Joshua Cheptegei, plusmarquista mundial de 5000 m en Mónaco

De un tiempo a esta parte, el estadio Luis II de Mónaco ha tomado el testigo del estadio Letzigrund de Zúrich, como sede de la mejor reunión atlética del año. Este 2020, en que la pandemia está golpeando duramente en todo el mundo y en que la actividad atlética se ha visto restringida sobremanera, hemos vuelto a ver una reunión de Mónaco sobresaliente, coronada con una nueva plusmarca mundial de 5000 m.

Tras sus excelentes 2h01:41 en maratón, a tan solo 2 segundos de la plusmarca mundial, se pensó, con fundamento, que el etíope Kenenisa Bekele (1982) podría convertirse en el primer atleta en poseer de forma simultánea los topes universales de 5000, 10 000 m y maratón. Ya no podrá ser. Ayer, día 14 de agosto, el atleta ugandés de 23 años Joshua Cheptegei paraba el cronómetro de los 5 Km en 12:35.36, que superaba a Bekele en 1.99. Por cierto, los 12:37.35 de Bekele han sido, con diferencia, la plusmarca mundial de 5000 m más duradera, 16 años, 2 meses y 15 días. La siguiente más duradera fueron los 14:36.6, con los que el finlándes Hannes Kolehmainen (1889-1966) ganó el 5000 de los Juegos de 1912. Pasaron 10 años, 2 meses y 2 días hasta que su compatriota Paavo Nurmi (1897-1973) registró 14:35.4. La carrera de Cheptegei se desarrolló a un ritmo sorprendentemente constante con parciales en cada kilómetro de 2:31.87, 5:03.77, 7:35.14 (qué gran marca para un 3000) y 10:05.46. Los pases de los 400 m oscilaron entre 59.64 y 1:01.70.

Joshua Kiprui Cheptegei nació el 12 de septiembre de 1996 en Kapsewui, distrito de Kapchorwa, 295 Km al Noreste de Kampala. Fue el segundo de una familia de 9 hermanos. Comenzó jugando al fútbol, pero enseguida de pasó al atletismo, si bien inicialmente se dedicaba a los saltos. Con 17 años mostró sus grandes cualidades en el Mundial sub20 de Eugene en 2014, al ganar los 10 000 m, 28:32.86, y ser 4º en los 5000 m, con plusmarca personal de 13:32.84. Al año siguiente, aún sub20, fue 9º en los 10 000 m del Mundial de Pekín. En 2016 hizo un excelente papel en los Juegos Olímpicos de Londres. Ocupó la 6ª posición en los 10 000 m, con una nueva mejor marca personal de 27:10.06 y fue 8º en los 5000 m con 13:09.17. Ese año ya había corrido la distancia más corta en 13:00.60.

Probablemente, la mayor decepción de la carrera del joven ugandés sucedió en la temporada invernal del año siguiente, 2017. Se celebraba en campeonato del Mundo de campo a través en la capital de su país, en Kampala. Lógicamente el objetivo de Cheptegei era coronarse campeón mundial delante de los suyos. En un día tremendamente caluroso, enseguida se destacó con un ritmo excesivamente rápido. Llegó a tener tal ventaja que parecía imposible que perdiese, pero un golpe de calor lo dejó fuera de combate en el último kilómetro. A duras penas pudo llegar el 30º.

Sin embargo, transformó la frustración en oportunidad y decidió entrenar más duro y mejor. Con su propio dinero y con el de patrocinadores, construyó una pista sintética, para dejar de entrenar en caminos de tierra. Su temporada de verano de 2017 fue excelente, con la plata en los 10 000 m del campeonato del Mundo de Londres, nuevamente con plusmarca personal, 26.49.94, a tan solo 0.42 del ganador, el británico Mohamed Farah (1983). Esa temporada mejoró en 5000 m hasta 12:59.83.

