El 1500 en España (II). El camino hacia la élite de Abascal y González

La plusmarca de Jorge González Amo (1945) de 3:40,0, conseguida poco antes de los Juegos de México 1968, acabó mostrándose muy duradera. El madrileño Antonio Burgos (1949) se quedó muy cerca en 1972 cuando realizó 3:40,4. Pese a haber superado la mínima olímpica de 3:41,6 en dos ocasiones, la RFEA consideró que no tenía posibilidades de superar la primera ronda y no lo seleccionó para los Juegos de Múnich. Burgos fue 3 veces campeón de España de 1500 (1970, 1971, 1974). En 1974 fue 7º en los 3000 metros del Europeo en sala. Al aire libre se hizo con la plusmarca de la milla al correr la prueba en 3:59,0 (1974). El hermano menor de José María, Francisco Morera (1952) realizó 3:42,2 en 1973, año en que fue oro en el Nacional, pero no consiguió mejorar esta marca. Dos años después, en 1975, aparecían por primera vez en el Campeonato de España absoluto de 1500 dos jóvenes atletas que darían mucho que hablar, José Luis González (1957) y José Manuel Abascal (1958). Separados por unos meses de edad, aunque nacidos en años diferentes, revolucionarían en pocos años el 1500 español.

José Luis González Sánchez (Villaluenga de la Sagra, Toledo, 8 de diciembre de 1957) hizo su primera aparición internacional en el Mundial de Cross de 1975, cuando fue medalla de plata en categoría junior, justo delante del irlandés John Treacy (1957), que sería campeón absoluto en 1978 y 1979, además de plata olímpica en el maratón de LA84. González, junto con Cándido Alario (1957) 4º, Vicente de la Parte (1956) 18º y Luis Adsuara (1956) 20º, se hizo también con el bronce por equipos. En el campeonato de España absoluto en pista de ese año celebrado en Anoeta a principios de agosto, González, junior de primer año, fue 3º en un 1500 en el que se impuso el vigués Estanislao Durán (1954). Algo más de 2 semanas después tuvo lugar el Eurojunior en Atenas. González, que lideraba la lista europea junior en 5000 m con 14:00,8, compitió, sin embargo en 3000 m, distancia en la que acreditaba 8:10,8. Esta decisión resultó controvertida, a pesar del bronce que finalmente ganó el toledano en los tres kilómetros, por detrás del belga Yvan Naessens (1956) y del alemán Patrick Ilg (1957). Naessens no tuvo mucho más recorrido, no así Ilg, que fue campeón de Europa (1982) y mundial (1983) de 3000 m obstáculos.

José Manuel Abascal Gómez (Alceda, Cantabria, 17 de marzo de 1958) comenzó a practicar atletismo en Zaragoza, donde vivía con unos tíos. En 1974 se trasladó a la residencia Blume de Barcelona, donde había conseguido una beca para entrenar con Gregorio Rojo (1920-2006), antiguo fondista olímpico en Londres 1948. En 1975, siendo aún juvenil, participó, junto con José Luis González,  por primera vez en el campeonato de España absoluto de 1500 metros. Se clasificó para la final, en la que ocupó la 10ª posición. También acompañó a González al Eurojunior de Atenas. Abascal compitió en el 1500, prueba en la que fue 8º con 3:48,8, su mejor marca personal. El bronce fue para el futuro bicampeón olímpico Sebastian Coe (1956).

