La pugna entre Gärderud y Malinowski por el cetro mundial de obstáculos

Si hay una prueba atlética en la que un solo país exhibe una absoluta superioridad esa son los 3000 metros obstáculos. Desde 1968 los kenianos han ganado en todas las ediciones en las que tomaron parte, con 5 dobletes y 2 tripletes. Kenia no acudió a los Juegos de Montreal 1976 ni a los de Moscú 1980. En los obstáculos de ambas competiciones se hicieron con el oro por última vez dos atletas europeos, que probablemente habrían ganado de todas formas con los kenianos en concurso. Ambos fueron dos de los grandes obstaculistas de la historia: el sueco Anders Gärderud y el polaco Bronislaw Malinowski.

Sven Anders Gärderud había nacido en Degerford, una localidad de 7000 habitantes situada a 260 Km al Oeste de Estocolmo, el 28 de agosto de 1946. Su padre practicaba orientación, deporte al que el joven Anders comenzó a dedicarse cuando tenía 12 años. No obstante, a los 15 años empezó a practicar atletismo. En pocos años la prensa comenzó a referirse a él como el nuevo Hagg. Günder Hagg (1918-2004), atleta sueco, había establecido en la década de los 40 15 plusmarcas mundiales en distancias desde los 1500 hasta los 5000 m. En sus comienzos, Gärderud entrenaba con Gosta Olander (1893-1972), conocido de mediofondistas y fondistas españoles de la época como Jorge González Amo (1945), Alberto Esteban (1943), Francisco Aritmendi (1938), Fernando Aguilar (1938-2013), Mariano Haro (1949) o José María Morera (1947) , que acudían a la estación invernal de Vålådalen a entrenarse con él.

Garderud tuvo un gran rendimiento en la categoría junior. Fue oro en los primeros Juegos Europeos de la categoría (antecedentes del Europeo júnior) en la prueba de 1500 m obstáculos en 1964. Al año siguiente hizo plusmarca mundial júnior de esta prueba con 4:00,8. En la distancia lisa realizó 3:45,1 y en la milla 4:01,8, plusmarca europea de la categoría. También, con 8:59,4, bajó por primera vez de 9:00,0 en 3000 m obstáculos. Su primer campeonato en categoría absoluta fue el Europeo de 1966, donde tomó parte en el 1500 y se quedó cerca de acceder a la final.  En esos años el sueco se dedicó a las distancias lisas, sobre todo al 1500, prueba en la que bajó de 3:40,0 por primera vez, 3:39,6, en 1967. Al año siguiente, tomó parte en los Juegos de México en 800 y 1500 m, distancias en las que acreditaba 1:47,2 y 3:38,7. No pudo superar la primera ronda en ninguna de ellas. En los dos años siguientes no consiguió mejorar sus marcas en las pruebas lisas. Volvió a correr los obstáculos, con nueva plusmarca personal de 8:38,58 en 1969. Estas prestaciones resultaron frustrantes para Gärderud, quien, desmotivado por el atletismo, volvió a competir en carreras de orientación.

Las cosas mejoraron, no obstante, en 1971, año en que se celebraba el Europeo en Helsinki. Centrado en los obstáculos, se presentó en la capital finesa con 8:35,8, tiempo que mejoró largamente en su serie del Europeo, primero con 8:28,32. En la final, sin embargo, solo pudo ser 10º, con 8:39,6, lejos del vencedor, el francés Jean Paul  Villain (1946), 8:25,12. Pese a no cumplir expectativas, Gärderud no se rindió. Pidió consejo al finlandés Juha Väätäinen (1941), que había ganado en 5000 y 10000 m y este le recomendó que lo acompañase a España a entrenar el siguiente invierno. El sueco accedió y cambió además su método de entrenamiento, con un sustancial incremento del kilometraje. Estaba decidido a hacer un gran papel en los Juegos de Múnich donde se encontraría a un joven polaco con nombre de antropólogo, que en Helsinki había sido 8º en el 5000 con plusmarca de su país.

