Historia de la plusmarca española de los 400 metros masculinos

Este viernes 22 de junio asistimos a una de las mejores carreras celebradas en España con españoles como protagonistas. Pese a que ninguno de los dos cruzó la meta en primer lugar, tanto Bruno Hortelano (1991) como Óscar Husillos (1993) corrieron los 400 m en 44,69 y 44,73 respectivamente, superando la anterior plusmarca del catalán de Reus Cayetano Cornet (1963) de 44,96, que ya duraba 29 años. Nunca una plusmarca española de 400 m había estado tanto tiempo vigente. Para Hortelano, nacido en Australia, formado en los Estados Unidos y adscrito a la Federación Madrileña, esta nueva plusmarca le supone el monopolio de los topes españoles de la velocidad, pues ya poseía los de 100 y 200 m, con 10,06 y 20,12. Tras el grave accidente de trafico que le hizo perder toda la temporada pasada, advirtió que estaba más fuerte que nunca. Decidió iniciar el curso atlético centrado en los 400 m y el resultado no ha podido ser mejor. Después de mejorar dos veces su marca a 45,96 y 45,67, sus 44,69 actuales le permiten liderar la lista europea del año. Ha declarado que por esta temporada dejará los 400 m y se centrará en los 200 m, buscando repetir su oro europeo de hace 2 años y acercarse a la barrera de los 20 segundos.

Por su parte, el palentino Husillos había tenido un inicio más discreto, con 46,04 y 46,07 en dos competiciones previas. En el Mundial en sala, donde se le descalificó de una forma un tanto rigurosa, había corrido en 44,92, con lo que era previsible que superase este tiempo de largo. Sus 44,73 indican que va por el buen camino, Él mismo anunció que aún no ha alcanzado su pico de forma. Probablemente esto sucederá en agosto en el campeonato de Europa al aire libre, por lo que es razonable pensar en nuevas plusmarcas españolas de la vuelta a la pista.

El primer español en romper la barrera de los 50,0 en 400 m fue el coruñés Ramón Moncho Rodríguez (1919-2013). Hay una marca de 49,8 del catalán Joaquim Miquel (1903-1929) de 1928 en una pista, al parecer, mal medida. No obstante, Miquel corrió ese mismo año en 50,1. En cualquier caso, oficialmente el primer tiempo sub50 fue de Rodríguez el 13 de septiembre de 1942 con 49,2, que mejoró hasta 49,0 cuatro años después. Rodríguez también superó varias veces la plusmarca de 200 m, con un mejor registro de 22,5. Fue 8 veces campeón de España, 4 en 200 y 4 en 400 m.

El primado español de Rodríguez se mantuvo durante 13 años, hasta el 8 de agosto de 1959. Ese día, el madrileño Jesús Rancaño (1936) se convirtió, con 48,9, en el primer español en correr por debajo de 49,0. Rancaño mejoró otras 3 veces su plusmarca española hasta dejarla en 48,5 el 16 de junio de 1960. Pese a ser el español más rápido, el madrileño nunca fue campeón de España. Tuvo que conformarse con dos platas en 1959 y 1960 y un bronce en 1961.

En 1961, la plusmarca española de 400 m mejoró 1 segundo. Se igualó o se superó 7 veces por tres atletas, hasta quedar en 47,5. Inició las hostilidades otro madrileño, Jaime López Amor (1939), campeón de España de 100 m en 1957, que el 9 de abril igualó a Rancaño con 48,5. Continuó el gallego de Ponteareas (Pontevedra) Virgilio González Barbeitos (1941), que llegó al triple empate el 1 de mayo, empate que él mismo deshizo el 7 del mismo mes con 48,2. El 18 de junio hizo 48,1, el 25 rompió los 48,0 con 47,8 y el 15 de agosto se fue a 47,5. Barbeitos fue campeón de España de 400 m en 1960 y 1961 y de 800, prueba en que acreditó 1:48,1, en 1967. En esta distancia fue bronce en los Juegos del Mediterráneo ese mismo año. Volviendo a 1961, aún hubo una plusmarca más. El 27 de septiembre el asturiano Ramón Pérez (1940-2012) igualó los 47,5 de Barbeitos.

