Los mejores 1500 (IV): Christchurch 1974

Los 3:33,1 que Jim Ryun había marcado como plusmarca mundial no resultaron fáciles de superar. A finales de 1972 tan solo Kip Keino con sus 3:34,91 de la final de México y el francés Jean Wadoux (1942), con 3:34,0 en 1970 se habían aproximado al tiempo del atleta de Kansas. La lista mundial de 1973 terminó encabezada con 3:34,6 por un joven tanzano llamado Filbert Bayi Sanka, nacido el 23 de junio de 1953 en Arusha, a 1387 metros de altitud, al pie del Kilimanjaro. Bayi había tomado parte en los Juegos de Múnich en 1500 y en obstáculos. Pese a no pasar de la primera ronda, en ambas pruebas estableció sendas plusmarcas personales con 3:45,4 y 8:41,4. Poco después se impuso en los campeonatos del Este de África con 3:38,9. En enero de 1973 sorprendió a Kip Keino en los Juegos Africanos al hacerse con el oro en el 1500 con 3:37,23. Para entonces el tanzano se había acostumbrado a ir todo el tiempo en cabeza a ritmos muy rápidos. Ese año además de correr los 1500 en 3:34,6, también hizo sus mejores tiempos en la milla, 3:52,86, mejor marca mundial de año, y el 800, 1:46,7. En diciembre de 1973 la lista mundial de todos los tiempos de 1500 era:

  1. 3: 33,1 Jim Ryun USA 08 07 1967 Los Ángeles
  2. 3:34,0 Jean Wadoux FRA 21 07 1970 Colombes
  3. 3:34,6 Filbert Bayi TAN 28 07 1973 Helsinki
  4. 3:34,91 Kip Keino KEN 20 10 1968 Ciudad de México
  5. 3:35,6 Herb Elliott AUS 06 09 1960 Roma
  6. 3:36,0 Martin Liquori USA 01 07 1971 Milán
  7. 3:36,2 Dave Wottle USA 28 07 1973 Helsinki
  8. 3:36,3 Michel Jazy FRA 15 06 1966 Rennes
  9. 3:36,3 Francesco Arese ITA 01 07 1971 Milán
  10. 3:36,33 Pekka Vassala FIN 10 09 1972 Múnich

Esta lista cambiaría drásticamente poco más de un mes después, con motivo de  los Juegos de la Commonwealth de 1974, que tendrían lugar en la ciudad neozelandesa de Christchurch. Allí se reunió una excelente generación de corredores neozelandeses, africanos y británicos que protagonizaron una serie de carreras de altísimo nivel. Bayi se había inscrito en 800 y 1500. En la primera prueba pese a mejorar su plusmarca personal con 1:45,32 se quedó fuera del podio, que ocuparon los kenianos John Kirkupgat (1:43,91) y Mike Boit (1:44,39) y el neozelandés John Walker (1:44,92). El tiempo del ganador era la segunda marca mundial de siempre, detrás de los 1:43,7 realizados por el italiano nacido en Sudáfrica Marcello Fiasconaro (1949) el año anterior. Dos días después Boit, Bayi y Walker estaban corriendo las semifinales de 1500, carrera en la que  se clasificaron para la final. El 2 de febrero de 1974 tuvo lugar un 1500 histórico. Era previsible que estando Bayi la prueba fuese rápida, pero el resultado final desbordó todas las previsiones: una plusmarca mundial, otras cuatro plusmarcas nacionales y plusmarcas personales para los 8 primeros. Bayi se colocó en cabeza nada más salir. Pasó en 54,4 el 400 en 1:51,0 el 800 y en 2:50,3 el 1200. Hasta el último 200 no dio muestras de cierto agotamiento. Ello permitió a sus rivales, a los que había aventajado en más de 10 metros, acercarse peligrosamente. Probablemente en una milla no habría ganado, pero se las arregló para acelerar en los últimos 50 metros y llegar el primero con una nueva plusmarca mundial de 3:32,16. John Walker fue segundo con 3:32,52,  con marca personal por más de 5 segundos. Los resultados completos fueron:

  1. Filbert Bayi TAN 3:32,16
  2. John Walker NZ 3:32,52
  3. Ben Jipcho KEN 3:33,16
  4. Rod Dixon NZ 3:33,89
  5. Graham Crouch AUS 3:34,22
  6. Mike Boit KEN 3:36,84
  7. Brendan Foster ENG 3:37,64
  8. Suleiman Nyambui TAN 3:39,62
  9. David Fitzsimons AUS 3:41,30
  10. John Kirkbride ENG 3:41,91
  11. Randal Markey AUS 3:44,56

Jipcho mejoró su marca en más de 3 segundos, igualó la anterior plusmarca y se tuvo que conformar con el bronce. Hablaremos de su actuación global más adelante. Dixon recortó en 4 segundos su marca y se quedó fuera del podio. Crouch superó la mítica plusmarca australiana de Herb Elliott y solo fue 5º. Foster se hizo con la plusmarca británica y fue 7º. Curiosamente los dos tanzanos que tomaron parte en esta carrera, Bayi y Nyambui, se convertirían 6 años después en los dos únicos medallistas olímpicos de la historia de su país. Esta fue una carrera que literalmente dio un vuelco a la lista mundial de siempre. 38 años después en los Juegos de Londres, David Rudisha (1988), corriendo a lo Bayi, hizo en la final olímpica de 800 algo parecido a lo que el tanzano en Christchurch. Así quedó la lista mundial después de esta final de 1500:

  1. 3:32,16 Filbert Bayi TAN 02 02 1974 Christchurch
  2. 3:32,52 John Walker NZ 02 02 1974 Christchurch
  3. 3: 33,1 Jim Ryun USA 08 07 1967 Los Ángeles
  4. 3:33,16 Ben Jipcho KEN 02 02 1974 Christchurch
  5. 3:33,89 Rod Dixon NZ 02 02 1974 Christchurch
  6. 3:34,0 Jean Wadoux FRA 21 07 1970 Colombes
  7. 3:34,22 Graham Crouch AUS 02 02 1974 Christchurch
  8. 3:34,91 Kip Keino KEN 20 10 1968 Ciudad de México
  9. 3:35,6 Herb Elliott AUS 06 09 1960 Roma
  10. 3:36,0 Martin Liquori USA 01 07 1971 Milán

John George Walker, nacido el 12 de enero de 1952 en Papakura, se instaló en la élite mundial tras su actuación en el 800 y el 1500 de Christchurch. Parecía que los enfrentamientos entre él y Bayi dominarían el medio fondo en los años siguientes. Sin embargo no volverían a encontrarse en plena forma. Bayi superó en 1975 la plusmarca mundial de la milla con 3:51,o, 0,1 menos que Jim Ryun, pero apenas le duró 3 meses. El 12 de agosto en Gotemburgo, Walker se convirtió en el primer atleta en correr la milla en menos de 3:50. Marcó 3:49,4, con parciales de 56,3, 59,9, 57,3 y 55,9. Unos días antes había registrado 3:32,4 en 1500, que sería su mejor marca de siempre.

Se esperaba con expectación el duelo entre Bayi y Walker en los Juegos de Montreal. El tanzano había comenzado la temporada ganando el campeonato del Este de África con 3:34,8, mientras en neozelandés poco después se hacía con la plusmarca mundial de 2000 con 4:51,39. Por desgracia el enfrentamiento nunca tuvo lugar, pues Tanzania se unió al poco justificable boicot que hicieron los países africanos a los Juegos en protesta por la gira del equipo nacional de Nueva Zelanda de rugby a Suráfrica, entonces regida por la política del Apartheid. Es probable que, en cualquier caso, Bayi no hubiese llegado en buenas condiciones a los Juegos, pues se vio sorprendido por un ataque de malaria en plena temporada atlética. Sin su gran rival, en la final de Montreal Walker se impuso en una carrera táctica al sorprendente y poco después malogrado belga Ivo van Damme (1954).

Walker continuó dominando el 1500 en 1977, temporada que lideró con 3:32,72. Era el gran favorito para hacerse con la victoria en la Copa del Mundo, una nueva competición de la IAAF por selecciones, pero abandonó a falta de menos de 150 metros al verse superado por el joven talento británico Steve Ovett (1955), que se impuso con 3:34,45. Esta prueba representó el punto de inflexión en la carrera atlética de Walker, puesto que tras pasar 1978 lastrado por los problemas físicos, una nueva generación de mediofondistas lo fue relegando a papeles secundarios. Durante los 80 mantuvo un buen nivel con marcas en el entorno de 3:33-3:35. Incluso en 1982 mejoró sus marcas de la milla, 3:49,08, y de 3000, 7:37,49. Esto no fue suficiente para hacerse con el oro en el 1500 de la Commonwealth a finales de ese año, que fue para otro joven británico llamado Steve Cram (1960). Walker ocupó la segunda plaza. En 1985 se convirtió en el primer atleta en correr 100 veces la carrera de la milla en menos de 4 minutos. En 1990, el año de su retirada, con 38 años, había bajado 130 veces de 4 minutos en la milla. Ese año aún corría en 3:37,43 el 1500 y en 3:55,19 la milla. Un caso sorprendente de longevidad atlética. Poco después de retirarse, en 1996, anunció que padecía enfermedad de Parkinson.