Bronislaw Malinowski había nacido en la localidad polaca de Nowe, a 80 Km al sur de Gdansk, el 4 de enero de 1951. De padre polaco y madre escocesa, le pusieron Bronislaw en homenaje al conocido antropólogo (1884-1942). Malinowski fue el primer campeón europeo júnior de 2000 m obstáculos, en París 1970, con 5:44,00. Ese año ya corría los 3000 m obstáculos en 8:45,2. Aunque mejoró notablemente su marca en esta distancia al año siguiente hasta dejarla en 8:28,8, en el Europeo de Helsinki prefirió tomar parte en los 5000 metros, donde tuvo una destacada actuación, 8º con nueva plusmarca polaca de 13:39,33. Tan solo contaba con 20 años. En los Juegos de Múnich participaría tanto en esta prueba como en los obstáculos.

Gärderud y Malinowski llegaron a los Juegos con marcas respectivas en obstáculos de 8:23,4 y 8:22,2, tiempos próximos a la plusmarca mundial del australiano Kerry O’Brien (1946) de 8:22,0 (8:21,98), que ese año acreditaba 8:25,6. Ambos eran, junto a O’Brien, candidatos a medalla. Entre los favoritos también se encontraban el finlandés Tapio Kantanen (1949), 8:23,0 y el polaco Kasimierz Maranda (1947), 8:23,6. Se prestaba menos atención a la armada keniana, formada por Amos Biwott (1947), Kip Keino (1940) y Ben Jipcho (1943). En los Juegos de México habían hecho doblete con oro para Biwott en 8:51,0 y plata para Benjamin Kogo (1944). La mejor marca de entonces de Biwott era 8:44,8, lejos de las mejores. Su victoria se atribuyó a la altitud de la capital mexicana. Acudió a Múnich con una plusmarca personal de 8:29,8, conseguida ese año en los campeonatos de Kenia. Para Keino eran sus terceros Juegos. Era el vigente campeón olímpico de 1500 m y subcampeón de 5000m. Por cuestiones de horario no podía correr ambas prueba en Múnich y sustituyó el 5000 por los obstáculos, distancia en la que, pese a su corta experiencia, acreditaba 8:30,0. Jipcho, que había corrido la final de 1500 m  de México, llevaba un año alternando 1500/milla con obstáculos, prueba en la que era plusmarquista keniano con 8:27,13.

La organización decidió hacer solo una ronda clasificatoria de 4 series. Los 3 primeros entraban en una final muy cara. Las series mostraron que los kenianos eran serios candidatos al oro. En la primera se impuso Kantanen con 8:24,8. Keino fue 2º con plusmarca personal, 8:27,1. Jipcho ganó fácilmente la segunda serie en 8:31,6. En la tercera serie se produjo la sorprendente eliminación de Gärderud, 5º con 8:30,8, a 0,4 de la clasificación, derrotado por atletas que no eran superiores a él. Biwott ganó la cuarta serie con plusmarca personal de  8:23,8, con Malinowski segundo.

La final resultó muy rápida. Malinowski dio paso al 2000 en 5:44,73, seguido de los tres kenianos y Kantanen. La posiciones se mantuvieron hasta que a falta de 500 m, Keino pasó a la primera posición, cambió de ritmo y se llevó con él a Jipcho y a Kantanen. Malinowski se quedó algo rezagado en 4ª posición. Keino resistió los ataques de Jipcho y se hizo con el oro, pese a su deficiente técnica, con 8:23,73, su mejor marca personal. Jipcho ganó in extremis la plata, 8:24,62, y Kantanen fue bronce, 8:24,66. Algo más atrás llegó Malinowski, que pudo mantener la 4ª posición, 8:27,92. Probablemente esperaba más, con 21 años tendría más oportunidades.

Tanto Gärderud, que había mejorado a 13:35,2, plusmarca nacional, como Malinowski salieron en las series de 5000 m, pero se quedaron lejos de la clasificación. El sueco alegó que su bajo rendimiento olímpico se había debido a un resfriado, pero no pudo evitar que lo etiquetasen de mal competidor. Quizá para reforzar esta idea, unos días después de los Juegos se convirtió en plusmarquista mundial de obstáculos con 8:20,7, homologado 8:20,8. Kantanen fue 2º con 8:21,0. Los pases cada Km: 2:47,6, 2:51,3 y 2:41,8.

