ese año había corrido en 8:14,74.

En 2001 tendría lugar en Edmonton (Canadá) una nueva edición de los Campeonatos del Mundo al aire libre. Esta vez Eliseo Martín no estaba en tan buena forma como el año anterior y, aunque llegó a la final, fue 12º. Quien se superó a sí mismo fue Berlanas, subiendo un peldaño más. Esta vez ocupó la 4ª posición, con 8:18,57, si bien no tuvo opción de disputar las medallas. El vencedor fue, como en Sídney, Reuben Kosgei con 8:15,16. Hubo otro español en la final, el sevillano Antonio David Jiménez Pentinel (1977), que ese año había corrido en 8:11,70, y fue 6º con 8:19,82. Pentinel fue campeón de Europa al año siguiente, 6º en el Mundial de 2005 y 5º en el Europeo de 2006, siempre en obstáculos. Su historia no tiene, sin embargo, final feliz. En 2014 se le detuvo por posesión de sustancias ilegales y recibió una sanción de 3 años.

Berlanas continuó con su buena costumbre de mejorar la plusmarca española y unos días después del Mundial se fue a 8:08,74. El siguiente gran campeonato sería el Europeo de 2002. Los españoles tenían como rival más fuerte al neerlandés Simon Vroemen (1969), plusmarquista europeo con 8:06,91. En una carrera lenta, resuelta en la última recta, Pentinel se hizo con el oro, por delante de Vroemen y de Berlanas, mientras Eliseo Martín era 5º.

Tras el campeonato, por cuarto año consecutivo, y último, Berlanas superaba su tope nacional con 8:07,44, a 0,53 de la plusmarca europea. Aguardaba un nuevo Campeonato del Mundo en 2003, y allí tendría lugar el mejor resultado de la historia conseguido por un obstaculista español.

Grandes de los obstáculos en España (I)

Los 8:15,73 en 3000 m obstáculos realizados por el madrileño Fernando Carro (1992) el pasado 6 de julio en Roma constituyen la mejor marca española desde 2012. Desde entonces nadie había conseguido bajar de 8:16,00.  La prueba de los 3000 m obstáculos ha dado grandes alegrías al atletismo español, y también alguna que otra decepción. Fue en esta prueba en la que España colocó su primer finalista olímpico en atletismo de la historia. En la final de los Juegos de Londres de 1948, el catalán de Sant Boi Constantino Miranda (1925 – 1999) conseguía entrar en la 8ª posición. Miranda tal vez podría haber mejorado si no se hubiese parado a ayudar al finlandés Pentii Siltalopi (1917 – 2002), 5º finalmente, que se había caído en uno de los pasos de la ría. La delegación finlandesa felicitó calurosamente al español. La mejor marca de Miranda, 9:22,0 en 1946, había sido la 10ª de ese año.

Tras Miranda, la distancia decayó notablemente en España. Tanto fue así que cuando el vigués Manuel Augusto Alonso (1930 – 2016) se convirtió en el primer español que corrió por debajo de 9:00,0, su marca de 8:56,2 no fue suficiente para que alcanzase la final del Europeo al aire libre de 1958. En ese mismo Europeo se hizo también con la plusmarca española de 5000 m con 14:18,0, asimismo insuficientes para pasar de ronda. Alonso llegaría a correr los obstáculos en 8:48,6 en 1961. Su sucesor como plusmarquista español fue otro vigués, Javier Álvarez Salgado (1943) que en los primeros años de su carrera atlética se centró más en esta prueba. En 1965 marcó 8:46,0. Al año siguiente, en su pista talismán de Riazor se proclamó campeón mundial militar, logro que en su momento tuvo una gran repercusión mediática en España, con 8:38,4. En el mismo estadio coruñés realizó en 1968 sus dos últimos topes nacionales 8:37,6 y 8:36,4, en ambas superando al palentino Mariano Haro (1940), entonces también más focalizado en esta prueba, que realizó 8:39,8 y 8:37,2. Ambos fueron olímpicos en México. Haro resultó descalificado en su serie y Salgado fue 10º en la final. Ese año fueron 17º y 21º del mundo.

