9 años, 9 meses y 9 días, la historia de Edwin Moses (y IV)

Pese a la derrota en Madrid, Edwin Moses (1955) acabó por imponer su ley en la temporada de 1987, con el oro en el Mundial de Roma, donde hizo la mejor marca mundial del año, 47,46. Sin embargo, nunca había sentido tan cerca a sus rivales. Apenas 0,02 separaron a Danny Harris (1965) y Harald Schmid (1957) de vencerlo. El objetivo de ser campeón olímpico por tercera vez no sería nada fácil. Durante algún momento a principios de los 80, Moses había anunciado su intención de cambiarse a la prueba de 800 m e intentar ser oro olímpico en 1988. Sin embargo, nunca lo llevó a cabo. El reto sería, una vez más, el 400 vallas, donde el tiempo jugaba en su contra, tanto por él mismo como por la aparición de nuevos rivales, cada vez más cualificados.

Los Juegos de Seúl tendrían lugar a finales de septiembre, concretamente la final de los 400 m vallas el día 25 de septiembre. Dos meses antes, el 17 de julio, tuvo lugar en Indianápolis la final de la prueba de selección olímpica estadounidense de 400 m vallas. Una vez más, Moses impuso su ley, con 47,37, su mejor marca desde 1984. La prueba tuvo un nivel altísimo, con 5 atletas por debajo de 48,00. En segundo lugar entró Andre Phillips (1959), 47,58, 3º fue Kevin Young (1966). Los puestos 4º y 5º, ya fuera de la selección olímpica, los ocuparon Dave Patrick (1960), 47,75, plusmarca personal, y Danny Harris (1966), 47,76. Pese a correr 0,35 más rápido que 4 años antes, Harris se quedó fuera de los que parecían sus Juegos. Siguió compitiendo hasta 1996 y, aunque en 1991 mejoró realizó su mejor marca de siempre, 47,38, su rendimiento en la gran competición se limitó a un 5º puesto en el Mundial de ese año.

Moses había salvado el primer escollo con nota. Pese a que el nivel de la prueba había mejorado de forma considerable, continuaba aparentemente un peldaño por encima de sus rivales. Tras su carrera de Indianápolis, Moses compitió poco, aunque realizó 47,89 en el mes de agosto. En Seúl volvía a ser el favorito, campeón del mundo, plusmarquista mundial, imbatido desde la carrera de Madrid y con la mejor marca del año. Las series transcurrieron sin incidentes, con Moses primero la suye, 49,38. En la semifinal fue el único en bajar de 48,00. Se impuso en la primera con 47,89. Phillips ganó la segunda con 48,19. No se esperaba ninguna sorpresa en al final, pero lo impensable sucedió. Andre Phillips que había perdido ante Moses 32 veces, decidió jugársela con una salida muy rápida. Lideró la prueba en las 3 primeras vallas. Moses lo igualó y lo superó, pero Phillips resurgió en la séptima valla y acabó haciéndose con el oro, 47,19, nueva plusmarca olímpica. Moses perdió la plata en los últimos metros a manos del senegalés Amadou Dia Ba (1958), que estuvo muy cerca del oro, 47,23. Phillips y Dia Ba realizaron la carrera de sus vidas, con mejoría en sus marcas personales de 0,32 y 0,80.

La marca de Moses de 47,56 fue más rápida que las que a él mismo le dieron el oro olímpico en 1976 y 1984. Le habría valido para ser campeón olímpico en 2016. En 4ª posición quedó el otro estadounidense, Kevin Young, con 47,94. El alemán Harald Schmid no pudo mantener la forma del año anterior y ocupó el 7º puesto, en un año en que su mejor marca fue 48,23. Competiría un año más antes de retirarse.

Andre Phillips (Milwaukee, Wisconsin, 5 de septiembre de 1959) llevaba varios años entre los mejores de su país, pero la presencia de Moses y el alto nivel de la prueba no le habían permitido brillar. Antes de Seúl su mejor resultado había sido un 5º puesto en el primer Mundial de Helsinki, en 1983. En 1985 había sido primero en la Copa del Mundo. Su mejor marca, la 4ª de siempre, era de 47,51 realizada en 1986. Buen corredor de 110 metros vallas, con 13,25 de marca personal, trató de clasificarse también en esta prueba para los Juegos. No lo consiguió por poco, ya que fue 4º en las pruebas de selección. Compitió una temporada más.

También compitió una temporada más antes de retirarse  Amadou Dia Ba, otro veterano, habitual de las grandes finales, 7º y 5º en los Mundiales de 1983 y 1987, y 5º en los Juegos de 1984.

Moses se retiró después de los Juegos de Seúl. A continuación practicó bosleigh, deporte en el que participó en la Copa del Mundo de 1990 y fue medalla de bronce en la modalidad de dos masculino. Su plusmarca mundial duró hasta los Juegos de Barcelona, cuando Kevin Young estableció el actual tope mundial de 46,78. Los 47,02 de Moses continúan siendo la segunda mejor marca de la historia. En la actualidad sigue poseyendo 4 de las 10 mejores marcas de siempre y 8 de las 20 mejores. Con 45 veces es al atleta que más veces ha corrido la distancia en menos de 48,00. Pocos atletas han dominado una prueba como lo hizo Moses durante más de 10 años. Fuera del atletismo Moses obtuvo un Bachelor of Science, equivalente al grado en España, en 1978, y un MBA en 1994. Como representante de los atletas negoció con el Comité Olímpico Internacional suavizar las condiciones del profesionalismo. También tuvo una posición muy dura contra las drogas en el deporte y defendió la instauración de los controles sorpresa.

Edwin Moses continúa siendo uno de las referencias del atletismo, en cualquiera de sus modalidades,  tanto por el apabullante dominio dentro de la pista como por su carisma fuera de ella.

 

 

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