En 2018 hizo el doblete en los 5000 y 10 000 m de los Juegos de la Commonwealth, celebrados en Gold Coast, ciudad australiana del estado de Queensland que tuvo como alcalde de 2004 a 2012 al mítico atleta Ron Clarke (1937-2015). Previamente, tan solo su compatriota Moses Ndiema Kipsiro (1986) había conseguido el oro en ambas pruebas, si bien en 1938, cuando aún se disputaban las distancias imperiales, el neozelandés Cecil Matthews (1914-1987) había ganado las 3 y las 6 millas. En noviembre, en la ciudad neerlandesa de Nijmegen, Cheptegei superó, con 41:08, la plusmarca mundial de 15 Km en carretera.

La temporada de 2019 fue la de su consolidación como gran dominador del fondo mundial, lo mismo en la tierra, que en la pista, que en la carretera. Su exitosa racha comenzó en la ciudad danesa de Aarhus, donde tenía lugar el Campeonato Mundial de campo a través. Tras su desafortunada actuación en la anterior edición, Cheptegei no dio opción, al imponerse con 4 segundos de ventaja a su compatriota Jacob Kiplimo (2000). Los corredores ugandeses se hicieron también con el 7º y el 10º puesto, lo que les permitió ganar por equipos.

El siguiente terreno en que el ugandés demostraría su gran superioridad fue la pista. En una emocionantísima última vuelta, Cheptegei se imponía en la recta final al etíope Yomif Kejelcha (1997), plusmarquista mundial de la milla en sala, 3:47.01, y se proclamaba campeón del mundo de 10 000 m, en la capitán qatarí de Doha. Siguiendo sus buenas costumbres de mejorar marca en los grandes campeonatos, realizó 26:48.36. Unas semanas antes había corrido los 5000 m en 12:57.41, que hasta ayer era su registro más rápido.

Y faltaba la ruta, de modo que el ugandés se puso a ello. El 1 de diciembre, menos de 2 meses después de la carrera de Doha, en Valencia, Cheptegei superaba la plusmarca mundial en carretera de 10 Km con un tiempo de 26:38.

En este atípico 2020, antes de la plusmarca mundial en pista, el 14 de febrero, en la misma ciudad de Mónaco, Cheptegei se hacía con el triplete de las mejores marcas mundiales en ruta al correr los 5 Km en 12:51.

Tras sus 12:35.36 en 5000 m, Cheptegei probablemente esté en condiciones de asaltar los estraosféricos 26:17.56 de Bekele. Si finalmente se pueden celebrar los Juegos de Tokio, en 2021 (últimamente se habla que se hará sin público), el ugandés podría buscar el doble oro en las dos distancias de fondo en pista. Condiciones no le faltan.

La reunión de Mónaco se saldó con otra plusmarca, continental. El fenómeno noruego Jakob Ingebrigtsen (2000) no pudo finalmente con el campeón olímpico Tim Cheruiyot (1995) que ganó la prueba de los 1500 m, 3:28.45, pero sí consiguió el tope europeo, 3:28.68. Tras su plusmarca continental de 2000 m, 4:50.01, conseguida el pasado junio, con tan solo 19 años ya es el 8º atleta de siempre en 1500 m. ¿Dónde está el límite de este hombre? Por cierto, el 3º en esta carrera fue el británico Jake Wightman (1994) quien con 3:29.47 ha superado de una tacada los mejores tiempos de los míticos Steve Cram (1960), 3:29.67, y Sebastian Coe (1956), 3:29,77.

Como durante la Segunda Guerra Mundial, el atletismo continúa, pese a la terrible pandemia. Ayer, por unas horas, casi nos olvidamos de que en unos meses el mundo se ha vuelto patas arriba, pero, parafraseando a John Kennedy (1917-1963), nuestros problemas son humanos y deben tener soluciones humanas.