En 1976 ambos atletas coincidieron en categoría junior, pero entonces no había Mundial al aire libre. Abascal continuó progresando con marcas de 3:47,7 en 1500 m y 8:16,2 en 3000 m, mientras González ganaba su primer campeonato de España absoluto, con marca personal de 3:45,8. Al cántabro aún le quedaba un año en categoría junior, que sería una de las mejores temporadas de su vida. Para el toledano, sin embargo, 1977 sería un año de transición. Abascal comenzó esa temporada disputando cross de forma bastante exitosa. Fue subcampeón de España y 9º en el Mundial. Junto con Santiago Llorente (1958), 2º, Luis Sastre (1958), 14º, Antonio Prieto (1958), 15º, Domingo Ramón (1958), 24º, y Gerardo Martínez Manso (1958), 37º, fue también subcampeón mundial por países. Pero su principal objetivo era la pista al aire libre, que para él no pudo comenzar mejor. El 26 de junio, en un encuentro 6 naciones sub20 celebrado en Atenas, el cántabro realizaba 3:40,01. Según la, cambiante, normativa de la época, el tiempo se homologó a 3:40,0, con lo que Abascal igualaba la plusmarca española de Jorge González Amo. Su gran objetivo era el Eurojunior, que se celebraba a finales de agosto en la ciudad ucraniana de Donetz. Allí tomaría parte en la prueba de 3000 metros. El cántabro, en gran forma, mejoró su marca personal a 8:11,3 en la segunda semifinal, que ganó. La final comenzó de forma lenta. Se marcó 4:08,0 al pasar por la mitad de la prueba y 5:29,3 en el segundo kilómetro. En ese momento el alemán Hanjorg Kunze (1959) dio un brusco cambio de ritmo, al que respondió Abascal, que lo pasó a falta de 300 metros y se impuso con un tiempo de 7:58,3, que superaba los 8:03,8 que Fernando Cerrada (1954) tenía como plusmarca nacional junior. Kunze, 8:01,2, perdió en los últimos metros la plata a manos de su compatriota Werner Schildauer (1959), 8:01,0. Abascal realizó una carrera perfecta, con un último kilómetro en 2:29,0,  y se impuso a dos rivales de mucha altura que se convertirían en grandes fondistas. Kunze había corrido el año anterior el 3000 en 7:56,4, plusmarca europea juvenil aún vigente. En 1981 se hizo con la plusmarca europea absoluta de 5000 m con 13:10,40, 2ª mejor marca de siempre en aquel momento. Lo hizo además derrotando al plusmarquista mundial el keniano Henry Rono (1952). Fue bronce en 10000 m en los Mundiales de Helsinki 1983 y Roma 1987 y bronce olímpico en Seúl 1988 en 5000 m. Por su parte, Schildauer tuvo una carrera más corta, si bien fructífera, con doble plata en 5000 y 10000 metros en el Europeo de Atenas 1982 y el Mundial de Helsinki 1983. Ese año, con 27:24,95 en 10000 m, se quedó a 2,48 de la plusmarca mundial de Rono. De vuelta de Donetz, en las pistas de la Ciudad Universitaria de Barcelona, Abascal se convertía en el primer español en romper la barrera de 3:40,0, al correr los 1500 m en 3:38,2, muy cerca de la plusmarca europea junior, 3:38,1 (3:38,07), que ese mismo año había establecido el finlandés doble campeón de Europa de la categoría Ari Paunonen (1958). El tiempo de Abascal fue el 22º del mundo ese año. Campeón de Europa junior de 3000 m y plusmarquista español de 1500 m, el futuro se presentaba absolutamente esplendoroso para el cántabro, pero el camino hacia la élite resultaría mucho más duro de lo que parecía aquel 1977 lleno de éxitos.

La primera competición internacional en categoría absoluta para Abascal, ya en 1978, resultó muy esperanzadora, ya que ocupó la 4ª posición en el campeonato de Europa en sala, con plusmarca española de 3:40,3. Con esta posición, igualaba a Juan Borraz (1946), que ocupó el mismo lugar en 1972,  mejor prestación hasta entonces de un atleta español de 1500 m en un Europeo en sala. Al aire libre, sin embargo, las cosas no fueron tan bien, pese a que ganó el primero de sus 5 títulos nacionales de 1500. No pudo acercarse a su plusmarca española. Con 3:40,0 apenas mejoró su gran registro de pista cubierta. Pero lo peor para él fue sin duda la decepción que sufrió con su actuación en el Europeo de Praga, en el que quedó eliminado en la primera ronda con un pobre 10º y penúltimo puesto en su serie. El oro en la final se lo llevó la joven estrella británica Steve Ovett (1955). Curiosamente los tres atletas que precedieron a Abascal en el Europeo en sala fueron finalistas. La situación de Abascal no mejoraría en los años siguientes pues, por un lado, su progresión cronométrica fue muy escasa y, por otro, perdió la hegemonía española a manos de José Luis González. El toledano había llevado su plusmarca personal de 1500 m a 3:43,4 en 1978. En ese momento aún no había decidido si se dedicaría al 1500 o a distancias superiores, pero cuando finalmente tomó partido por el kilómetro y medio, los éxitos no se hicieron esperar.