Gärderud perdió la plusmarca mundial a manos de Ben Jipcho, que realizó 8:19,8 y unos sorprendentes 8:13,91 (8:14,0), en 1973. No obstante el sueco siguió progresando hasta 8:18,39. Malinowski, por su parte, mejoró tanto en obstáculos, 8:21,6, como en 5000 m 13:32,5. Ambos atletas estaban destinados a tener su primer mano a mano en la alta competición en el Europeo que se celebraba en Roma en 1974. El sueco parecía que llegaba en la forma ideal. Había vuelto a mejorar su marca personal de obstáculos, 8:14,2, a 0,2 de la plusmarca mundial. Además había realizado también sus plusmarcas personales de 1500 m, 3:36,73, y 5000 m, 13:25,2. Malinowski acreditaba ese año 8:19,2, algo peor que el alemán Michael Karst (1952), segundo europeo del año con 8:18,50.

En Roma, tanto Malinowski, que había sido 4º en el 10000, como Gärderud ganaron sus respectivas series clasificatorias con tiempos similares y rápidos, 8:23,60 y 8:23,62. La final, liderada en su mayor parte por Malinowski, acabó con un mano a mano en la última vuelta entre el polaco y el sueco, que se resolvió a favor del primero. Malinowski se impuso con marca personal de 8:15,04, por 8:15,41 de su rival. Ya no se podía acusar a Gärderud de mal competidor, aunque en esta ocasión, dando lo mejor de sí, había resultado derrotado por un atleta mejor.

La carrera de obstáculos comienza en 1:17

Al año siguiente, el 10 de junio en Estocolmo, los dos grandes rivales volvieron a enfrentarse, y empataron a 8:15,37, aunque dieron la primera posición al sueco. Gärderud estaba decidido a recuperar el primado mundial y lo consiguió el 25 de junio en Oslo con 8:10,4 (2:47,0, 2:43,0 y 2:40,4). Tras mejorar su tiempo en la milla, 3:54,45, el 1 de julio volvía a Estocolmo a una prueba de obstáculos de gran nivel con Malinowski, Kantanen y Karst. Con pases de 2:47,4 y 5:28,8 (2:41,4), la última vuelta parecía un nuevo mano a mano entre Gärderud y Malinowski, pero esta vez el sueco dio un brusco acelerón a falta de 300 m, que lo llevó a superar su plusmarca mundial con 8:09,70 (último 200 en 27,5). El polaco fue un lejano 2º con mejor marca personal de 8:12,62.

El resto de la temporada no ofreció mucho más para Gärderud, sí para Malinowski que mejoró en 1500 m con 3:38,7. Tal vez ambos se dedicaron a guardar fuerzas para los Juegos de  1976. Y unos días antes de ir a Montreal, ambos mostraron muy buena forma. Volvieron a coincidir, esta vez en un 5000 de gran nivel. Gärderud batió a Malinowski por 0,1, con plusmarcas nacionales, aún vigentes, para ambos 13:17,59 y 13:17,69. El vencedor de la carrera había sido el neozelandés Dick Quax (1948) con 13:13,10. Las marcas de los dos obstaculistas fueron respectivamente la 12ª y 13ª de siempre en aquel momento. Unos días más tarde, en la capital de Quebec estaban los mejores obstaculistad. El boicot africano no había tenido ningún efecto en la prueba. Tras el pase de Jipcho al profesionalismo no había surgido ningún corredor de África que amenazase la hegemonía europea.