Barbeitos y Pérez se mantuvieron en lo más alto del 400 español hasta 1966, otro año mágico para esta prueba en España. Esa temporada el duelo entre otros dos gallegos, el junior (sub20) Ramón Magariños (1948), de La Estrada (Pontevedra), y Manuel Carlos Gayoso (1944), de Pontevedra, dio como resultado 5 plusmarcas españolas igualadas o superadas. El 3 de septiembre Magariños igualaba la plusmarca española de 47,5. El 15 del mismo mes Gayoso la mejoraba 0,1, tiempo que igualó 2 días después en una eliminatoria del campeonato de España. Magariños se convertía en coplusmarquista al proclamarse campeón de España con 47,4. Gayoso no tomó parte para competir en 400 m v. El 20 de octubre, finalmente, Gayoso ganaba la pugna al correr en 47,3 en Ciudad de México, derrotando a Magariños, 47,9. Dos años después, el 8 de junio de 1968, Magariños rompía la barrera de 47,0, con 46,7. El 7 de julio del año siguiente, en las nuevas pistas sintéticas de Vallehermoso, tuvo lugar un 400 que terminó como el del viernes en Moratalaz. Otro duelo entre los dos gallegos se saldó con una nueva plusmarca española, de Gayoso en 46,2, 2º en la carrera. Magariños fue 3º con mejor marca personal de 46,4.

Como Hortelano, aunque no simultáneamente, Magariños fue además plusmarquista español de 100 m (10,4) y 200 m (20,9 y 20,8). Aparte del oro en 400 m en 1966, fue campeón de España otras 2 veces en 200 y 3 veces en 100 m. Fue olímpico en México 1968 en 400 m. En cuanto a Gayoso, inicialmente compatibilizó la vuelta a la pista con los 400 m v, prueba en la que entre 1964 y 1966 estableció 9 plusmarcas españolas, de 53,7 a 51,3. Posteriormente se cambió a los 800 m. En esta distancia acreditó 1:47,2 y fue semifinalista en México, 9º en la clasificación oficial. Fue 6 veces campeón de España, 2 en 400 lisos y 4 en 400 vallas.

El 1 de enero de 1977, la IAAF dejó de considerar las marcas manuales como plusmarcas mundiales. No obstante, las federaciones nacionales mantuvieron las plusmarcas nacionales aunque no fuesen registros con cronometraje eléctrico. Los 46,2 de Gayoso se estimaban equivalentes a 46,34, por lo que se quedaron como primado español hasta que otro gallego, de adopción, nacido en Castronuño, Valladolid, realizó en una eliminatoria de la Universiada de México 1979 46,24. Isidoro Hornillos (1957), actual presidente de la Federación Gallega de Atletismo había corrido en 46,50 cuatro días antes. En la semifinal no estuvo tan afortunado y no pudo llegar a la final. Fue una vez campeón de España de 400 metros y olímpico en Moscú 1980.

La plusmarca de Hornillos duró menos de 4 años, hasta el 15 de junio de 1983, cuando el zamorano Ángel Heras (1958) registró 46,13. Dos meses después, en la Copa de Europa, se convirtió con 45,98 en el primer español por debajo de 46,00. Al zamorano le salió un duro rival al año siguiente, el bejarano Antonio Sánchez Muñoz (1963). Sánchez inició la temporada de 1984 con un tiempo de 45,76, que Heras rebajó hasta 45,54 un mes después. Ambos fueron olímpicos en Los Ángeles 1984. En 1985, Sánchez igualó la plusmarca española y en 1986, en la final del campeonato de Europa, deshizo definitivamente el empate al ser 6º, mejor puesto hasta entonces de un cuatrocentista español en un Europeo, con 45,41. En el mismo campeonato, en la prueba de 4 x 400 m, España con Heras y Sánchez fue 5ª con 3:04,12, nueva plusmarca española. Heras fue 7 veces campeón de España (5 en 400 y  en 200) y bronce europeo en sala en 400 m en 1983. Sanchez se hizo con 4 campeonatos de España, todos de 200 m, prueba en la que también fue plusmarquista con 20,67. En 1987 ganó el oro en los 400 m de los Juegos Mediterráneos.