En 1979 tanto Abascal como González decidieron dedicar la temporada invernal al campo a través. Abascal, en su única incursión como senior, fue segundo, tras Fernando Cerrada, en el campeonato de España, en el que González abandonó. El toledano, sin embargo, tendría una destacada actuación en el Mundial, donde fue 15º. Ya al aire libre, González comenzó mejorando su marca personal de 1500 a 3:41,3 en una semifinal de la Copa de Europa (competición antecedente del actual Campeonato de Europa por Equipos). Poco después bajaba con 3:39,4 de 3:40 por primera vez. En el campeonato de España se hizo con su segundo oro derrotando a Abascal. Posteriormente en Londres superaba en dos ocasiones el tope nacional de la milla, que tenía Antonio Burgos. González siempre fue un apasionado de la milla. En numerosas ocasiones afirmó que él habría eliminado el 1500 y habría dejado solo la milla. El 27 de agosto en un encuentro internacional con Inglaterra, Polonia y Suiza se impuso en la milla con 3:58,91, derrotando a Brendan Foster (1948). 4 días después, en el mismo escenario marcó 3:55,77 (3:40,2+), en una carrera ganada con 3:49,57 por Ovett. En ese momento de la temporada, el toledano estaba preparado para intentar la plusmarca española de 1500 m de Abascal. Y sucedió en Bruselas, el 4 de septiembre, en un 1500 donde nuevamente se impuso Ovett con 3:32,11 (a 0,8 de la plusmarca mundial) en el que González fue 5º con 3:36,32, tiempo que superaba por casi 2 segundos la anterior plusmarca española de Abascal. El cántabro fue 8º con 3:37,93, mejorando también su anterior tope nacional. La plusmarca de González fue la 12ª mejor marca mundial de esa temporada.

El año siguiente, 1980, era olímpico. Los Juegos, que se celebrarían en Moscú, finalmente se quedaron muy devaluados por el boicot que llevaron a cabo Estados Unidos y gran parte de los países occidentales. España acudió con bandera olímpica, lo mismo que Gran Bretaña, lo que permitió al mundo contemplar el doble duelo de los dos grandes del medio fondo, los británicos Steve Ovett y Sebastian Coe. Entonces los españoles Abascal y González estaban aún muy lejos de los dos fenómenos británicos. El boicot probablemente apenas afectaría a los medallistas, pero sí podría facilitar el acceso a la final, que era el objetivo de los españoles. González acudía a los Juegos con una mejor marca del año de 3:36,57, mientras Abascal había marcado 3:38,5. El cántabro no pudo pasar de la primera ronda, cosa que el toledano hizo con bastante dificultad. En su semifinal, sin embargo, solo pudo ser 8º. En Moscú solo se clasificaban 9 atletas para la final. Curiosamente si hubiesen sido 12 los finalistas, González habría entrado. Los dos mediofondistas españoles se enfrentaron de nuevo en el campeonato de España, celebrado después de los Juegos, con nueva victoria del toledano. Posteriormente en un control en el estadio Joan Serrahima de Barcelona, González volvía a mejorar su plusmarca nacional hasta 3:35,1. Abascal fue 2º con 3:37,4, mejor marca personal. El tiempo del toledano volvió a ser el 12º de ese año.

