Carlos Lopes, el último rey del campo a través nacido en Europa (y II)

Mientras Carlos Lopes se hallaba lesionado, había surgido, en Portugal, un nuevo corredor de fondo, Fernando Eugénio Pacheco Mamede (Beja, 1 de noviembre de 1951), que compartía club y entrenador con Lopes. Mamede había hecho la transición del de medias a largas distancias. Era plusmarquista portugués de 800, 1:47,45, y 1500 m, 3:37,98. En 1978 superó el tope nacional de Carlos Lopes de 5000 m, 13:17,78, y en 1980 el de 10 000 m, 27:37,88. En 1981 fue bronce en el Mundial de campo a través.

Contra todo pronóstico y con 34 años, en 1981, Lopes pareció ver la luz al final del túnel. Ese año se aproximó a su mejor marca de 10 000 m, al realizar 27:47,8, en una carrera en la que Mamede, con 27:27,7 hizo la plusmarca europea. Ese año Lopes, iniciaba el camino de sus segunda etapa dorada, que sería mucho mejor que la primera. El 26 de junio de 1982, en los Bislett Games de Oslo, Lopes superaba la plusmarca europea de 10 000 m con 27:24,39, a menos de 2 segundos de la plusmarca mundial del keniano Henry Rono (1952). Unos días más tarde, el 9 de julio, en París, Mamede consiguió recuperar el primado europeo con 27:22,95, a 0,45 de la plusmarca mundial. Ese año, Lopes también mejoró su plusmarca personal en 5000 m con 13:17,28. En el 10 000 del Europeo de Atenas, sin embargo, se vio superado por tres atletas más rápidos que él, el italiano Alberto Cova (1958), el alemán Werner Schildauer (1958) y el finlandés Martti Vainio (1950). Su falta de aceleración final, le hizo pensar en el maratón. Ese año corrió en Nueva York, pero no finalizó tras un accidente con un espectador.

En 1983, en la localidad británica de Gateshead, Lopes conseguía la plata en el Mundial de Campo a través, con el mismo tiempo que el campeón, el etíope Bekele Debele (1963) y el medallista de bronce, el keniano Some Munge (1959-1997). En abril, en el maratón de Rotterdam, se hacía con la plusmarca europea, 2h08:39, 2 segundos detrás del vencedor, el australiano Robert de Castella (1957). El 9 de julio en Oslo realizaba con 27:23,44 su mejor marca personal de 10 000 m, tercera de siempre y mejor de ese año. Sin embargo, la historia del Europeo se volvía a repetir en el Mundial, donde, en en un 10 000 lento, por encima de 28 minutos, solo pudo ser 6º. Probablemente esto hizo que se decidiese por el maratón en los Juegos Olímpicos.

Con 37 años, los Juegos de LA84 serían sus terceros y últimos. En Múnich aún estaba lejos de la élite mundial, en Montreal consiguió su mejor prestación en un gran campeonato de 10 000 m, la medalla de plata. En Moscú 80 no estaba en condiciones físicas, pero desde entonces se había quedado fuera del podio tanto en el Europeo de Atenas 1982 como en el Mundial de Helsinki de 1983. Aunque solamente había acabado un maratón, de los dos que había corrido, se consideraba capaz de ganar el oro olímpico y orientó su preparación para que 1984 fuese la mejor temporada de su vida, como así sucedió.

Tras proclamarse por última vez campeón de Portugal de campo a través, acudió al Mundial de East Rutherford, Nueva Jersey, con la etiqueta de favorito. En una carrera rapidísima de 11 826 m, en un circuito completamente llano, el estadounidense Pat Porter (1959-2012), tomó la cabeza desde el inicio, con pases de 2:41, 5:25, 8:17 y 14:03. En el 6º Km Porter seguía en cabeza con tan solo otros tres atletas, Lopes, el inglés Tim Hutchings (1958) y el galés Steve Jones (1955), quien se quedó ligeramente en el 7º Km. Lopes cambió de ritmo a los 9,5 Km. Pasó el 10º Km en 28:28 y el 11ºen 31:16, para acabar en 33:35, 5 segundos más rápido que Hutchings y 7 que un recuperado Jones, quien dejó sin medalla a Porter.