Sánchez fue plusmarquista español de 400 m hasta los Juegos de Seúl, 1988. En la 3ª serie de cuartos de final Cayetano Cornet llevaba el tope nacional a 45,39. Su 5º plaza no le permitió, no obstante, continuar en la competición. Al año siguiente, en el campeonato de España rompía la barrera de 45,00 al proclamarse campeón con 44,96. Cornet fue 4º en el Europeo al aire libre de 1990 en 400 m y 6º en 4x 400. En sala fue bronce en los Mundiales de 1989 y 1991 y campeón de Europa en 1989. Ganó 7 campeonatos de España, 6 en 400 y 1 en 200 m.

Al la plusmarca de Cornet la han faltado menos de 2 meses para que cumpliese 29 años. Durante todo este tiempo, la amenaza más fuerte vino de la mano de otro catalán, David Canal (1978), que en 2003 realizó 45,01. El año pasado el tinerfeño Samuel García (1991) se quedó aun más cerca con 45,00. Aunque Hortelano no volviese a competir en la vuelta a la pista, con Husillos, Samuel García y Lucas Búa (1994), 45,25, no sería de extrañar que la plusmarca española se volviese a superar y que entre los cuatro rompiesen la barrera de los 3 minutos en 4 x 400 y asaltasen el podio del Europeo. La plusmarca europea del alemán Thomas Schoenlebe (1964) de 44,33 es de 1987, aun más antigua que la española, y ya no parece tan lejana.

Plusmarca española de 400 metros a partir de 50,0
49,2 Ramón Rodríguez Barcelona 13 09 1942
49,0 Ramón Rodríguez Barcelona 27 07 1946
48,9 Jesús Rancaño Madrid 12 07 1959
48,8 Jesús Rancaño Viena 08 08 1959
48,8 Jesús Rancaño Turín 04 09 1959
48,5 Jesús Rancaño Madrid 16 06 1970
48,5 Jaime López Amor Madrid 09 04 1961
48,5 Virgilio González Barbeitos Vigo 01 05 1961
48,2 Virgilio González Barbeitos Madrid 07 05 1961
48,1 Virgilio González Barbeitos Madrid 18 06 1961
47,8 Virgilio González Barbeitos Lisboa 25 06 1961
47,5 Virgilio González Barbeitos Barcelona 15 08 1961
47,5 Ramón Pérez Barcelona 23 09 1961
47,5 Ramón Magariños Madrid 03 09 1966
47,4 Manuel Carlos Gayoso Madrid 15 09 1966
47,4 Manuel Carlos Gayoso Madrid 17 09 1966
47,4 Ramón Magariños Madrid 18 09 1966
47,3 Manuel Carlos Gayoso Ciudad de México 20 10 1966
46,7 Ramón Magariños Madrid 08 06 1968
46,2 Manuel Carlos Gayoso Madrid 07 06 1969
46,24 Isidoro Hornillos Ciudad de México 08 09 1979
46,13 Ángel Heras Madrid 15 06 1983
45,98 Ángel Heras Praga 20 08 1983
45,76 Antonio Sánchez Madrid 29 05 1984
45,54 Ángel Heras Milán 09 06 1984
45,54 Antonio Sánchez Salamanca 30 06 1985
45,41 Antonio Sánchez Stuttgart 29 08 1986
45,39 Cayetano Cornet Seúl 25 09 1988
44,96 Cayetano Cornet Barcelona 12 08 1989
44,69 Bruno Hortelano Madrid 22 06 2018

NOTA: Agradezco a Miguel Villaseñor y a Gerardo Cebrián su información sobre las plusmarcas manuales y electrónicas

 

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Beatriz Pascual, coleccionista de finales olímpicas

En los deportes individuales, los medios de comunicación no suelen prestar demasiada atención a todo lo que empeore el tercer puesto. Parece que las competiciones se terminan en la altura más baja del podio. Y, sin embargo, ser finalista olímpico es una auténtica proeza. De todos los deportistas de una determinada especialidad, solamente 8 lo alcanzan cada cuatro años. Y si resulta complicado hacerlo una vez, hacerlo tres es excepcional. La marchadora catalana Beatriz Pascual Rodríguez (Barcelona, 9 de mayo de1982) es una de los 5 atletas españoles que lo han conseguido. Formada como atleta en Viladecans, de la mano de la exmarchadora María Reyes Sobrino (1967), Pascual comenzó a destacar ya en categorías inferiores. En 2000 fue 6ª en los 10 Km marcha del Mundial Junior (sub20). Al año siguiente, en el Europeo Junior de Grosseto se hizo con la medalla de bronce en la misma prueba. En 2002 fue 12ª en el Europeo absoluto en 20 Km marcha. En 2003 se hizo con el 4º puesto en el Europeo sub23. En 2004 estaba preseleccionada para los Juegos de Atenas, pero no pudo participar por una lesión. Ese año, no obstante, se quedó muy cerca de bajar de hora y media con 1h30:22.