Kenenisa Bekele, la vuelta de un mito

El etíope Kenenisa Bekele (Bekoji, Arsi Zone, 13 de junio de 1982) es para muchos el mejor corredor de fondo de siempre. Su enorme calidad le ha permitido imponer su ley en el campo a través, en sala, en la pista al aire libre y, a pesar de los problemas físicos en los últimos años, en la carretera. Tras haberlo ganado todo en el campo y en la pista, tras los Juegos de Londres en 2012, decidió dedicar sus esfuerzos al maratón, donde esperaba un gran rendimiento. Pero el cuerpo del etíope, tras tantos años en la élite, no le ha permitido mantener la continuidad necesaria para la carrera más larga. Comenzó en la prueba con una victoria en París en 2014 en 2h05:40. Su objetivo era, sin duda, convertirse en el primer atleta en poseer simultáneamente las plusmarcas mundiales de 5000 y 10 000 m y maratón. Sin embargo, las continuas lesiones no le permitían entrenar con continuidad. Aun así, en 2016 realizó en Berlín 2h03:03, a 4 segundos de la plusmarca mundial, que entonces tenía el keniano Dennis Kipruto Kimetto (1984) en 2h02:57. Sin embargo, su trayectoria posterior hizo pensar que el etíope había llegado a su techo. En 2017 y 2018 tan solo pudo teminar dos maratones. Fue 2º en Londres en 2017 con 2h05:57 y 6º en el mismo lugar un año después con 2h08:53, a más de 4 minutos del ganador, el keniano Eliud Kipchoge (1984). Bekele, no obstante, demostró una vez más que se le había descartado prematuramente. El 29 de septiembre pasado, en plena celebración de los Campeonatos del Mundo en Qatar, conseguía una brillante victoria en Berlín con 2h01:41, a tan solo 2 segundos de la plusmarca mundial de Kipchoge.

Bekele comenzó a destacar muy joven. Fue subcampeón del mundo juvenil (sub18) de 3000 m en 1999 y repitió metal al año siguiente en el Campeonato Mundial Junior (sub20) en 5000 m. En 2001, aún siendo junior, fue subcampeón mundial absoluto de campo a través en la modalidad de carrera corta, que se disputó de 1998 a 2006, además de hacerse con el oro en su categoría. De 2002 a 2006, el etíope se mostró absolutamente intratable en el mundial de campo a través, que entonces era anual. Ganó 5 veces consecutivas la carrera corta y la carrera larga. En 2008, cuando ya no se disputaba la modalidad corta, ganó su 11º oro mundial individual de campo a través.

Al aire libre inició su exitosa carrera en 2003, en el Mundial de París, donde se proclamó campeón del mundo de 10 000 m. Como había decidido doblar con la distancia más corta, había una gran expectación para ver el duelo entre la nueva estrella etíope y el rey del medio fondo, el marroquí Hicham El Guerrouj (1974). En una carrera rapidísima, que se decidió en la última recta, saltó la sorpresa cuando un desconocido keniano de 18 años, llamado Eluid Kipchoge, se impuso a los dos favoritos, con El Guerrouj plata y Bekele bronce.

Bekele se preparó a conciencia el año siguiente para ser doble campeón olímpico. El 31 de mayo superaba su primera plusmarca mundial al aire libre, aún vigente, al correr los 5000 m en 12:37,35. Unos días después hacía lo mismo en los 10 000 m, al correr el 8 de junio en 26:20,31. En los Juegos de Atenas se hizo con el oro en la distancia más larga, pero en una carrera lenta de 5000 m no tuvo opción ante un motivadísimo El Guerrouj, que venía de ganar el oro en los 1500 m. Bekele fue segundo.

En la siguiente olimpiada hasta los Juegos de 2008, Bekele demostró absoluta superioridad en los 10 000 m. Renovó su título mundial en 2005 y 2007 y mejoró hasta 27:17,53 su propia plusmarca mundial en 2005. No tomó parte en los 5000 m en ninguno de estos dos mundiales. En 2006 hizo una incursión en pista cubierta y fue campeón del mundo de 3000 m. En los Juegos de Pekín de 2008 era el único favorito para ganar los dos oros de fondo en pista y no defraudó. Se hizo con la victoria en ambas pruebas con sendas plusmarcas olímpicas. En el caso de los 5000 m con una progresión de carrera sorprendente. Corrió los tres últimos kilómetros en 7:35,57, el último 2000 en 4:56,97 y el último 1000 en 2:25,30, con 53,87 en el 400 final.