Filbert Bayi, por su parte, continuó haciendo buenas marcas, aunque ya no volvió a bajar de 3:34. Su carrera deportiva se vio lastrada por la malaria que padecía. En 1978 repitió el título de 1500 en los Juegos Africanos. No puedo hacer lo mismo en los Juegos de la Commonwealth al verse superado por el entonces mediofondista británico Dave Moorcroft (1952) En 1980 compitió en los obstáculos de los Juegos de Moscú, prueba en la que acreditaba 8:17,98. En la capital de la entonces Unión Soviética corrió la final de obstáculos fiel a su estilo con parciales de 2:38,8 y 5:20,3. A falta de una vuelta llevaba más de 5 segundos de ventaja al polaco con nombre de antropólogo Bronislaw Malinowski (1951), quien, no obstante, consiguió alcanzarlo y se hizo con el oro con 8:09,70, Bayi fue segundo con 8:12,48. Los españoles Domingo Ramón (1958) y Francisco Sánchez Vargas (1958) tuvieron una memorable actuación entrando 4º (8:15,74) y 5º (8:17,93) respectivamente. Malinowski moriría trágicamente en la carretera al año siguiente. Bayi continuó compitiendo hasta finales de los 80. En 1986 hizo su mejor marca de maratón con 2h16:16. Graduado en Ciencias del Deporte y Administración Deportiva por la Universidad de El Paso (Texas), tras su retirada montó una fundación que lleva su nombre que incluye escuelas, orientación y detección de talentos atléticos. Forma parte del consejo técnico de la IAAF y es el secretario del Comité Olímpico de Tanzania.

Mención especial merece la proeza en Christchurch de Benjamin Wabura Jipcho, corredor polivalente nacido en Mount Elgon Distric (Kenia) el 1 de marzo de 1943. Jipcho comenzó corriendo 1500, prueba en la que fue 10º en los Juegos de México. En los años siguientes se dedicó más a los obstáculos. Fue plata, tras Kip Keino, en los Juegos de Múnich. En 1973 llevó la plusmarca mundial a 8:13,91. Antes de los Juegos de la Commonwealth acreditaba además 3:36,6 en 1500 y 13:30,0 en 5000. En Christchurch decidió correr los obstáculos, el 5000 y el 1500 con magníficos resultados. El 26 de enero ganó la final directa de obstáculos con 8:20,61. El 27 hizo 13:57,2 para clasificarse en su semifinal de 5000. El 29 ganó el 5000 con 13:14,3. 2ª mejor marca de siempre a 1,3 de la plusmarca mundial. El 31 se clasificó para la final de 1500 con 3:43,7 y el 2 de febrero igualó con 3:33,16 la antigua plusmarca mundial de Jim Ryun, que 1 segundo antes había superado Filbert Bayi. Asombroso. Jipcho se unió ese mismo año al grupo profesional ITA, donde corrió 2 temporadas a gran altura.

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Los mejores 1500 (III): final de México 1968

Los Juegos de Tokio contaron entre sus participantes con los dos atletas que dominarían la milla y los 1500 en los años siguientes. Para ambos fue su primera participación olímpica. Se trataba del estadounidense Jim Ryun y del keniano Kip Keino. Ambos fueron semifinalistas en el 1500. Además Keino ocupó una notable  5ª posición en el 5000. James Ronald Ryun había nacido en Wichita (Kansas) el 29 de abril de 1947. Es, sin duda, uno de los mediofondistas con mayor talento natural de la historia. Comenzó a entrenar en 1962 y en 1964, con tan solo 17 años, bajó por primera vez de 4 minutos en la milla con un tiempo de 3:59,0. Unos meses más tarde corrió los 1500 en 3:39,0 y consiguió ser tercero en las pruebas de selección olímpica, con lo que se ganó la plaza para Tokio. Aplicando las categorías actuales Ryun era entonces un atleta juvenil. En Tokio superó la ronda inicial, pero no pudo evitar la última plaza en la semifinal. En cualquier caso una gran actuación. Hezekiah Kipchoge Keino había nacido en Kipsamo, distrito Nandi, el 17 de enero de 1940. Huérfano desde muy temprana edad, se hizo cargo una tía de su educación. Aunque comenzó a practicar atletismo a los 16, fue a los 19 años, tras entrar en la policía, cuando comenzó a entrenarse más formalmente. En 1962 tomó parte en la milla y en las 3 millas de los Juegos de la Commonwealth. Fue 11º en las 3 millas. 1964 representó el punto de inflexión en su carrera atlétics. Kenia acudía por tercera vez a unos Juegos, la primera como país independiente. Wilson Kiprugut (1938) se convirtió en el primer keniano en ganar una medalla olímpica, al ser bronce en 800. La segunda mejor actuación de la delegación keniana correspondió a Kip Keino. Tomó parte en el 1500 y en el 5000. En la primera prueba estableció sendas plusmarcas nacionales en las series, con 3:45,6, y en la semifinal con 3:41,9. Ya poseía el tope keniano de la milla con 4:01,5. Fue 5º con el mismo tiempo que el 3º, pero solo se clasificaban los 4 primeros. Su actuación en el 5000 resultó incluso mejor. Fue 2º detrás de Ron Clarke (1937-2015) en su serie, con 13:49,6, plusmarca nacional, que mejoraba su anterior marca en 26 segundos. En la accidentada final ocupó una notable 5ª plaza con 13:50,4.