La temporada al aire libre de Lopes comenzó con el maratón de Rotterdam donde abandonó en el Km 30. Posteriormente declararía que esto formaba parte de su preparación para el maratón olímpico. El 28 de junio, en Oslo, mejoró con 13:16,38 su marca de 5000 m. Unos días después, el 2 de julio, en Estocolmo, se convirtió junto con Mamede en protagonista del mejor 10 000 hasta entonces. Los dos portugueses salieron decididos a superar, de una vez, la plusmarca mundial de Rono de 27:22,5. Los primeros kilómetros no movían al optimismo, pues se pasó el 3000 en 8:16,41 (2:49,40, 2:45,05, 2:41,96), más lentos que Rono, 8:13,6. La mitad de carrera se cruzó en 13:45,40, ya más rápido que Rono, 13:49,0, pero aún a ritmo 8 segundos por encima de la marca del keniano. A falta de 3 Km, Lopes dio un tremendo cambio, que lo dejó solo en cabeza a falta de 1 Km, pues Mamede estaba a más de 15 m. Este, sin embargo, se acabó recuperando y pasando a su compatriota con un último Km en 2:30 y una última vuelta en 57,5. Su tiempo final fue 27:13,81. Lopes también superó la anterior plusmarca de Rono, con 27:17,48.

La final olímpica de maratón tendría lugar el último día de la competición, el 12 de agosto, a las 17:15, con una temperatura de 30º. El ritmo inicial fue prudente, con pases de 15:34, 31:12, 46:00 y 1h01:26 los 20 Km. En aquellos momentos el grupo era compacto, con Lopes muy atento a la cabeza pero siempre en un segundo plano. A partir del Km 25 el grupo fue perdiendo unidades. En el Km 30, 1h33:02, resistían 12 atletas en la cabeza, que lideraba el británico Charles Spedding (1952). En el Km 35, liderado por el tanzamo Juma Ikangaa (1957) el grupo se había reducido a 7 hombres. Lopes, siempre bien resguardado, no había tomado la cabeza en ningún momento. En ese momento Spedding volvió a colocarse en la cabeza, aunque solo consiguió descolgar a un atleta. A falta de 4 Km, Lopes cambió de ritmo y se fue irresistible hacia la meta, a mucha distancia de Spedding y del irlandés John Treacy (1957), que se quedaron solos en la 2ª y 3ª posiciones. Lopes pasó el Km 40 en 2h02:56, 22 segundos por delante de sus perseguidores. El tramo entre los 35 y los 40 se había corrido en 14:33. El portugués cruzó la línea de meta en 2h09:21, nueva plusmarca olímpica. Treacy fue plata con 2h09:56 y Spedding bronce con 2h09:58.

Lopes volvió a Portugal convertido en un héroe nacional. Uno de los muchos honores que recibió ese año, de manos del Rey de España Juan Carlos I, fue el trofeo al mejor deportista mundial otorgado por la Unión de Periodistas Deportivos de España. Terminó esa magnífica temporada siendo testigo de la plusmarca mundial de maratón, establecida por el galés Steve Jones en un día de temporal en Chicago, con 2h08:05. Lopes fue 2º con 2h09:06.

Al portugués aún le quedaba una gran temporada más. En 1985 el Mundial de Campo a Través tendría lugar en Lisboa. Fernando Mamede, tras su decepcionante actuación en LA84, donde abandonó en la final de 10 000 m, trataba de reivindicarse con una buena actuación en el Mundial. Se convirtió en favorito tras derrotar al Lopes en el campeonato nacional de Portugal. Pero a la hora de la verdad, Lopes no dio opción. En un circuito llano, de 12 190 Km, Mamede salió en cabeza con un ritmo rapidísimo, 2:28 el primer Km. Lopes, inicialmente en puestos secundarios, fue progresando. A falta de poco más de 2 Km, mientras Mamede iba cediendo, se ponía en cabeza hasta obtener una gran victoria, por delante del keniano Paul Kipkoech (1963-1995) y el etíope Wodajo Bulti (1957). Mamede ocupó la 11ª posición. Lopes se convertía en el primer ganador de tres oros en el Mundial de campo a través y en el último atleta nacido en Europa en hacerse con esta competición.

Menos de un mes después, el 20 de abril de 1985, Lopes volvía a Rotterdam, a disputar su 6º maratón, esta vez con intención de terminarlo con plusmarca mundial. Lo consiguió, convirtiéndose en el primer atleta en bajar de 2h08:00. Su tiempo de 2h07:12 se acercaba a la barrera de 3 minutos por Km, con un ritmo de 3:00,87.

Esta fue su última temporada en la élite, aunque siguió corriendo hasta los 40. Más de 30 años después de su retirada continúa siendo, junto con Rosa Mota (1958), el mejor atleta portugués de la historia. Cuando parecía que, con más de 30 años y lesionado, ya había dado lo mejor de sí, resultó que lo mejor estaba por llegar.

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Carlos Lopes, el último rey del campo a través nacido en Europa (I)

Não, eu não sou o favorito. O favorito é Mamede, Con estas palabras, Carlos Lopes, campeón mundial de campo a través y olímpico de maratón, se quitaba la presión de la prensa de encima. Los portugueses querían un ganador local en el campeonato del mundo de campo a través que se celebraba en Lisboa en 1985. Mamede había derrotado a Lopes en el campeonato de Portugal y este, hábilmente, dejó que toda la presión fuese para su compañero de club y de entrenamientos, cuya relación con la alta competición era complicada. Lopes venía de hacer, con 37 años, la mejor temporada de su vida con el Mundial de cross y el oro en el maratón olímpico de LA84 y aún le quedaba otra temporada excepcional.