En los años siguientes consiguió una 20ª plaza en el Europeo de Gotemburgo 2006 y fue 13ª en el Mundial de Osaka en 2007. En 2008 alcanzó un excelente estado de forma. Tras un anodino 25º puesto en la Copa Mundial al principio de temporada, tuvo una magnífica participación olímpica en los 20 Km marcha en Pekín, bajo una intensa lluvia, al ocupar la 6ª posición con unos muy buenos 1h27:44, 2ª mejor marca española de siempre entonces. Diecinueve segundos antes había llegado María Vasco (1975), bronce 8 años antes en Sydney, y que había peleado por las medallas hasta el último tramo de la prueba.

Tras los Juegos de Pekín, Pascual continuó mostrándose muy regular en la alta competición. Fue 6ª en el Mundial de Berlín de 2009, 5ª en el Europeo de Barcelona al año siguiente y 8ª en el Mundial de Daegu 2011. Londres 2012 volvía a ser su gran objetivo, y lo pasó con nota. Pascual fue de menos a más y acabó en una excelente 8ª plaza con 1h27:56, su 2ª mejor marca de siempre. Posteriormente, en 2015 se descalificó a la rusa Olga Kaniskina (1985), que había sido plata, por lo que la catalana pasó a la 7ª plaza.

Pascual continuó con buenas actuaciones en los años siguientes. De nuevo fue 6ª en el Mundial de Moscú 2013 y 8ª en el Europeo de Zúrich 2014. Tras un 2015 complicado, llegaba de nuevo a los Juegos Olímpicos, de 2016, en buenas condiciones. Marchando de forma inteligente, la ya entonces experimentada Pascual entró en la 8ª posición, tercera vez finalista olímpica.

En cuanto a las competiciones nacionales, Pascual ha sido 5 veces campeona de España de 20 Km marcha (2006, 2008, 2009, 2011, 2016) y tres de 10 Km marcha en pista (2008, 2010, 2012). Es plusmarquista española de 5 y 10 Km en pista con 20:45,11 (2012) y 42:40,33 (2010).

Además de practicar atletismo de alto nivel, Pascual es licenciada en Bioquímica y Farmacia, tiene un máster en Biomedicina y es doctora en Genética Molecular. Acaba de retomar la competición tras un obligado parón la temporada pasada por maternidad.

Los otros 4 atletas españoles, 3 marchadores, que han estado en 3 finales olímpicas son el entrenador de Pascual, José Marín (1950), 5º en 1980, 6º en 1984 y 4º en 1988 en 20 Km marcha y 6º en 1980 y 4º en 1988 en 50 Km marcha, Francisco Fernández (1977), 7º en 2000 y 2008 y plata en 2004 en 20 Km marcha, María Vasco (1975) plata en 2000, 7ª en 2004 y 5ª en 2008 en 20 Km marcha y Ruth Beitia (1979), 4ª en 2008 y 20012 y campeona olímpica en 2016.

Probablemente sea Beatriz Pascual la atleta menos conocida de este selecto grupo, con el mérito añadido para la catalana de su currículo académico. En 2 años habrá de nuevo Juegos Olímpicos, ¿volverá a estar entre las 8 elegidas?

Dick Quax y el tridente neozelandés de los Juegos de Montreal

Acaba de fallecer Dick Quax (1948-2018). Junto con Rod Dixon (1950) y John Walker (1952), llevó al medio fondo y fondo neozelandés de los años 70 a lo más alto con su plata en el 5000 de los Juegos de Montreal 1976 y su plusmarca mundial de esta prueba al año siguiente.

Theodorus Jacobus Leonardus Dick Quax nació el 1 de enero de 1948 en Alkmaar, Países Bajos. En 1954 emigró junto con su familia a Nueva Zelanda. En 1969 adquirió la nacionalidad de su país de adopción. Comenzó a practicar atletismo en el instituto y saltó a la élite mundial en 1970, cuando ganó la medalla de bronce en los 1500 m de los Juegos de la Commonwealth, la primera vez que se disputaban las distancias métricas. Quax realizó 3:38,19, su mejor marca, solo superado por el campeón olímpico, el keniano Kip Keino (1940), 3:36,68. En la misma competición fue 7º en 5000 m.