Tanto Gärderud como Malinowski se centraban esta vez exclusivamente en los obstáculos. Sus mejores marcas de ese año eran respectivamente 8:15,52 y 8:18,38. Hubo 2 semifinales y los dos rivales coincidieron en la primera, en la que se impuso el polaco con 8:18,56. El sueco ocupó una cómoda 3ª plaza con 8:21,43. En la final el plusmarquista español, 8:21,00, el valenciano Antonio Campos (1951), lideró el pase de los 1000 m en 2:43,6. El paso por la mitad de la prueba fue de 4:06,5. En ese momento Malinowski tomó la cabeza y dio paso al 2000 en 5:29,1. En grupo de delante se había reducido al propio atleta polaco, Gärderud, Kantanen y el alemán Frank Baumgartl (1955-2010), campeón de Europa júnior de 2000 m obstáculos en 1973, acreditado en 8:17,6 (1975). A falta de 400 m, con Kantanen tratando de no descolgarse, Malinowski continuaba en cabeza. En la contrarrecta Gärderud pasaba a la primera posición. En el 200 , Baumgartl se lanzó por el sueco, mientras Malinowski parecía perder opciones. En el último obstáculo, con los dos atletas igualados el cabeza, el alemán tropezó y se fue al suelo. Gärderud, a sus casi 30 años, conseguía su objetivo de ser campeón olímpico, con plusmarca mundial de 8:08,02. Malinowski, que hubo de saltar también a Baumgartl, se hizo con la plata con marca personal de 8:09,11. Este pudo recuperarse y ser bronce con su mejor marca de 8:10,36. Kantanen, 4º, también mejoró con 8:12,60 su plusmarca personal. Antonio Campos obtuvo una gran resultado al ser 8º.

Gärderud había reservado su mejor actuación de siempre para el mejor escenario. Unos días después resultó derrotado por Malinowski en Estocolmo (8:12,23 frente a 8:13,11), pero el objetivo ya estaba conseguido. Aún siguió compitiendo una temporada más, pero ya lejos de los mejores. Se retiró en 1977 con marcas personales de 1:47,2, 3:36,73, 3:54,45, 7:47,0, 8:08,02, 13:17,59 y 28:59,2. Probablemente el mejor fondista sueco desde Gunder Hägg. Tras dejar el atletismo, Gärderud volvió a competir en carreras de orientación, ejerció como entrenador y se hizo comentarista de atletismo en la TV.

Malinowski, con 25 años, aún tenía bastante recorrido. Sin el sueco en concurso, sus siguientes objetivos eran el Europeo de 1978 y los Juegos de Moscú 1980. En 1978 surgió un atleta excepcional, que se hizo en esa temporada con 4 plusmarcas mundiales. El keniano Henry Rono (1952), estudiante de la Universidad del Estado de Washington, superó los topes mundiales de 5000 m (13:06,4, Berkeley 8 de abril), 3000 m obstáculos (8:05,4, Seattle 13 de mayo), 10 000 m (27:22,4, Viena 11 de junio) y 3000 m (7:32,1, Viena 27 de junio). Entre enero y noviembre tomó parte en 52 carreras. El 7 de septiembre se enfrentó a Malinowski en Coblenza y resultó derrotado por 2 segundos, 8:15,50 para el polaco, 8:17,51 para el keniano. Unos días antes, Malinowski había renovado su título europeo de obstáculos con 8:15,08, derrotando al joven alemán Patrick Ilg (1957), 8:16,92. Además Malinowski realizó ese año su mejor marca en 1500 m, 3:37,52.

En 1979, Polonia participaba por primera vez en el Campeonato del Mundo de Campo a través, que se celebraba en la ciudad irlandesa de Limerick. El triunfo fue para el atleta local John Treacey (1957). Malinowski, en una brillante actuación, se hizo con la plata. Tras una discreta temporada al aire libre, su objetivo estaba en Moscú, donde tenían lugar los Juegos Olímpicos de 1980. El boicot decretado por el Presidente de Estados Unidos James Carter (1924) hizo que, por segunda vez consecutiva, Kenia no tomase parte en los Juegos. Es difícil saber qué papel podría haber desempeñado Rono. En 1978 había ganado los obstáculos y el 5000 en los Juegos de la Commonwealth. Su rendimiento había bajado en 1979. En 1980 apenas corrió obstáculos. En cualquier caso, sin el keniano el gran favorito era el polaco, que contaba con 29 años.

Por primera vez había 2 rondas clasificatorias. En las semifinales, el tanzano Filbert Bayi (1953) mejoraba su plusmarca personal con 8:16,11. Bayi había sido el protagonista de uno de los mejores 1500 de siempre, cuando en 1974, en los Juegos de la Commonwealth celebrados en Christchurch (Nueva Zelanda), se hizo con la plusmarca mundial del kilómetro y medio, 3:32,16, corriendo en cabeza desde el primer metro. Al año siguiente había superado la plusmarca mundial de la milla, 3:51,0. Sin embargo problemas de salud, padecía malaria, le impidieron alcanzar la forma de esas temporadas en los años siguientes. En 1980, con la irrupción de los británicos Steve Ovett (1955) y Seb Coe (1956) en medio fondo optó por los obstáculos. En la misma semifinal que Bayi, el granadino Francisco Sánchez Vargas (1958), 4º, se convertía con 8:18,96 en nuevo plusmarquista español, desbancando a Antonio Campos. Habría 2 españoles en la final, pues en la otra semifinal el alicantino Domingo Ramón (1958) había ocupado la segunda plaza tras Malinowski.

