Los mejores 1500 (II): final de Roma 1960

La barrera de los 4 minutos en la milla acabó revelándose más psicológica que física. En 1956, 2 años después de la carrera de Oxford, un total de 10 corredores habían bajado de la mítica barrera. Entretanto, la plusmarca mundial de 1500, que, aunque dos veces igualada, se había mantenido inalterada de 1944 a 1954 (las guerras también detienen el progreso del atletismo), comenzó a mejorarse a un ritmo sorprendente. En tal solo 6 años, de 1954 a 1960 pasó de 3:42,8 a 3:35,6, un salto de 7,2 segundos. Ya hemos hablado de las plusmarcas casi involuntarias al paso de la milla de Wes Santee (3:42,8) y John Landy (3:41,8). El año siguiente, 1955, termina con tres plusmarquistas mundiales en 3:40,8, dos de ellos en la misma carrera. En los Juegos de Melbourne, en una emocionante carrera, el oro fue para el irlandés Ron Delany, con 3:41,2, tras un trepidante último 300 en 38,8. En 1957 dos finlandeses de nombre y edad (se llevaban 6 días) similares, Olavi Salsola y Olavi Salonen, superaban en la misma carrera la plusmarca mundial, ambos con 3:40,2. Pero solo les duró 5 días. El 12 de julio el checo Stanislav Jungwirth (1930-1986) se convertía con 3:38,1 en el primer atleta en romper la barrera de 3:40.  Jungwirth, propenso a las lesiones, nunca pudo mostrar su enorme calidad en grandes campeonatos. Fue tercero en el campeonato de Europa de 1954, que ganó Roger Bannister, y sexto en los Juegos de Melbourne.

El entonces insólito tiempo de Jungwirth solo tardó poco de un año en superarse. El encargado de realizarlo fue el australiano Herbert James Elliott (Subiaco, Australia Occidental, 25 de febrero de 1938). Con mi amigo Jorge, un sabio del atletismo, tengo 3 debates: sobre la capacidad competitiva de Ron Clarke, sobre la transición de la categoría junior a la absoluta y sobre quién es el mejor millero de la historia. En los dos primeros no nos ponemos de acuerdo, en el tercero… quizá. Porque lo cierto es que Elliott fue un atleta descomunal. Entre 1957 y 1961 compitió 42 veces en pruebas de 1500 o de la milla y ganó 42 veces. Fue capaz de correr la milla 17 veces por debajo de 4 minutos. Quizá una de las claves de su carrera estuvo en haberse cruzado con Percy Cerruty (1895-1975). Cerruty era un entrenador atípico, que basaba su método en cargas muy exigentes en entornos naturales con disciplina espartana. Elliott  empezó con Cerruty en 1956. En 1957 ya se había convertido en un atleta muy sólido capar de ganar los campeonatos de Australia de la milla y la media milla. Al año siguiente asombraría al mundo atlético. Apenas comenzado enero bajó por primera vez de la milla, con un tiempo de 3:59,9. 7 meses después, en Dublín, se hacía con la plusmarca mundial de la milla al correr en 3:54,5, 2,7 segundos menos que la anterior plusmarca del británico Derek Ibbotson. Sus parciales cada cuarto de milla fueron 56,4, 1:01,8, 1:01,2 y 55,3. Unos días antes, en Cardiff, se había hecho con los oros en la milla y las 880 yardas (804,672 m)  de los Juegos de la Commonwealth. El 28 de agosto en Gotemburgo superaba con 3:36,0 la plusmarca de Jungwirth del año anterior, quien ocupó la segunda plaza con 3:39,0. Los parciales de Elliott fueron 57,7, 1:00,0, 58,8 y 40,5. Ese año también encabezó la lista mundial de las 880 yardas con 1:47,3, equivalente a 1:46,6 en 800.

En 1959 Herb Elliott decidió no competir para dedicar tiempo a su familia y a estudiar. Pero volvió en plena forma para el 1500 de los Juegos de Roma. El 3 de septiembre se celebraron las 3 semifinales, de las que los 3 primeros se clasificaban para la final de 9 atletas, de 39 participantes. Elliott ganó la primera serie con unos excelentes 3:41,4. a 0,2 de la plusmarca olímpica. En esa primera serie tomó parte Tomás Barris (1930). Barris fue el primer mediofondista español de categoría internacional. Llevó la plusmarca nacional de 1500 de 3:54,3 en 1955 a 3:41,7 en 1958, el 13º mejor tiempo de ese año.

La final tuvo lugar el 6 de septiembre. El francés Michel Bernard encabezó el grupo con pases de 58,2 en el 400 y 1:57,8 en el 800. En ese momento Elliott, que estaba a 0,6 segundos de la cabeza, dio un fuerte tirón que solo Jazy y Rózsavölgyi fueron capaces de seguir inicialmente. El australiano hizo el siguiente 400 en 55,6 y un último 300 en 41,6, lo que le supuso el oro con 20 metros de ventaja sobre Jazy y una nueva plusmarca mundial de 3:35,6. Elliott hizo los últimos 800 metros en 1:52,5. El francés Michel Jazy (1936), futuro plusmarquista mundial de la milla, fue 2º con 3:38,4, su mejor marca entonces, y el húngaro Istvan Rózsavölgyi (1929-2012), explusmarquista mundial de 1500 con 3:40,5 en 1955, ocupó la tercera posición con 3:39,2. Estos fueron los resultados:

  1. Herbert Elliott AUS 3.35,6
  2. Michel Jazy FRA 3.38,4
  3. Istvan Rózsavölgyi HUN 3.39,2
  4. Dan Waern SWE 3.40,0
  5. Zoltan Vamos ROM 3.40,8
  6. Dyrol Burleson USA 3.40,9
  7. Michel Bernard FRA 3.41,5
  8. Jim Grelle USA 3.45,0
  9. Arne Hamarsland NOR 3:45,0

 

Con la forma que mostró Elliott en la final de Roma, quizá habría podido correr incluso más rápido en otro tipo de carrera. Hay quien dice que tenía potencial para haberse adelantado 15 años a la historia. No lo sabremos nunca, pues poco después del oro olímpico abandonó la competición. Posteriormente se convirtió en un exitoso ejecutivo.

Con la prematura retirada de Herb Elliott el mundo atlético se perdió un duelo formidable entre él mismo y su sucesor en la plusmarca mundial de la milla, el neozelandés Peter George Snell (1938). Unos meses más joven que el australiano, Snell sorprendió con su oro en el 800 de Roma delante del favorito, el plusmarquista mundial (1:45,7), el belga Roger Moens. A principios de 1962 superó por 0,1 segundos la plusmarca mundial de Elliot de la milla y poco después se hizo en la misma carrera con la plusmarcas mundiales de 800 metros (1:44,3) y 880 yardas (1:45,1). En Tokio fue doble oro en 800 y 1500 y al mes siguiente llevó su primado mundial de la milla a 3:54,1.

Quizá, después de todo, mi amigo Jorge tenga razón. Hablamos de un atleta que se retiró a los 22 años y marcó una época mostrando una absoluta superioridad sobre sus rivales cuando las pistas eran de tierra y el atletismo amateur.

Hay una biografía de Elliott, que no he leído, titulada The Golden mile.  Tampoco he leído la biografía de Percy Cerruty Why die?

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2 comentarios en “Los mejores 1500 (II): final de Roma 1960

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