La tónica de ambos atletas españoles continuó en 1981. Abascal siguió progresando muy lentamente, mientras que una nueva mejoría de González ya le permitió instalarse entre los mejores del mundo. La de 1981, pese a resultar corta por una lesión, fue una de las mejores temporadas del toledano. Entonces en los años posolímpicos no había campeonatos internacionales importantes por lo que los atletas bien se tomaban un año sabático, bien trataban de mejorar sus marcas. Esta temporada fue la de la lucha por la primacía mundial en la milla entre Coe y Ovett, eso sí, sin enfrentamientos directos. Esto dio lugar a grandes carreras en los que no solo los dos protagonistas mejoraron. Una de estas pruebas tuvo lugar en Estocolmo, en la reunión DN Galan, el 7 de julio. Fue el único intento ese año de plusmarca mundial de 1500 m por parte de Sebastian Coe. Coe había sido plusmarquista en 1979 con 3:32,03, hasta 1980, cuando Steve Ovett corrió en 3:31,36. La carrera fue una locura, con pases de la liebre en 52,43 y 1:49,18. Coe, ya en solitario, cruzó los 1000 m en 2:18,81 y los 1200 en 2:48,32. Le bastaba un último 300 en 41 segundos, pero acabó pagando el ritmo excesivo y, aunque hizo plusmarca personal de 3:31,95, no pudo con el tiempo de su compatriota. Este fue el 1500 más rápido de Coe hasta 1986. González, que se mantuvo a una prudente distancia del británico, ocupó la tercera posición con una nueva plusmarca nacional de 3:34,41. El tiempo del toledano era el 19º de todos los tiempos en aquel momento y acabó el 7º de ese año. Abascal también tomó parte en esa carrera, 7º con 3:39,28.

Tan solo 3 días después González realizó la que fue su mejor carrera hasta entonces. En los Bislett Games de Oslo, Steve Ovett trataba de mejorar su propia plusmarca mundial de 3:48,8 en la milla, conseguida en el mismo escenario el año anterior. Se montó una carrera de altísimo nivel con pasos cada cuarto de milla en 56,69, 1:55,15 y 2:53,3. González hizo una prueba magnífica con una última recta trepidante en que adelantó a 3 rivales. Solo se le resistió un entonces inabordable Ovett, que ganó con 3:49,25, a 0,46 de su primado mundial. El toledano fue 2º con 3:49,67 (3:34,9+), y se convertía en el 4º atleta en la historia en correr la milla por debajo de 3:50,0.

Con esta marca en la milla, es probable que González hubiese podido correr los 1500 m en menos de 3:33,0 ese mismo año, pero una lesión hizo que tuviese que poner fin prematuramente a su temporada al aire libre. Esto facilitó que Abascal se proclamase fácilmente por segunda vez campeón de España. Poco después, en su pista talismán de la Ciudad Universitaria de Barcelona, el cántabro mejoraba su plusmarca personal a 3:36,6. Las cosas, sin embargo, no iban demasiado bien para él. Había sido un junior excepcional, pero tras 4 años su mejoría cronométrica había sido de solo 1,6 s y su rendimiento en los grandes campeonatos muy discreto. Su rival José Luis González, sin embargo, había tenido una excelente progresión y se había colocado entre los mejores. Pero las cosas iban a cambiar muy pronto para Abascal.