Bekele repitió el doble oro en 2009 en el Mundial de Berlín, convirtiéndose en el primer atleta con conseguirlo en estos campeonatos. A partir de 2010, sin embargo, la racha victoriosa del etíope se vio afectada por continuos problemas físicos. Ese año solo pudo ser cuarto en el Mundial de Campo a Través y se perdió toda la temporada al aire libre. En 2011 abandonó en el 10 000 del Mundial al aire libre y en los Juegos de Londres 2012 se quedaba fuera del podio de los 10 000 m, al ser 4º.

A partir de la temporada de 2013, Bekele dejaba la pista y comenzaba su carrera en pos de la plusmarca mundial de maratón. Sin embargo, su periplo maratoniano ha resultado muy irregular debido a sus continuos problemas físicos. Desde 2014, el etíope ha corrido 11 maratones, de los que ha terminado 7. Ganó en tres ocasiones. En dos de ellas, ambas en Berlín, en 2016 y en 2019 se quedó respectivamente a 6 y 2 segundos de la plusmarca mundial. Sus 2h01:41 han situado a Bekele, al menos cronométricamente, a la altura de Eliud Kipchoge y le han permitido demostrarse a sí mismo que si está en buenas condiciones físicas es capaz de llegar aun más lejos en el maratón. Será interesente ver lo que sucederá en el año olímpico de 2020. ¿Podrá Bekele superar la plusmarca mundial de maratón y hacer historia teniendo a la vez los tres topes universales de las pruebas olímpicas de fondo? ¿Acudirá en buena forma a los Juegos Olímpicos a disputar el oro a Kipchoge? El retorno de Bekele puede hacer aun más apasionante la prueba de maratón que, sin duda, disfruta del mejor momento de su larga historia.

Carlos Lopes, el último rey del campo a través nacido en Europa (y II)

Mientras Carlos Lopes se hallaba lesionado, había surgido, en Portugal, un nuevo corredor de fondo, Fernando Eugénio Pacheco Mamede (Beja, 1 de noviembre de 1951), que compartía club y entrenador con Lopes. Mamede había hecho la transición del de medias a largas distancias. Era plusmarquista portugués de 800, 1:47,45, y 1500 m, 3:37,98. En 1978 superó el tope nacional de Carlos Lopes de 5000 m, 13:17,78, y en 1980 el de 10 000 m, 27:37,88. En 1981 fue bronce en el Mundial de campo a través.

Contra todo pronóstico y con 34 años, en 1981, Lopes pareció ver la luz al final del túnel. Ese año se aproximó a su mejor marca de 10 000 m, al realizar 27:47,8, en una carrera en la que Mamede, con 27:27,7 hizo la plusmarca europea. Ese año Lopes, iniciaba el camino de sus segunda etapa dorada, que sería mucho mejor que la primera. El 26 de junio de 1982, en los Bislett Games de Oslo, Lopes superaba la plusmarca europea de 10 000 m con 27:24,39, a menos de 2 segundos de la plusmarca mundial del keniano Henry Rono (1952). Unos días más tarde, el 9 de julio, en París, Mamede consiguió recuperar el primado europeo con 27:22,95, a 0,45 de la plusmarca mundial. Ese año, Lopes también mejoró su plusmarca personal en 5000 m con 13:17,28. En el 10 000 del Europeo de Atenas, sin embargo, se vio superado por tres atletas más rápidos que él, el italiano Alberto Cova (1958), el alemán Werner Schildauer (1958) y el finlandés Martti Vainio (1950). Su falta de aceleración final, le hizo pensar en el maratón. Ese año corrió en Nueva York, pero no finalizó tras un accidente con un espectador.