Peter Snell, el campeón de 1500 en Tokio, compitió en 1965 y se retiró ese mismo año, dejando el camino libre para los dos nuevos talentos del mediofondo. Ryun continuó con su imparable progresión en 1965. Mejoró su marca de la milla hasta 3:55,3 en una carrera en la que batió precisamente a Snell. La plusmarcas mundiales llegaron en 1966, pero antes se cruzó por primera vez con Kip Keino, al que batió en una rápida carrera de 2 millas con 8:25,2, a menos de 3 segundos de la plusmarca mundial de Michel Jazy (1936). El primer tope mundial de Ryun no fue, sin embargo, el de la milla, que también poseía Jazy, sino el de 880 yardas. En el campeonato de Estados Unidos corrió en 1:44,9, 0,2 por debajo de la plusmarca de Peter Snell, quien probablemente conservó su primado mundial de 800 (1:44,3)  porque no se cronometró el paso por esta distancia. Unos días después en Berkeley se hizo por 1,8 segundos con la plusmarca de la milla con 3:51,3, pasando en 3:36,1 el 1500. En 1967 comenzó con una nueva plusmarca mundial de la milla, 3:51,1. Poco después volvería a enfrentarse a Keino. Esta vez sería un 1500.

Kip Keino, por su parte, siguió su camino hacia la élite mundial. En 1965 superó las plusmarcas mundiales de 3000 con 7:39,6 y de 5000 con 13:24,6 y mejoró sus marcas personales de 1500, 3:37,6, y la milla 3:54,2 (3:54,16). En los Juegos Africanos, celebrados en Brazaville (República de Congo), se hizo con el oro en 1500 y en 5000. En 1966 se obtuvo el oro en los Juegos de la Commonwealth en la milla con 3:55,34 y en las 3 millas con 12:57,4 batiendo al plusmarquista mundial Ron Clarke.

El 8 de julio de 1967 en un encuentro entre Estados Unidos y la Commonwealth en el Memorial Coliseum de Los Ángeles, el esperado enfrentamiento entre los dos grandes en un 1500 no decepcionó. El canadiense Bailey pasó el 400 en 1:00,9. Sabedor del gran final de Ryun, Keino se colocó en cabeza y dio paso al 800 en 1:56,0 y el 1200 en 2:53,5. En ese momento se vio sobrepasado por Ryun que acabó en 3:33,1, 2,5 segundos por debajo de la plusmarca de Herb Elliott. Keino perdió fuelle en el último 300 y fue segundo con 3:37,6.

 

A principios de agosto en Londres el keniano volvió a ceder ante Ryun en una milla 3:56,0 frente a 3:57,4. Keino volvió a visitar Londres con mejor suerte unos días después, donde hizo su segunda mejor marca en la milla, con 3:53,5 y mejoró la de 1500 al paso con 3:36,7. En septiembre en Kisumu (Kenia) a 1131 m sobre el nivel del mar logró 3:53,1 en la milla, su plusmarca personal.

Los Juegos de México se celebrarían en octubre del año siguiente a  2200 metros de altitud. Ryun llevaba tres años imbatido en el 1500 y en la milla. Además había derrotado tres veces a Keino en sus enfrentamientos directos. La altitud, sin embargo, favorecía al keniano. Keino, tras unos excelentes 28:06,4 en 10000 en junio del año olímpico, decidió buscar el oro en tres pruebas 10000, 5000 y 1500. En el 10000, a falta de 3 vueltas, comenzó con un intenso dolor abdominal y hubo de abandonar. Le diagnosticaron litiasis biliar y le recomendaron no seguir en los Juegos. Hizo caso omiso y dos días después se presentó en su semifinal de 5000 que ganó con facilidad. En la final fue plata, detrás del tunecino, bronce en 10000,  Mohamed Gammoudi (1938). Al día siguiente, 18 de  octubre, se celebró la primera  ronda  del 1500. Keino ganó la primera serie con 3:46,9 y Ryun la suya con 3:45,7. En la tercera serie  tomó parte el plusmarquista  español Jorge González  Amo (1945). Ya hemos hablado de Tomás Barris (1930), que había dejado la plusmarca nacional  en 3:41,7 en 1958. Tras 10  años vigente Alberto Esteban (1943) corrió en 3:41,3 el 2 de junio de 1968 en Estocolmo,  y menos de 2 meses más tarde, el 28 de agosto en Gotemburgo, González Amo hizo 3:40,0 (algo así como 3:32 en la actualidad). Los dos favoritos coincidieron  en la segunda  semifinal en la que se impuso el estadounidense con 3:51,2, 0,2 por delante de Keino. El día de la final Keino había corrido 5  carreras en una semana y su estado físico no era el óptimo debido a sus problemas digestivos. Ryun calculaba que se ganaría con 3:39. La realidad fue muy distinta pues él mismo hizo 3:37,89 y no ganó. Tras sus derrotas previas, Keino sabía que para ganar necesitaba una  carrera muy rápida. De  modo que, ayudado por su compatriota Ben Jipcho (1943), pasó el 400 en 56,6 y el 800, ya en solitario, en 1:55,3, con Ryun algo más 3 segundos por detrás en sexta posición. Es probable que el estadounidense pensase que Keino se desfondaría. Pero no sucedió así, pues Keino dio paso  al 1200 en 2:53,4. Ryun recuperó terreno mínimamente con 2:56,0, aún en cuarta posición, pero incluso en el último 300 fue más rápido el keniano, que se proclamó brillantemente campeón olímpico con 3:34,91, su mejor marca personal, casi 3 segundos por delante  de Ryun, 3:37,89. Tercero fue el alemán Bodo Tümmler (1943) con 3:39,08. Los resultados completos fueron:

1 Kip Keino KEN 3:34,91 OR
2 Jim Ryun USA 3:37,89
3 Bodo Tümmler RFA 3:39,08
4 Harald Norpoth RFA 3:42,57
5 John Whetton GB 3:43,90
6 Jacky Boxberger FRA 3:46,65
7 Henryk Szordykowski POL 3:46,69
8 Josef Odložil CHE 3:48,69
9 Tom Von Ruden USA 3:49,27
10 Ben Jipcho KEN 3:51,22
11 André Dehertoghe BEL 3:53,63
12 Marty Liquori USA 4:18,22

 

 

Tras la carrera Ryun aseguró que al nivel del mar habría ganado. Esta afirmación es cuestionable. La marca de Keino en altitud probablemente tenga más valor que la plusmarca de Ryun de 3:33,1. Cierto es que esta marca se había realizado en una pista de tierra y la de México era sintética. Es evidente que Ryun habría corrido más rápido al nivel del mar, pero Keino también. No sé quién habría sido el ganador, pero el que lo hubiese sido probablemente habría tenido que superar la plusmarca mundial.

Después de los Juegos ambos continuaron compitiendo. Ryun, sin embargo, tuvo muchos problemas físicos y no consiguió igualar sus mejores prestaciones hasta el nuevo año olímpico de 1973. Realizó su tercera mejor marca de siempre en la milla, 3:52,8, y se clasificó ganando la prueba de selección de 1500 para los Juegos. No lo consiguió en 800. Pese a correr en unos excelentes 1:45,2, solo pudo ser 4º en una carrera ganada por Dave Wottle (1950) con 1:44,3, plusmarca mundial igualada. Además Ryun había mejorado notablemente su resistencia al correr un 5000 en 13:38,2. Parecía en plena forma para Múnich. Por su parte, Keino siguió alternando 1500/milla y 5000. Aunque no volvió a mejorar sus marcas siguió en lo más alto con 1500 en el entorno de 3:36-3:37 y 5000 en menos de 13:30. En 1970 se convirtió en el primer campeón de la Commonwealth de 1500 (hasta entonces se disputaba la milla) con 3:36,6. En el 5000 que sustituía a las 3 millas fue 3º con 13:27,6, a 5 segundos del ganador, el escocés Ian Stewart (1949). En el año olímpico por cuestiones de horario decidió correr el 3000 obstáculos en lugar del 5000, además del 1500. Las perspectivas eran buenas, pues esa misma temporada había corrido un 800 en 1:46,4. En obstáculos había acreditado 8:25,0.

El 1500 de Múnich se consideró la revancha de la final de México. Tanto Ryun como Keino parecían en gran forma y esta vez no habría el factor altitud. Antes de correr las series de 1500, Keino se proclamó campeón olímpico de obstáculos por delante de su amigo Ben Jipcho con 8:23,64. 4 días después coincidió en la 4ª serie de 1500 con su rival Jim Ryun. Se ve que la confección de las series no se hizo demasiado bien. Keino se impuso con facilidad. Ryun desgraciadamente sufrió una caída, que lo dejó sin opciones. Keino volvió a ganar su semifinal. Parecía que nadie le haría sombra pero en la final, a falta de 60 metros se vio sorprendido por el finladés Pekka Vassala (1948), acreditado en 3:36,8 y 1:44,5 en 800, que ganó el oro con su mejor marca de 3:36,33.

A Jim Ryun le costó asimilar la caída de Múnich. Tras los Juegos se unió a la ITA, una asociación profesional de atletas, pero lastrado por problemas físicos, ya no volvió a bajar de 4 minutos en la milla. Ryun fue un mediofondista prodigioso, completísimo y dotado de un extraordinario talento natural al que le faltó fortuna para hacerse con el oro olímpico. En 1996 resultó elegido congresista de la Cámara de Representantes, por el segundo distrito de Kansas, cargo que desempeñó hasta 2007.

Kip Keino, por su parte, compitió en los Juegos Africanos celebrados en Lagos (Nigeria) en enero de 1973. Fue segundo tras un desconocido tanzano llamado Filbert Bayi (1953), que ganó con 3:37,23. Esa misma temporada también se unió al grupo ITA, aunque, lejos de su mejor momento, se retiró poco después. Pese al paso de numerosas generaciones de kenianos, Keino continúa siendo uno de los grandes mediofondistas de la historia. Su versatilidad le permitió correr los 800 en 1:46,4, los obstáculos en 8:23,64 y los 10000 en 28:06,3, además de las excelentes marcas en sus pruebas habituales (3:34,91, 3:53,1, 7:39,6 y 13:24,6). Su actuación en México fue sencillamente extraordinaria. Su hijo Martin (1972), muy conocido por su papel de liebre en las reuniones del circuito europeo en los 90, consiguió superarlo solo cronométricamente en 1500 (3:33,00), la milla (3:52,33) y los 3000 metros (7:35,97). Tras retirarse del atletismo Keino fundó, junto con su mujer Phyllis, un orfelinato. Es el actual presidente del Comité Olímpico Keniano.