Acudió a los Juegos de Múnich 1972 en malas condiciones físicas y no pasó de las series en los 5000 m. No participó en los Juegos de la Commonwealth de 1974, que se celebraban en su país, en Christchurch. En 1976, sin embargo, estaba en disposición de disputar el oro olímpico de 5000 m, prueba en la que acreditaba 13:13,10, de ese mismo año. Probablemente esta marca electrónica era mejor que la plusmarca mundial del belga Emiel Puttemans (1947) 13:13,0. Poco antes de los Juegos también había mejorado su plusmarca personal de 1500 m, 3:36,69. En los Juegos se inscribió en las dos pruebas de fondo en pista. Nueva Zelanda había ganado previamente 5 oros en pruebas de medio fondo y fondo, con Jack Lovelock (1910-1949), en 1500 m en 1936, Murray Halberg (1933), en 10 000 m en 1960, y Peter Snell (1938), en 800 m en 1960 y 800 y 1500 m en 1964. Ahora los kiwis aspiraban a otras dos medallas de oro, en 1500 m, con John Walker y en 5000 con el propio Quax y Rod Dixon. Este último, bronce olímpico en 1500 m 4 años antes, pese a haber sido, con Walker, uno de los protagonistas de la gran carrera de 1500 de los Juegos de la Commonwealth de 1974, había preferido los 5000 m, donde acreditaba 13:17,27.

Quax, aquejado de problemas intestinales, no se clasificó para la final de 10 000 m. En 5000 m se programaron 3 series semifinales, donde se clasificaban los 4 primeros y 2 tiempos de repesca. Quax, recuperado, ganó la primera con 13:30,85, con el finlandés Lasse Virén (1949), que aspiraba a repetir el doblete de Múnich tras su oro en 10 000 m, 4º con 13:33,39. Dixon fue 2º, con 13:20,48, en la rapidísima 3ª serie en la que el británico Bredan Foster (1948), acreditado en 13:14,6, hizo con 13:20,34 plusmarca olímpica. Se esperaba una final rápida. Los favoritos eran Virén, los dos neozelandeses, Foster y el alemán Klaus Peter Hildebrand (1952), acreditado en 13:13,69 ese mismo año. La carrera no resultó, sin embargo, tan rápida como se esperaba, pero sí tremendamente competida. Los 3 primeros kilómetros se corrieron en un parcial de 8:16,3 (2:41,2, 5:36,3). A continuación, Foster y Hildebrand avivaron el paso. Virén tomó la cabeza a falta de 1100m y dio paso al 4º km en 10:55,5. El finlandés fue incrementando progresivamente el ritmo. En la contrarrecta de la última vuelta resistió sucesivamente los ataques de Foster, Hildebrand y finalmente, en la curva, el de Quax, que no pudo impedir en cuarto oro del finlandés. Virén mantuvo la cabeza y se hizo con la victoria en 13:24,76. Había corrido el último kilómetro en 2:29,3 y la última vuelta en 55,4. Quax fue plata con 13:25,16 y Hildebrand, cayéndose, arrebató el bronce in extremis a Dixon, 13:25,38 por 13:25,50.

Quax se quedó sin oro y Dixon sin medalla. Al día siguiente, Walker sí consiguió el oro para Nueva Zelanda, en los 1500 m, por tercera vez en la historia. Al año siguiente, Quax se convertía en plusmarquista mundial de 5000 m al correr el 5 de julio en Estocolmo en 13:12,86. Ese año también mejoró su plusmarca personal de 10 000 m hasta 27:41,95. No volvió a ninguna final importante. En 1980 corrió el maratón de Eugene en 2h10:47.

Posteriormente se dedicó a la política local y fue concejal de la ciudad neozelandesa de Auckland. En 2013 se le diagnosticó un carcinoma de laringe, contra el que estuvo luchando 5 años hasta que sucumbió el pasado 28 de mayo. En una de sus últimas entrevistas, realizada este enero, el bravo Quax decía que No me estoy muriendo de cáncer, estoy viviendo con cáncer. No tenía reparos en hablar de la enfermedad que finalmente lo venció.