En 1983, en la localidad británica de Gateshead, Lopes conseguía la plata en el Mundial de Campo a través, con el mismo tiempo que el campeón, el etíope Bekele Debele (1963) y el medallista de bronce, el keniano Some Munge (1959-1997). En abril, en el maratón de Rotterdam, se hacía con la plusmarca europea, 2h08:39, 2 segundos detrás del vencedor, el australiano Robert de Castella (1957). El 9 de julio en Oslo realizaba con 27:23,44 su mejor marca personal de 10 000 m, tercera de siempre y mejor de ese año. Sin embargo, la historia del Europeo se volvía a repetir en el Mundial, donde, en en un 10 000 lento, por encima de 28 minutos, solo pudo ser 6º. Probablemente esto hizo que se decidiese por el maratón en los Juegos Olímpicos.

Con 37 años, los Juegos de LA84 serían sus terceros y últimos. En Múnich aún estaba lejos de la élite mundial, en Montreal consiguió su mejor prestación en un gran campeonato de 10 000 m, la medalla de plata. En Moscú 80 no estaba en condiciones físicas, pero desde entonces se había quedado fuera del podio tanto en el Europeo de Atenas 1982 como en el Mundial de Helsinki de 1983. Aunque solamente había acabado un maratón, de los dos que había corrido, se consideraba capaz de ganar el oro olímpico y orientó su preparación para que 1984 fuese la mejor temporada de su vida, como así sucedió.

Tras proclamarse por última vez campeón de Portugal de campo a través, acudió al Mundial de East Rutherford, Nueva Jersey, con la etiqueta de favorito. En una carrera rapidísima de 11 826 m, en un circuito completamente llano, el estadounidense Pat Porter (1959-2012), tomó la cabeza desde el inicio, con pases de 2:41, 5:25, 8:17 y 14:03. En el 6º Km Porter seguía en cabeza con tan solo otros tres atletas, Lopes, el inglés Tim Hutchings (1958) y el galés Steve Jones (1955), quien se quedó ligeramente en el 7º Km. Lopes cambió de ritmo a los 9,5 Km. Pasó el 10º Km en 28:28 y el 11ºen 31:16, para acabar en 33:35, 5 segundos más rápido que Hutchings y 7 que un recuperado Jones, quien dejó sin medalla a Porter.

La temporada al aire libre de Lopes comenzó con el maratón de Rotterdam donde abandonó en el Km 30. Posteriormente declararía que esto formaba parte de su preparación para el maratón olímpico. El 28 de junio, en Oslo, mejoró con 13:16,38 su marca de 5000 m. Unos días después, el 2 de julio, en Estocolmo, se convirtió junto con Mamede en protagonista del mejor 10 000 hasta entonces. Los dos portugueses salieron decididos a superar, de una vez, la plusmarca mundial de Rono de 27:22,5. Los primeros kilómetros no movían al optimismo, pues se pasó el 3000 en 8:16,41 (2:49,40, 2:45,05, 2:41,96), más lentos que Rono, 8:13,6. La mitad de carrera se cruzó en 13:45,40, ya más rápido que Rono, 13:49,0, pero aún a ritmo 8 segundos por encima de la marca del keniano. A falta de 3 Km, Lopes dio un tremendo cambio, que lo dejó solo en cabeza a falta de 1 Km, pues Mamede estaba a más de 15 m. Este, sin embargo, se acabó recuperando y pasando a su compatriota con un último Km en 2:30 y una última vuelta en 57,5. Su tiempo final fue 27:13,81. Lopes también superó la anterior plusmarca de Rono, con 27:17,48.

La final olímpica de maratón tendría lugar el último día de la competición, el 12 de agosto, a las 17:15, con una temperatura de 30º. El ritmo inicial fue prudente, con pases de 15:34, 31:12, 46:00 y 1h01:26 los 20 Km. En aquellos momentos el grupo era compacto, con Lopes muy atento a la cabeza pero siempre en un segundo plano. A partir del Km 25 el grupo fue perdiendo unidades. En el Km 30, 1h33:02, resistían 12 atletas en la cabeza, que lideraba el británico Charles Spedding (1952). En el Km 35, liderado por el tanzamo Juma Ikangaa (1957) el grupo se había reducido a 7 hombres. Lopes, siempre bien resguardado, no había tomado la cabeza en ningún momento. En ese momento Spedding volvió a colocarse en la cabeza, aunque solo consiguió descolgar a un atleta. A falta de 4 Km, Lopes cambió de ritmo y se fue irresistible hacia la meta, a mucha distancia de Spedding y del irlandés John Treacy (1957), que se quedaron solos en la 2ª y 3ª posiciones. Lopes pasó el Km 40 en 2h02:56, 22 segundos por delante de sus perseguidores. El tramo entre los 35 y los 40 se había corrido en 14:33. El portugués cruzó la línea de meta en 2h09:21, nueva plusmarca olímpica. Treacy fue plata con 2h09:56 y Spedding bronce con 2h09:58.