Fiel a su estilo, Bayi impuso un ritmo tremendo en la final con parciales de 2:38,8 y 5:20,3. A falta de una vuelta llevaba más de 5 segundos de ventaja Malinowski, quien, no obstante, consiguió alcanzarlo y se hizo con el oro cerca de su mejor marca, 8:09,70, Bayi fue segundo con 8:12,48 y el etíope Eshetu Tura (1950) 3º.  Los españoles Ramón y Vargas tuvieron una excelente actuación entrando 4º, 8:15,74, nueva plusmarca española, y 5º, 8:17,93, respectivamente.

Tras sus dos oros europeos y la plata olímpica de Montreal, Malinowski conseguía su objetivo de subir a lo más alto del podio olímpico, además de forma brillante. Igualaba así a su compatriota Zdzisław Kryszkowiak (1929-2003), oro olímpico en Roma, un versátil corredor, doble oro además en 5000 y 10 000 m en el Europeo de 1958. Malinowski continuó compitiendo en 1981. Acudió por invitación a los Juegos de la Conferencia del Pacífico, una competición que se celebró cada 4 años entre 1969 y 1985 en la que participaban Estados Unidos, Canadá, Japón y Nueva Zelanda. En la edición de 1981, que tuvo lugar en Christchurch el 31 de enero y 1 de febrero, se podía por primera vez tomar parte por invitación. El polaco ganó los obstáculos con 8:24,02, marca que no mejoró en el resto de la temporada. Desgraciadamente, el 27 de septiembre Malinowski perdía la vida en un accidente de tráfico en un puente de la ciudad polaca de Grudziądz. Dejaba de existir uno de los grandes fondistas polacos de la historia, corredor todoterreno con mejores marcas de 3:37,42, 3.55,40, 7:42,4, 8:09,11, 13;17,69 y 28:25,19. Sus tiempos en la milla, 3000 m, 3000 m obstáculos y 5000 m continúan siendo plusmarca nacional polaca 40 años después.

En los años 80, las jerarquías empezaron a cambiar. El atletismo europeo resistió inicialmente la marea africana. En el primer campeonato del Mundo, celebrado en Helsinki en 1983, el alemán Patrick Ilg se hizo con el oro. En esa carrera el único africano en la final fue el keniano Julius Korir (1960), 7º. Korir, de forma un tanto sorprendente, se convirtió en campeón olímpico al año siguiente. Desde entonces Kenia se ha llevado todos los oros olímpicos, estableciendo una superioridad apabullante, tiranía que se repite en los campeonatos del Mundo, en los que, salvo en las 2 primeras ediciones, atletas nacidos en Kenia han ganado siempre.

Hoy día puede sorprender pero en los años 70 la pugna entre dos europeos llevó a la prueba de 3000 metros obstáculos a progresar enormemente. En 4 años se mejoró la plusmarca mundial en casi 14 segundos. Anders Gärderud y Bronislaw Malinowski sin duda se merecen estar entre los grandes de la espectacular prueba de obstáculos.

Anuncios

Cuando el atletismo tenía otros valores: Ezekiel Kemboi y Chris Brasher

El keniano Ezekiel Kemboi (1984) es uno de los mejores corredores de obstáculos de la historia. Su palmarés es apabullante: plata en los Mundiales de 2003, 2005 y 2007, oro en los Mundiales de 2009, 2011, 2013 y 2015 y oro olímpico en 2004 y 2012. Ayer en la final de obstáculos de Río consiguió inicialmente el bronce. La Federación Francesa, a instancias del siempre polémico Mahiedine Mekhissi-Benabbad (1985), que había sido 4º en la carrera, presentó una reclamación alegando que el atleta keniano había pisado por dentro de la cuerda tras haber pasado la ría. Esto efectivamente sucedió, pero no supuso ninguna ventaja para Kemboi. Además, al menos a juzgar por la fotografía, da la sensación de que el pasillo tras la ría es demasiado largo y demasiado estrecho.