Carlos Alberto de Sousa Lopes había nacido el 18 de febrero de 1947 en Vildemoinhos, Viseu, una localidad a 105 Km al SE de Oporto. Era el mayor de 7 hermanos, de una familia humilde, y tuvo que dejar de estudiar para desempeñar diversos oficios, entre ellos el de tornero mécánico. Comenzó a practicar atletismo en 1965 y en 1966 tomó parte en su primera competición internacional, el cross de las Naciones, categoría junior (sub20), donde fue 25º. Ese año se proclamó campeón de Portugal de 3000 m, en categoría junior, lo que hizo que el Sporting Clube de Portugal se fijase en él. Le ofrecieron irse a Lisboa a entrenar con el Prof Mário Moniz Pereira (1921-2016). El joven Carlos aceptó y comenzó una fructífera relación con el mejor entrenador de Portugal, quien lo acabaría convirtiendo en uno de los mejores corredores de fondo de la historia.

Los éxitos de Lopes comenzaron en el campo a través, modalidad en la que consiguió 10 títulos nacionales, en 1970-1974, 1976-1978, 1982 y 1984. En pista su primera plusmarca nacional fue en 10 000 m en 1971, 29:28,0. Ese año acudió al campeonato de Europa, donde el finlandés Juha Väätäinen (1941) hizo un extraordinario doblete en 5000 y 10 000 m. El joven portugués no tuvo una buena actuación. Fue el 33º y último en los 10 Km, a más de 2 minutos del vencedor. Su rendimiento en los Juegos Olímpicos de Múnich, al año siguiente, fue mucho mejor, pues consiguió mejorar su marca en 10 000 hasta 28:53,6, si bien no le sirvió para entrar en la final. Igual suerte corrió en los 5000 m, distancia en la que acreditaba 13:46,8, también plusmarca nacional.

En los 4 años siguientes, la progresión de Lopes lo transportó a la élite mundial. En el Europeo de 10 000 m de 1974, problemas físicos lo llevaron a abandonar, pero en 1976, año olímpico, era uno de los favoritos para las medallas en los 10 Km. En 1975 había conseguido facilidades en su trabajo como bancario para hacer doble sesión de entrenamiento y eso había mejorado notablemente su rendimiento. Comenzó la temporada de 1976 haciéndose con el campeonato del mundo de campo a través. Su mejor puesto anterior había sido el 25º en 1973. En la localidad galesa de Chepstow se impuso con solvencia a los ingleses Tony Simmons (1948) y Bernie Ford (1952). Poco antes de los Juegos, bajaba por primera vez de 28 minutos en 10 000 m, 27:45,71, mejor marca del año en aquel momento. También, con 13:24,0 realizó marca personal en 5000 m. En los Juegos de Montreal, se enfrentaba al finlandés Lasse Virén (1949), dispuesto a impedir que este repitiese el doblete de Múnich. Lopes se impuso fácilmente en la primera serie semifinal con 28:04,53. En la final, sin embargo, Virén se mostró superior. Lopes se colocó en cabeza con 3200 m de carrera, dando paso al primer 5000 en 14:08,94. Fue descolgando a todos sus rivales, menos al finlandés, que lo superó a falta de 440 m y se hizo con el oro en 27:40,38. Lopes fue plata con 27:45,17, mejor marca personal. La falta de aceleración final del portugués condicionó sobremanera su prestación en los grandes campeonatos en 10 Km.

Poco después de la final olímpica, Lopes mejoró en Estocolmo su marca personal hasta 27:42,65, 6ª mejor marca de siempre en aquel momento. Los éxitos del portugués parecían continuar en 1977. Se proclamó por primera vez campeón de Europa de campo a través por clubes con el Sporting de Lisboa, y, aunque no pudo revalidar su título mundial, consiguió una excelente plata en el Mundial celebrado en Düsseldorf. Sin embargo, se perdió la temporada al aire libre a causa de problemas físicos, que lo perseguirían durante varios años. En 1978 consiguió el título portugués de campo a través y posteriormente el de 10 000 m, pero su rendimiento era muy irregular. Abandonó en los Mundiales de campo a través en 1978 y 1981. En 1980 fue 26º. Se perdió el campeonato de Europa de 1978 y los Juegos de Moscú 1980.

Pasada la treintena, daba la sensación de que el cuerpo del atleta de Viseu ya no estaba en condiciones de volver a la élite. Sin embargo, Lopes acabaría teniendo una segunda época dorada en la que sus logros serían mucho mejores que en la primera.