Lopes volvió a Portugal convertido en un héroe nacional. Uno de los muchos honores que recibió ese año, de manos del Rey de España Juan Carlos I, fue el trofeo al mejor deportista mundial otorgado por la Unión de Periodistas Deportivos de España. Terminó esa magnífica temporada siendo testigo de la plusmarca mundial de maratón, establecida por el galés Steve Jones en un día de temporal en Chicago, con 2h08:05. Lopes fue 2º con 2h09:06.

Al portugués aún le quedaba una gran temporada más. En 1985 el Mundial de Campo a Través tendría lugar en Lisboa. Fernando Mamede, tras su decepcionante actuación en LA84, donde abandonó en la final de 10 000 m, trataba de reivindicarse con una buena actuación en el Mundial. Se convirtió en favorito tras derrotar al Lopes en el campeonato nacional de Portugal. Pero a la hora de la verdad, Lopes no dio opción. En un circuito llano, de 12 190 Km, Mamede salió en cabeza con un ritmo rapidísimo, 2:28 el primer Km. Lopes, inicialmente en puestos secundarios, fue progresando. A falta de poco más de 2 Km, mientras Mamede iba cediendo, se ponía en cabeza hasta obtener una gran victoria, por delante del keniano Paul Kipkoech (1963-1995) y el etíope Wodajo Bulti (1957). Mamede ocupó la 11ª posición. Lopes se convertía en el primer ganador de tres oros en el Mundial de campo a través y en el último atleta nacido en Europa en hacerse con esta competición.

Menos de un mes después, el 20 de abril de 1985, Lopes volvía a Rotterdam, a disputar su 6º maratón, esta vez con intención de terminarlo con plusmarca mundial. Lo consiguió, convirtiéndose en el primer atleta en bajar de 2h08:00. Su tiempo de 2h07:12 se acercaba a la barrera de 3 minutos por Km, con un ritmo de 3:00,87.

Esta fue su última temporada en la élite, aunque siguió corriendo hasta los 40. Más de 30 años después de su retirada continúa siendo, junto con Rosa Mota (1958), el mejor atleta portugués de la historia. Cuando parecía que, con más de 30 años y lesionado, ya había dado lo mejor de sí, resultó que lo mejor estaba por llegar.

Carlos Lopes, el último rey del campo a través nacido en Europa (I)

Não, eu não sou o favorito. O favorito é Mamede, Con estas palabras, Carlos Lopes, campeón mundial de campo a través y olímpico de maratón, se quitaba la presión de la prensa de encima. Los portugueses querían un ganador local en el campeonato del mundo de campo a través que se celebraba en Lisboa en 1985. Mamede había derrotado a Lopes en el campeonato de Portugal y este, hábilmente, dejó que toda la presión fuese para su compañero de club y de entrenamientos, cuya relación con la alta competición era complicada. Lopes venía de hacer, con 37 años, la mejor temporada de su vida con el Mundial de cross y el oro en el maratón olímpico de LA84 y aún le quedaba otra temporada excepcional.