Do you think this is worthy of a DQ? We don't

Sorprendentemente el Jurado de Apelación de la IAAF, aplicando la regla 163.3d aceptó la reclamación francesa y descalificó al atleta keniano. En la web Let’s run.com, Robert Johnson hace un alegato por el espíritu olímpico y critica de forma contundente tanto a la Federación Francesa como a Mekhissi. Dice Johnson:

Los franceses deberían estar avergonzados. En una carrera de casi 2 millas, en la que su corredor nunca estuvo siquiera cerca de la medalla en la competición, han creído que es una buena idea elevar una protesta porque un atleta ha pisado la línea cuando faltaba más de una milla para la meta. Deberían sentirse abochornados, lo mismo que la IAAF y el Jurado de Apelación por no haber rechazado la protesta.

Hace 60 años, en la final de obstáculos de los Juegos de Melbourne sucedió algo parecido, pero con una conclusión muy diferente para el principal protagonista, el británico Chris Brasher.

Christopher William Brasher había nacido en Georgetown (Guyana) el 21 de agosto de 1928. Su padre, ingeniero de radio, se había trasladado a ese país para diseñar el cableado telegráfico. En 1951 se proclamó campeón mundial universitario de 5000 y subcampeón de 1500, pero no vio mucho futuro en estas dos pruebas, por lo que decidió preparar los 3000 obstáculos. En 1952 participó en los Juegos de Helsinki y fue 11º en la final. En 1954 se hizo famoso por ser una de las liebres de la carrera en que Roger Bannister (1929) bajó de los 4′ en la milla.

Su oportunidad llegó en los Juegos de 1956, cuando sorpresivamente se escapó en la última vuelta de la final de obstáculos y ganó por 15 metros con 8:41,2, nueva plusmarca olímpica, acabando el último kilómetro en 2:47,2. 12 minutos más tarde se anunció que se le descalificaba por haber empujado al noruego Ernst Larsen (1926-2015), pero este, si bien reconoció el choque, no lo consideró motivo de descalificación. Explicó: Brasher y yo tratamos de adelantar a Rozsnyói por fuera juntos, cuando nuestros codos chocaron. Sería terrible que le quitasen el oro a Brasher.  Los otros implicados, el húngaro plusmarquista mundial Sándor Rozsnyói (1930-2014), 8:35,6, y el alemán Heinz Laufer (1925-2010) tampoco consideraron que hubiese motivos para descalificar a Brasher. Laufer dijo al británico: Chris, yo no quiero el bronce así. Si no te dan el oro les arrojaré la medalla de bronce a la cara. Tras 3 horas de deliberación el Jurado de Apelación decidió revertir el veredicto inicial y proclamó al británico campeón olímpico. Estos fueron los resultados:

1. Chris Brasher GBR 8:41,2
2. Sándor Rozsnyói HUN 8:43,6
3. Ernst Larsen NOR 8:44,0
4.  Heinz Laufer ALE 8:44,4
5.  Semyon Rzshishchin URS 8:44,6
6.  John Disley GBR 8:44,6
7.  Neil Robbins AUS 8:50,0
8.  Eric Shirley GBR 8:57,0
9.  Charles Jones USA 9:13,0
10.  Zdzisław Krzyszkowiak POL Ab

Brasher se retiró ese mismo año. Fue columnista en The Observer, trabajó en la BBC, introdujo en Gran Bretaña las carreras de orientación, abrió varias tiendas de deporte y fundó el maratón de Londres, cuya primera edición se celebró en 1981. Casado con la extenista Shirley Bloomer (1934), murió el 28 de agosto de 2003.

La encomiable reacción de los rivales de Brasher contrasta notablemente con la de Mekhissi y su federación. El corredor francés reconoció que ni se había preocupado por intentar alcanzar a Kemboi puesto que tras ver el incidente estaba seguro de que lo descalificarían. Se ve que hace 60 años los valores eran otros.