El salmantino Vicente Egido (1947) igualó y posteriormente superó a Salgado en 1973 con 8:32,6. Al año siguiente otro de los grandes obstaculistas españoles realizó su primera plusmarca nacional. El valenciano Antonio Campos (1951) recortó una décimas a Egido con 8:32,4. Entre 1974 y 1976 superó 6 veces el primado español hasta 8:21,00 (10ª marca mundial al final de ese año) en vísperas de los Juegos Olímpicos de 1976. En Montreal, Campos tuvo una excelente actuación. Accedió a la final, tras ser 4º en su serie con 8:24,53. En la final , después de encabezar el primer kilómetro, acabó 8º con 8:22,65, en una vibrante carrera en la que el duelo entre el sueco Anders Garderud (1946) y el polaco con nombre de antropólogo Bronislaw Malinowsky (1951) acabó con plusmarca mundial del primero en 8:08,02.

Campos no volvió a tener una temporada como la de 1976, pero ya en 1977 se estaba gestando el relevo. En el Campeonato de Europa Junior (sub20) de ese año, el alicantino Domingo Ramón Menargues (1958) y el granadino Francisco Paco Sánchez Vargas (1958) mostraron su gran calidad al ocupar la 2ª y la 4ª plaza en los 2000 m obstáculos (no se disputó el 3000 hasta 1987). En los siguientes Juegos Olímpicos, los de 1980, Vargas se convirtió en el primer español sub20, al realizar 8:18,96 en la primera semifinal de los obstáculos. Su 4ª posición le sirvió para clasificarse para la final, donde también estaría Ramón, 2º en la segunda semifinal, con 8:21,94, mejor marca personal. La final fue una locura, con el antiguo plusmarquista mundial de 1500 m, el tanzano Filbert Bayi (1953) corriendo a lo Bayi. Finalmente su esfuerzo no fue suficiente para derrotar a Malinowsky, que lo relegó a la segunda posición. Los dos españoles tuvieron una magnífica actuación, con Ramón 4º, 8:15,74, nueva plusmarca española, y Vargas 5º, 8:17,93.

Tenían ambos 22 años, con lo que el futuro se les presentaba esplendoroso. Sin embargo, las lesiones se cebaron con ellos, especialmente con el granadino. Este mejoró su plusmarca personal hasta 8:16,59 en 1983, año en que se impuso en la reunión de Zúrich, y corrió varias veces por debajo de 8:20,00, pero no volvió a disputar una final de un gran campeonato. Ramón, pese a que no mejoró marca, sí pudo arreglárselas para seguir rindiendo a un gran nivel. En el Campeonato de Europa al aire libre de 1982, en una final de gran calidad fue bronce, con 8:20,48, detrás del alemán Patrick Ilg (1957) y del polaco Boguslaw Maminski (1955).

Ramón fue 10º al año siguiente en el primer Campeonato del Mundo al aire libre, en una temporada muy difícil. Tampoco fue fácil para él el año olímpico de 1984. Sin embargo en Los Ángeles dio una gran sensación al imponerse en la primera semifinal con 8:19,08, su mejor marca desde los Juegos de Moscú. En la final, tras ocupar puestos secundarios mayor parte de la carrera, terminó con una gran última vuelta, que le permitió ser 6º con 8:17,27. La carrera volvió a resultar muy rápida. El keniano Julius Korir (1960), que no se contaba entre los favoritos, se hizo con el oro en 8:11,80.

Tras su éxito en Los Ángeles, los problemas físicos superaron definitivamente a Ramón. Aún fue capaz de correr en 8:23,26 en 1987, pero su rendimiento ya no fue el mismo. Pese a ello, siguió compitiendo hasta los 47 años, en categoría de veteranos. Otro atleta de gran calidad de aquellos años 80 fue el cordobés Juan Torres (1957), que en 1984 realizó 8:16,25, entonces segunda mejor marca española de siempre.

El declinar de los obstaculistas españoles nacidos en la segunda mitad de los 50 sumió a la prueba en una profunda crisis. Hasta 1998 no hubo otro atleta español que corriese por debajo de 8:20,00. En 1995 pareció abrirse una luz con Javier Rodríguez Olmos Chuvieco (1974). Sexto en la prueba de 1500 m del mundial junior de 1992 y subcampeón al año siguiente en el Europeo de la categoría, decidió en 1995 probar con los obstáculos. Sorprendió en el Campeonato del Mundo al aire libre al clasificarse para la final con unos excelentes 8:20,89. Con 21 años, parecía que podría tener una gran proyección, pero los problemas físicos cortaron su progresión.