Carlos Alberto de Sousa Lopes había nacido el 18 de febrero de 1947 en Vildemoinhos, Viseu, una localidad a 105 Km al SE de Oporto. Era el mayor de 7 hermanos, de una familia humilde, y tuvo que dejar de estudiar para desempeñar diversos oficios, entre ellos el de tornero mécánico. Comenzó a practicar atletismo en 1965 y en 1966 tomó parte en su primera competición internacional, el cross de las Naciones, categoría junior (sub20), donde fue 25º. Ese año se proclamó campeón de Portugal de 3000 m, en categoría junior, lo que hizo que el Sporting Clube de Portugal se fijase en él. Le ofrecieron irse a Lisboa a entrenar con el Prof Mário Moniz Pereira (1921-2016). El joven Carlos aceptó y comenzó una fructífera relación con el mejor entrenador de Portugal, quien lo acabaría convirtiendo en uno de los mejores corredores de fondo de la historia.

Los éxitos de Lopes comenzaron en el campo a través, modalidad en la que consiguió 10 títulos nacionales, en 1970-1974, 1976-1978, 1982 y 1984. En pista su primera plusmarca nacional fue en 10 000 m en 1971, 29:28,0. Ese año acudió al campeonato de Europa, donde el finlandés Juha Väätäinen (1941) hizo un extraordinario doblete en 5000 y 10 000 m. El joven portugués no tuvo una buena actuación. Fue el 33º y último en los 10 Km, a más de 2 minutos del vencedor. Su rendimiento en los Juegos Olímpicos de Múnich, al año siguiente, fue mucho mejor, pues consiguió mejorar su marca en 10 000 hasta 28:53,6, si bien no le sirvió para entrar en la final. Igual suerte corrió en los 5000 m, distancia en la que acreditaba 13:46,8, también plusmarca nacional.

En los 4 años siguientes, la progresión de Lopes lo transportó a la élite mundial. En el Europeo de 10 000 m de 1974, problemas físicos lo llevaron a abandonar, pero en 1976, año olímpico, era uno de los favoritos para las medallas en los 10 Km. En 1975 había conseguido facilidades en su trabajo como bancario para hacer doble sesión de entrenamiento y eso había mejorado notablemente su rendimiento. Comenzó la temporada de 1976 haciéndose con el campeonato del mundo de campo a través. Su mejor puesto anterior había sido el 25º en 1973. En la localidad galesa de Chepstow se impuso con solvencia a los ingleses Tony Simmons (1948) y Bernie Ford (1952). Poco antes de los Juegos, bajaba por primera vez de 28 minutos en 10 000 m, 27:45,71, mejor marca del año en aquel momento. También, con 13:24,0 realizó marca personal en 5000 m. En los Juegos de Montreal, se enfrentaba al finlandés Lasse Virén (1949), dispuesto a impedir que este repitiese el doblete de Múnich. Lopes se impuso fácilmente en la primera serie semifinal con 28:04,53. En la final, sin embargo, Virén se mostró superior. Lopes se colocó en cabeza con 3200 m de carrera, dando paso al primer 5000 en 14:08,94. Fue descolgando a todos sus rivales, menos al finlandés, que lo superó a falta de 440 m y se hizo con el oro en 27:40,38. Lopes fue plata con 27:45,17, mejor marca personal. La falta de aceleración final del portugués condicionó sobremanera su prestación en los grandes campeonatos en 10 Km.

Poco después de la final olímpica, Lopes mejoró en Estocolmo su marca personal hasta 27:42,65, 6ª mejor marca de siempre en aquel momento. Los éxitos del portugués parecían continuar en 1977. Se proclamó por primera vez campeón de Europa de campo a través por clubes con el Sporting de Lisboa, y, aunque no pudo revalidar su título mundial, consiguió una excelente plata en el Mundial celebrado en Düsseldorf. Sin embargo, se perdió la temporada al aire libre a causa de problemas físicos, que lo perseguirían durante varios años. En 1978 consiguió el título portugués de campo a través y posteriormente el de 10 000 m, pero su rendimiento era muy irregular. Abandonó en los Mundiales de campo a través en 1978 y 1981. En 1980 fue 26º. Se perdió el campeonato de Europa de 1978 y los Juegos de Moscú 1980.

Pasada la treintena, daba la sensación de que el cuerpo del atleta de Viseu ya no estaba en condiciones de volver a la élite. Sin embargo, Lopes acabaría teniendo una segunda época dorada en la que sus logros serían mucho mejores que en la primera.