Hay una biografía de Jim Ryun, In quest of gold, que no he leído. Sobre Kip Keino es muy bueno el capítulo que le dedica el libro de Michael Sandrock Running with the legends.

PD: Confío en que después de leer esta entrada mi amigo Juan se anime a incluir esta carrera en su excelente programa de TV.

 

 

Los mejores 1500 (II): final de Roma 1960

La barrera de los 4 minutos en la milla acabó revelándose más psicológica que física. En 1956, 2 años después de la carrera de Oxford, un total de 10 corredores habían bajado de la mítica barrera. Entretanto, la plusmarca mundial de 1500, que, aunque dos veces igualada, se había mantenido inalterada de 1944 a 1954 (las guerras también detienen el progreso del atletismo), comenzó a mejorarse a un ritmo sorprendente. En tal solo 6 años, de 1954 a 1960 pasó de 3:42,8 a 3:35,6, un salto de 7,2 segundos. Ya hemos hablado de las plusmarcas casi involuntarias al paso de la milla de Wes Santee (3:42,8) y John Landy (3:41,8). El año siguiente, 1955, termina con tres plusmarquistas mundiales en 3:40,8, dos de ellos en la misma carrera. En los Juegos de Melbourne, en una emocionante carrera, el oro fue para el irlandés Ron Delany, con 3:41,2, tras un trepidante último 300 en 38,8. En 1957 dos finlandeses de nombre y edad (se llevaban 6 días) similares, Olavi Salsola y Olavi Salonen, superaban en la misma carrera la plusmarca mundial, ambos con 3:40,2. Pero solo les duró 5 días. El 12 de julio el checo Stanislav Jungwirth (1930-1986) se convertía con 3:38,1 en el primer atleta en romper la barrera de 3:40.  Jungwirth, propenso a las lesiones, nunca pudo mostrar su enorme calidad en grandes campeonatos. Fue tercero en el campeonato de Europa de 1954, que ganó Roger Bannister, y sexto en los Juegos de Melbourne.

El entonces insólito tiempo de Jungwirth solo tardó poco de un año en superarse. El encargado de realizarlo fue el australiano Herbert James Elliott (Subiaco, Australia Occidental, 25 de febrero de 1938). Con mi amigo Jorge, un sabio del atletismo, tengo 3 debates: sobre la capacidad competitiva de Ron Clarke, sobre la transición de la categoría junior a la absoluta y sobre quién es el mejor millero de la historia. En los dos primeros no nos ponemos de acuerdo, en el tercero… quizá. Porque lo cierto es que Elliott fue un atleta descomunal. Entre 1957 y 1961 compitió 42 veces en pruebas de 1500 o de la milla y ganó 42 veces. Fue capaz de correr la milla 17 veces por debajo de 4 minutos. Quizá una de las claves de su carrera estuvo en haberse cruzado con Percy Cerruty (1895-1975). Cerruty era un entrenador atípico, que basaba su método en cargas muy exigentes en entornos naturales con disciplina espartana. Elliott  empezó con Cerruty en 1956. En 1957 ya se había convertido en un atleta muy sólido capar de ganar los campeonatos de Australia de la milla y la media milla. Al año siguiente asombraría al mundo atlético. Apenas comenzado enero bajó por primera vez de la milla, con un tiempo de 3:59,9. 7 meses después, en Dublín, se hacía con la plusmarca mundial de la milla al correr en 3:54,5, 2,7 segundos menos que la anterior plusmarca del británico Derek Ibbotson. Sus parciales cada cuarto de milla fueron 56,4, 1:01,8, 1:01,2 y 55,3. Unos días antes, en Cardiff, se había hecho con los oros en la milla y las 880 yardas (804,672 m)  de los Juegos de la Commonwealth. El 28 de agosto en Gotemburgo superaba con 3:36,0 la plusmarca de Jungwirth del año anterior, quien ocupó la segunda plaza con 3:39,0. Los parciales de Elliott fueron 57,7, 1:00,0, 58,8 y 40,5. Ese año también encabezó la lista mundial de las 880 yardas con 1:47,3, equivalente a 1:46,6 en 800.

En 1959 Herb Elliott decidió no competir para dedicar tiempo a su familia y a estudiar. Pero volvió en plena forma para el 1500 de los Juegos de Roma. El 3 de septiembre se celebraron las 3 semifinales, de las que los 3 primeros se clasificaban para la final de 9 atletas, de 39 participantes. Elliott ganó la primera serie con unos excelentes 3:41,4. a 0,2 de la plusmarca olímpica. En esa primera serie tomó parte Tomás Barris (1930). Barris fue el primer mediofondista español de categoría internacional. Llevó la plusmarca nacional de 1500 de 3:54,3 en 1955 a 3:41,7 en 1958, el 13º mejor tiempo de ese año.