La travesía en el desierto terminó en 1998, cuando el zamorano Ramiro Morán (1969) corrió la prueba en 8:17,49. Morán había ocupado unos días antes la 6ª posición en el Campeonato de Europa al aire libre. En los años posteriores, no tuvo mucho más recorrido, pero en esa competición le acompañaron en la final dos atletas que compartían apellido y se convertirían en los mejores obstaculistas españoles, el madrileño Luis Miguel Martín Berlanas (1972), 4º con 8:20,64, y el aragonés de Monzón, Eliseo Martín (1972), 7º. En los años siguientes, darían muchas alegrías al atletismo español.

 

Jesús España y el genuino 5000 español

El primer corredor español de 5000 m de talla internacional fue el vigués Javier Álvarez Salgado (1943). Salgado superó su primera plusmarca española de la prueba en 1966, con 13:53,0 y la llevó hasta 13:28,4, en 1971, 4ª mejor marca mundial de ese año. Ese año había sido 5º en el Europeo al aire libre. Vio, literalmente, pues tomaba parte en la carrera, cómo el palentino Mariano Haro (1940), más centrado en los 10 000 m, lo superaba y mejoraba su plusmarca con 13:26,03 (13:26,0) en 1972. Salgado contraatacó unos días después, pero se quedó a 0,4 del registro de Haro, con mejor marca personal. El alcarreño Fernando Cerrada (1954), en 1977, sucedió a Haro en la lista de plusmarquistas con 13:24,31. En 1981 mejoró hasta 13:23,58. Las dos siguientes plusmarcas fueron para dos corredores que no se dedicaron a los 5000 m. El segoviano Antonio Prieto (1958), corredor de 10 000 m y de campo a través, registró 13:18,53 en 1983. Posteriormente el mediofondista toledano José Luis González (1957) rebajó el tope español a 13:15,90 en 1985 y a 13:12,34 en 1987.

En los años 90, con un buen grupo de corredores, el 5000 español experimentó una notable mejoría. En 1992, el soriano Abel Antón (1961) se convertía con su 8º puesto en la final olímpica de Barcelona en el primer finalista olímpico en la prueba. También fue el primer medallista en un Europeo al aire libre, bronce en 1994. Dos años después, en los Juegos de Atlanta, el granadino Enrique Molina (1968) subía un peldaño más al ser 7º en la final. Poco después se hacía con la plusmarca española, al correr en 13:11,05. La perdió a manos del riojano Anacleto Jiménez (1967), que realizó 13:08,30. Un mes después el granadino contraatacó y consiguió recuperarla con 13:07,34. Ese mismo año fue 8º en el Mundial de 5000 m al aire libre. En esta misma prueba, en el campeonato de Europa al aire libre de 1998 hubo doblete español con el oro del palentino Isaac Viciosa (1969) y la plata del jienense Manuel Pancorbo (1966). El 10º de esa competición fue el madrileño Alberto García (1970), que esa misma temporada se había hecho con el primado español al correr en 13:04,64. García se convertiría en el mejor corredor europeo del momento. Fue campeón continental al aire libre en 2002. El año anterior había mejorado a 13:02,54 y había ocupado la 4ª posición en el Mundial al aire libre. En el invierno de 2003 estaba en tan buena forma que fue capaz de superar un sábado por la tarde en Sevilla la plusmarca europea de 3000 m en sala y el domingo por la mañana ser el primero en Bilbao en el campeonato nacional de campo a través por clubes. Desgraciadamente, poco después se supo que recibía ayudas ilegales. En mayo de ese año se descubrió que había consumido eritropoyetina, por lo que recibió una suspensión  de 2 años. Igual destino corrió su sucesor como plusmarquista español Alemayehu Bezabeh (1986), de origen etíope. Corrió en 2010 en 12:57,25. En 2012 recibió una suspensión de 2 años por dopaje sanguíneo.