José Luis González no había podido mejorar su 15º puesto del Mundial de Cross de 1979. Sin embargo sus éxitos continuaron en esta modalidad con sus victorias consecutivas en los campeonatos de España de 1980 y 1981. En 1982, por primera vez, decidió competir en pista cubierta, que tantas alegrías le daría. Ese año el Europeo en sala se celebraba en Milán. Allí, una vez más, González coincidiría con Abascal, quien tras su 4º puesto en 1978 había participado en las ediciones de 1980 y 1981. Cada uno de ellos se impuso en su semifinal. Abascal, con 3:40,14, superaba su plusmarca nacional, que duró escasamente 24 horas. Al día siguiente en una rapidísima carrera González se hacía con el oro marcando unos excelentes 3:38,70, mientras Abascal era 2º con 3:38,91. Era un buen augurio para el Europeo al aire libre, que se celebraría en septiembre en Atenas. Para González, sin embargo, la temporada se terminó en Milán, pues problema físicos serios lo dejaron fuera de combate el resto del año. Abascal, por su parte, diseñó la temporada al aire libre para llegar al máximo en el Europeo de Atenas. En el campeonato de España, celebrado en Santiago de Compostela, donde se inauguraban las pistas sintéticas de la entonces Residencia Universitaria, el cántabro ganó con plusmarca de los campeonatos de 3:37,97. Contó con la inesperada ayuda del atleta local Benjamín Fernández (1955), un exciclista que apenas llevaba un año haciendo atletismo e impuso un ritmo suicida. Tres días después Abascal ganó la serie B del 1500 de Zúrich con 3:38,33. Sus credenciales para el Europeo no eran, por lo tanto, impresionantes. En la misma reunión de la ciudad suiza, el británico Steve Cram (1960), 8º en Moscú, se imponía en la serie A con plusmarca personal de 3:33,66. Tras la ausencia de Ovett por lesión y la renuncia en el último momento de Coe por enfermedad, Cram era el gran favorito para el oro en Atenas. En el Europeo se organizaron 3 semifinales. Abascal se mostró en buena forma al imponerse en la segunda con 3:40,32. Era la primera vez que superaba una ronda en un gran campeonato al aire libre. Cram, por su parte, ganó la tercera con el mejor tiempo, 3:38,06.La final se corrió a ritmo medio, con pases de 58,66 y 1:59,34, con Cram y Abascal siempre cerca de las primeras posiciones. Con 900 metros de carrera y Cram ya en primera posición, el escocés Graham Williamson (1960), que se había acercado a la cabeza, sufría una aparatosa caída que obligaba a Abascal a perder un tiempo precioso, mientras Cram se iba. A falta de una vuelta Cram tenía una ventaja de unos 18 metros sobre el irlandés Ray Flynn (1957) y Abascal. El británico pasaba los 1200 metros en 2:54,35, muy por delante de Flynn y de Abascal, que enseguida se colocaba en la segunda posición. A falta de 200 metros el británico comenzaba a dar muestras de flaqueza, mientras su ventaja iba mermando. Abascal, con el soviético bronce en 800 m en Moscú, Nikolai Kírov (1957) pisándole los talones, se lanzaba por Cram en la última recta pero el británico conseguía mantener la primera posición y se hacía con el oro en 3:36,49. El tremendo esfuerzo de Abascal en pos del oro finalmente le pasó factura y vio cómo en el último momento lo sobrepasaba Kírov, plata con 3:36,99, mientras el cántabro se llevaba un merecidísimo bronce con 3:37,04. Es probable que sin la caída de Williamson el resultado hubiese sido otro. Lo cierto es que Abascal hizo uno de los mejores campeonatos de su vida y en aquel momento Cram no era tan superior como en años venideros. Abascal se convertía, de esta manera no solo en el primer medallista español en un Europeo al aire libre, sino también en el primer finalista. 16 años antes, en el Europeo de 1966, Alberto Esteban (1943) había sido el primer mediofondista español finalista en un Europeo, 7º en 800 metros.

Tras su actuación en Atenas, parecía claro que la mejor marca de Abascal se quedaría obsoleta en breve y que podría incluso intentar la plusmarca española de González. Así sucedió unos días después, en Roma, en una carrera con pases de 55,44, 1:53,21 y 2:50,59, Abascal superaba por segunda y última vez la plusmarca española de 1500 m con 3:33,12, muy cerca del vencedor, el alemán Thomas Wessinghage (1952), 3:32,85. La marca de Abascal era la 4ª de 1982 y la 10ª de siempre. Después de 4 temporadas de dudas y decepciones, Abascal entraba por la puerta grande en la élite mundial, donde ya estaba José Luis González. Ahora ambos atletas ya no lucharían solo por el primado español sino también por los puestos de honor en los grandes campeonatos. Y el primero de estos campeonatos tendría lugar al año siguiente en Helsinki, donde se celebraría el primer Mundial de Atletismo en pista al aire libre.

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Un comentario en “El 1500 en España (II). El camino hacia la élite de Abascal y González

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