La final tuvo lugar el 6 de septiembre. El francés Michel Bernard encabezó el grupo con pases de 58,2 en el 400 y 1:57,8 en el 800. En ese momento Elliott, que estaba a 0,6 segundos de la cabeza, dio un fuerte tirón que solo Jazy y Rózsavölgyi fueron capaces de seguir inicialmente. El australiano hizo el siguiente 400 en 55,6 y un último 300 en 41,6, lo que le supuso el oro con 20 metros de ventaja sobre Jazy y una nueva plusmarca mundial de 3:35,6. Elliott hizo los últimos 800 metros en 1:52,5. El francés Michel Jazy (1936), futuro plusmarquista mundial de la milla, fue 2º con 3:38,4, su mejor marca entonces, y el húngaro Istvan Rózsavölgyi (1929-2012), explusmarquista mundial de 1500 con 3:40,5 en 1955, ocupó la tercera posición con 3:39,2. Estos fueron los resultados:

  1. Herbert Elliott AUS 3.35,6
  2. Michel Jazy FRA 3.38,4
  3. Istvan Rózsavölgyi HUN 3.39,2
  4. Dan Waern SWE 3.40,0
  5. Zoltan Vamos ROM 3.40,8
  6. Dyrol Burleson USA 3.40,9
  7. Michel Bernard FRA 3.41,5
  8. Jim Grelle USA 3.45,0
  9. Arne Hamarsland NOR 3:45,0

 

Con la forma que mostró Elliott en la final de Roma, quizá habría podido correr incluso más rápido en otro tipo de carrera. Hay quien dice que tenía potencial para haberse adelantado 15 años a la historia. No lo sabremos nunca, pues poco después del oro olímpico abandonó la competición. Posteriormente se convirtió en un exitoso ejecutivo.

Con la prematura retirada de Herb Elliott el mundo atlético se perdió un duelo formidable entre él mismo y su sucesor en la plusmarca mundial de la milla, el neozelandés Peter George Snell (1938). Unos meses más joven que el australiano, Snell sorprendió con su oro en el 800 de Roma delante del favorito, el plusmarquista mundial (1:45,7), el belga Roger Moens. A principios de 1962 superó por 0,1 segundos la plusmarca mundial de Elliot de la milla y poco después se hizo en la misma carrera con la plusmarcas mundiales de 800 metros (1:44,3) y 880 yardas (1:45,1). En Tokio fue doble oro en 800 y 1500 y al mes siguiente llevó su primado mundial de la milla a 3:54,1.

Quizá, después de todo, mi amigo Jorge tenga razón. Hablamos de un atleta que se retiró a los 22 años y marcó una época mostrando una absoluta superioridad sobre sus rivales cuando las pistas eran de tierra y el atletismo amateur.

Hay una biografía de Elliott, que no he leído, titulada The Golden mile.  Tampoco he leído la biografía de Percy Cerruty Why die?

Los mejores 1500 (I): Vancouver 1954

Comienzo hoy mi andadura por el mundo de los blogs. Es una idea que me rondaba la cabeza desde hace tiempo: hacer un blog de historia del atletismo. De modo que aquí estoy. Ayer en Twitter, recordando el 1500 de Niza donde se bajó por primera vez de 3:30, tuvimos un debate sobre los mejores 1500 de la historia. De modo que empezaré con una serie de 10 blogs sobre los que para mí son las 10 mejores carreras de 1500 de la historia por orden cronológico. Curiosamente el primero no será un 1500 sino una milla. La razón es que en los Juegos del Imperio Británico (posteriormente de la Commonwealth) se disputaron las distancias imperiales hasta 1966.

El 29 de mayo de 1953 Edmund Hillary (1919-2008) y Tenzing Norgay (1914-1986) lograron coronar el Everest por primera vez en la historia. La opinión pública de entonces consideró aquello una hazaña de primera magnitud. En el mundo del atletismo había otra barrera cuya posible superación comenzó a compararse con el ascenso al Everest, la barrera de los 4 minutos en la milla. La milla (1609,344 m) se ha considerado, sobre todo en los países anglosajones, la distancia perfecta. En realidad, salvo el 1500, las distancias actuales derivan de la milla: 200 (1/8 de milla), 400 (1/4 de milla), 800 (1/2 milla), 5000 (3 millas), 10000 (6 millas). La plusmarca mundial pertenecía al sueco Günder Hägg (1918-2004) con 4:01,4 desde 1945 (en otra entrada contaré la historia de este excepcional atleta y de su rival Arne Andersson). En 1954 tres atletas separados por miles de kilómetros parecían preparados para superar el reto: Roger Gilbert Bannister (Harrow, 23 de marzo de 1929) en Inglaterra, John Michael Landy (Melbourne, 12 de abril de 1930) en Australia y David Wesley Wes Santee (Ashland, Kansas, 25 de marzo de 1932) en Estados Unidos.