En este contexto complicado surgió la figura de Jesús España Cobo (Madrid, 21 de agosto de 1978). España comenzó en el atletismo a los 17 años en la prueba de los 1500 m, distancia en la que fue 9º en el Eurojunior de 1997. No destacó especialmente en sus primeros años, pero una notable capacidad de trabajo, junto con una gran resistencia a los problemas físicos, le permitieron progresar durante una carrera deportiva que se prorrogó por más de 20 años. El punto de inflexión en su carrera fue el año 2002, cuando llegó su primer éxito, en el Europeo de pista cubierta, donde cerró el triplete español con la medalla de bronce. Al aire libre, tras varias temporadas intentándolo, bajó de largo por primera vez de 3:40,00, corriendo en 3:36,53 en 1500. Ese año, sin embargo, ya había decidido convertirse en corredor de 5000 m. Hizo una mejor marca de 13:22,66. En el continental, al aire libre, ocupó el puesto 11º en 5000 m. La pista cubierta siguió dándosele bien y en 2003 fue 4º en el Mundial de 3000 m.  En 2005 ya corría en 13:15,44. Al año siguiente consiguió su mayor éxito al proclamarse campeón de Europa de 5000 m, venciendo a un joven Mo Farah (1983). En una carrera lenta, Farah atacó a falta de 1 Km. España se mantuvo detrás del británico, hasta que lo superó en la última recta con 13:44,0, por 13:44,79. El burgalés Juan Carlos Higuero (1978), tras un gran final, se hizo con el bronce en 13:46,48.

En 2007 se hizo con su segundo bronce europeo bajo techo en 3000 m. Al aire libre fue 7º en el Mundial de 5000 m. En 2008 fue 14º en la final olímpica. En 2009 consiguió su tercer y último bronce europeo en sala en 3000 m y fue 10º en el Mundial de 5000 m. Ese año llevó su marca personal a 13:10,73. En 2010 volvió a enfrentarse a Mo Farah en la final del Europeo al aire libre de 5000. Para entonces el británico ya se había convertido en un corredor de élite que corría por debajo de 13 minutos. Batió a España, que fue 2º con cierta facilidad, 13:31,18 frente a 13:33,12.

En 2011, con 33 años, España realizó su mejor marca de siempre, con unos excelentes 13:04,73. Ese año fue 12º en el Mundial de 5000 m. A partir del año siguiente, los problemas físicos, que hasta entonces lo habían respetado, comenzaron a impedirle prepararse adecuadamente. Pudo recuperarse, no obstante, para pasarse al maratón. En 2016 registró 2h11:58, lo que le permitió ser olímpico. Siguió compitiendo hasta su retirada, el año pasado, con un 6º puesto en el maratón del Campeonato de Europa.

Jesús España es un atleta cuya mejor marca en 5000 m probablemente debería figurar como plusmarca española. Durante su longeva trayectoria deportiva se labró fama de atleta serio, trabajador y discreto, lo que le granjeó un gran respeto y admiración por parte de los compañeros y del público. Consiguió sus logros sin recurrir a atajos porque, como bien dice el Nuevo Testamento, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo si pierde su alma?

La revista Atletismo Español

Aunque hoy nos hemos acostumbrado a obtener la información que necesitamos fácil e instantáneamente, en la época preInternet este acceso era generalmente bastante complicado, y mucho más para campos como el atletismo. Algunos periódicos deportivos, como Marca o Mundo Deportivo, dedicaban cierto espacio al atletismo. Gracias a ello nos podíamos enterar de los resultados del campeonato de España o de la reunión de Zúrich. Pero, sin duda, nuestra mejor fuente era la revista, editada por la propia Federación Española de Atletismo (RFEA), Atletismo Español. Descubrí su existencia en septiembre de 1984. Durante la celebración de un cuadrangular internacional, en el estadio de la Universidad de Santiago de Compostela, se vendían ejemplares atrasados de la revista. Me había comprado tres que, al llegar a casa, devoré con avidez. Llevaba menos año y  medio practicando atletismo, pero me había enganchado completamente. Tenía especial interés por la historia de este deporte, por los atletas del pasado. Me desilusioné, sin embargo, cuando me di cuenta de, como se dejaba bien claro en la publicación, no se vendía en los kioskos de Santiago. Para conseguirla había que suscribirse y conseguir financiación en casa era una tarea casi imposible. Dos meses después, me llevé una grata sorpresa al ver en el kiosko que había debajo de mi casa esta portada:

José Manuel Abascal lidera la final olímpica de 1500 m de 1984. AE septiembre octubre 1984

Qué fotografía tan magnífica con José Manuel Abascal liderando la final olímpica de 1500 m de 1984. No tardó mucho tiempo en llegar a mis manos. Era la revista con los resultados y un profundo análisis de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Más que leerla, me la estudié. A partir de entonces, la revista Atletismo Español se vendía también en Santiago. Y creo que no falté a mi cita con ella en los 29 años siguientes. Durante todo ese tiempo hubo muchos colaboradores de la revista, pero recuerdo especialmente a mi buen amigo Ignacio Romo, con sus magníficos artículos sobre el medio fondo, en la época dorada de los 80, a Carlos Toro, con su estilo pulcro y literario, y, posteriormente, a otro gran entusiasta del medio fondo de los 80, Juan Manuel Botella, con quien tiempo después tuve la suerte de compartir interminables tertulias atléticas. También recuerdo  la Miscelánea de Alfonso Posada. Yo entonces no lo sabía, pero esa sección había nacido en los años 50 y se prolongó hasta los 90.

La revista Atletismo Español tuvo una vida azarosa, siempre ajustada de presupuesto. Su primer número vio la luz el mes de marzo de 1951. Se trataba, a decir de la propia revista, de un boletín  de 16 páginas. Su primera portada resulta hoy día sorprendente, pues no la ocupaba ningún atleta sino un militar, el septuagenario general José Moscardó, entonces Presidente del Comité Olímpico Español. Eran, evidentemente, otros tiempos.

Primer número de la revista Atletismo Español, con el General Moscardó en la portada

Esta primera época de la revista tuvo un recorrido muy corto, pues tan solo vieron la luz 5 números, publicados mensualmente, el último en septiembre de ese año. El Boletín de la Federación, sin embargo, volvió en noviembre de 1955, con el mismo formato y una portada normal, del campeonato de España de campo a través que entonces se celebraba en otoño. Curiosamente, este número contiene un artículo titulado Males del atletismo español, firmado por José Corominas, un tema recurrente durante muchos años.

La revista, pese a todas las dificultades, pudo consolidarse y ya no volvió a tener interrupciones en su publicación. El número de páginas fue aumentando y, a partir de 1956, tímida e intermitentemente, fue apareciendo el color en las portadas. Precisamente en las portadas en color (o en su falta) y en el número de páginas se manifestaban en la revista las crisis económicas generales, como sucedió en 1975, cuando se redujo drásticamente la cantidad de material impreso y se volvió a la portada en blanco y negro.  El color en las páginas interiores se fue generalizando a partir de los 80.

La revista fue cronista del despegue del atletismo español, desde los años en que lo máximo a lo que podía aspirar un atleta era a participar en los Juegos Olímpicos hasta los oros en todas las grandes competiciones, plusmarcas europeas y alguna mundial en sala o en la carretera.

El número 692, de diciembre de 2019 de la revista Atletismo Español

Con la aparición de Internet, el acceso a la información se multiplicó por infinito. Para muchos, sin embargo, la revista no había perdido su atractivo, pues los resultados de los campeonatos siempre se acompañaban de excelentes crónicas y tampoco faltaban interesantes artículos o entrevistas. Pero la revista acabó sucumbiendo al cambio de paradigma informativo. En febrero de 2013 dejaba de publicarse en papel y pasaba a formato digital, completamente gratuito para los lectores. Desgraciadamente no pudo aguantar el tirón, ni siquiera en formato digital, y tras 61 años de publicación mensual ininterrumpida, Atletismo Español echó el cierre en diciembre de 2016, con el número 692. ¿Habrá una tercera época?

En una gran iniciativa de Gerardo Cebrián, director de la revista de 2011 hasta 2016 (anteriormente había sido subdirector desde 1989), la Federación Española digitalizó pacientemente los casi 700 ejemplares de la revista, una joya para los aficionados al atletismo, que se puede conseguir aquí

http://www.rfea.es/revista/publicaciones.htm