De los tres aspirantes el más experimentado era el británico, que ya había sido bronce en 800 en los Europeos de 1950 y cuarto en 1500 en los Juegos de Helsinki. En 1953 había acreditado en la milla 4:02,0, 3ª marca de siempre. Ese mismo año Santee, que había tomado parte en el 5000 de Helsinki, corrió en 4:02,4 y John Landy, a finales de ese 1953, en 4:02,0. Aprovechando el verano austral de 1954, Landy volvió a estar en torno a su plusmarca personal con 4:02,6 y 4:02,4 y de nuevo 4:02,6 en abril. La barrera de los 4 minutos estaba a punto de derribarse. Y sucedió el 6 de mayo de este mismo 1954, cuando Roger Bannister, ayudado por sus amigos Chris Chataway (1931-2014) y Chris Brasher (1928-2003), marcó 3:59,4 en la pista de Iffley Road de Oxford, un logro entonces descomunal. La plusmarca le duró poco tiempo, exactamente 46 días. Unos días antes, el 4 de junio, Wes Santee, que ya había corrido en 4:01,6 la semana anterior, estuvo muy cerca de ser el segundo sub4 de la historia. Se quedó en 4:00,6. Como premio de consolación obtuvo al paso la plusmarca mundial de 1500 con 3:42,8. Finalmente, el 21 de junio en Turku, la ciudad de Paavo Nurmi, Landy corrió la milla en 3:57,9 (homologado en 3:58,0 según la normativa de la época). Al paso por el 1500 acreditó 3:41,8, tiempo también homologado como plusmarca mundial.

Como sucedería con Coe y Ovett 26 años después en vísperas de los Juegos de Moscú, la pregunta que se hacía el mundo atlético era: ¿Quién es mejor, Bannister o Landy? Y la respuesta llegaría poco después en la milla de los Juegos del Imperio Británico, cuya final tendría lugar en Vancouver el 7 de agosto. Allí competirían los dos mejores milleros de la historia, los únicos que habían roto la barrera de los 4 minutos. La radio y la joven televisión se volcaron en la carrera, seguida por millones de personas en todo el mundo.

Las series se celebraron dos días antes de la final, el 5 de agosto. En la primera venció Murray Halberg (1933) de Nueva Zelanda, que sería oro en los 5000m de los Juegos de Roma, con 4:07,4. Bannister fue tercero con un segundo más. En la segunda se impuso otro neozelandés, William Baillie (1934), con 4:11,3, el mismo tiempo que Landy, tercero. Dos días después, sin embargo, solo contaban dos hombres, sobre los que el mundo había puesto sus ojos, Bannister y Landy, Landy y Bannister. La carrera no decepcionó. Fue un mano a mano entre los dos favoritos, que dieron lo mejor de sí desde el primer metro. Landy tomó la cabeza a los 200 metros y pasó al primer cuarto de milla en 58,2, con Bannister segundo en 58,8. En esta fase de la carrera ya estaban los dos solos. Landy continuaba en cabeza en la media milla con 1:58,2 y había abierto una cierta distancia con Bannister, 1:59,4. Bannister consiguió acercarse y al paso por los 3/4 de milla la ventaja de Landy era de 3 décimas 2:58,4 frente a 2:58,7. Bannister aguantó el ritmo del australiano y esperó a la última recta para dar un acelerón que le permitió hacerse con el oro con 3:58,8, 8 décimas por delante de Landy, en la primera milla con dos hombres por debajo de 4 minutos. Estos fueron los resultados completos:

  1. Roger Bannister (ENG) 3:58,8
  2. John Landy (AUS) 3:59,6
  3. Richard Ferguson(CAN) 4:04,6
  4. Victor Milligan (NI) 4:05,0
  5. Murray Halberg (NZ) 4:07,2
  6. Ian Boyd (ENG) 4:07,2
  7. William Baillie (NZ) 4:11,0
  8. David Law (ENG) AB

 

Bannister terminó su larga y brillante temporada proclamándose campeón de Europa de 1500 tres semanas después. El atletismo era entonces un deporte amateur y a Bannister le esperaba un brillante futuro como médico, de modo que en ese mismo 1954, con 25 años, se retiró. Posteriormente sería neurólogo consultor en The National Hospital for Neurology and Neurosurgery de Londres y se convertiría en referencia mundial en investigación de los trastornos del sistema nervioso autónomo. Por su parte Landy hizo un amago de retirada pero volvió a tiempo de ir a los Juegos de Melbourne, donde fue bronce. En los campeonatos nacionales de ese año tuvo un gesto que pasó a la historia del atletismo, cuando se paró para ayudar al  entonces junior Ron Clarke (1937-2015), que se había caído. Aun así ganó la carrera. En 2001 llegó a Gobernador del estado australiano de Victoria. Santee tuvo un recorrido más corto. Nunca logró bajar de 4 minutos. Su mejor marca fue 4:00,5 de 1955. Ese año su carrera llegó a su fin, pues lo suspendieron supuestamente por romper el código amateur. Murió de cáncer en 2010.

Hoy día la milla es mucho menos popular que en 1954 y 4 minutos es una marca al alcance de muchos atletas, pero hace 62 años se consideró tan heroico como coronar el Everest.

Sobre este tema os puedo recomendar el libro The perfect mile  y la película australiana The four minute mile.