Breve historia de los 3000 metros lisos (I)

La prueba de 3000 metros lisos deriva de las 2 millas (3218,688 m), distancia esta que aún se disputa ocasionalmente, si bien sus mejores marcas no tienen categoría de plusmarcas mundiales. El 3000 fue brevemente olímpico tanto en categoría masculina como femenina. En hombres se disputó en los Juegos de 1912, 1920 y 1924, pero en la modalidad de equipos. Puntuaban 3 atletas por país y no había clasificación individual oficial. En mujeres se corrió en los Juegos de 1984, 1988 y 1992. Posteriormente se sustituyó por los 5000 metros lisos. En la antigua Superliga Europea / Copa de Europa sustituyó al 10 000 en la 17º edición, celebrada en Madrid en 1996. Ha continuado en la competición que sucedió a la anterior, el Campeonato de Europa por equipos. En la antigua Copa del Mundo de la IAAF se introdujo en lugar del 10 000 en la edición de 1996, que tuvo lugar en Johnannesburgo, y continuó en la Copa Continental de la IAAF. En pista cubierta es la prueba más larga que se disputa en los campeonatos de Europa y del Mundo.

Probablemente el 3000 es la prueba no olímpica en la que más se compite. A lo largo de la historia muchos grandes atletas fueron plusmarquistas de esta distancia, en algunos casos, como el de la actual plusmarca mundial, con registros de grandísimo valor.

La primera plusmarca mundial de 3000 metros reconocida por la IAAF la estableció el finlandés Johannes Kolehmainen (1889-1966) en la semifinal del 3000 por equipos de los Juegos de Estocolmo 1912, con una marca de 8:36,9. Era la quinta carrera que disputaba el finlandés en la competición. Ya había sido oro en 5000 y 10000 metros. No pudo, sin embargo, disputar la final de 3000 por equipos pues Finlandia no logró la clasificación. El sueco John Zander (1880-1967) sucedió a Kolehmainen. Hizo tres veces la plusmarca mundial, hasta dejarla en 8:33,2 en 1918.

Tres de las 22 plusmarcas mundiales que estableció oficialmente Paavo Nurmi (1897-1973), en distancias de 1500 a 20 000 m, lo fueron en 3000 m, con un mejor registro de 8:20,4 en 1926. Nurmi acabaría ganando 12 medallas olímpicas, 9 de oro, en 7 pruebas diferentes a lo largo de 3 Juegos. El futuro campeón olímpico de 10 000 m en 1932, el polaco Janusz Kusocinski (1907-1940) superó a Nurmi poco antes de los Juegos con 8:18,8. El primado mundial pasó a manos del danés Henry Nielsen (1910-1969), 8:18,4 en 1934, y posteriormente al campeón olímpico de 5000 m de 1936, el finlandés Gunnard Höckert (1910-1940), 8:14,8 en 1936. El medallista de bronce en Berlín, el sueco Henry Jonnson-Kälame (1912-2001) rebajó el tiempo del finlandés en 1940 con 8:09,0.

Günder Hagg (1918-2004) se acercó a la barrera de los 8 minutos cuando en 1942 corrió en 8:01,2. Probablemente pudo haber sido el primero en romper ese límite, pero se centró más en los 1500 m y en la milla. Ese honor correspondió al belga Gaston Reiff (1921-1992), campeón olímpico de 5000 m en 1948, que un año después marcó 7:58,8. El húngaro Sandor Iharos (1930-1996) corrió en 7:55,6 en 1955. Iharos fue uno de los fondistas más versátiles de la historia. Llegó a poseer además, aunque no simultáneamente, los topes mundiales de 1500 m, 3:40,8, 5000 m, 13:50,8 y 13:40,6, y 10 000 m, 28:42,8. Perdió la plusmarca de 3000 m a manos del británico Gordon Pirie (1931-1991), que realizó 7:52,8 en septiembre de 1956. En junio se había hecho también con el primado de 5000 m, 13:36,8. En noviembre ganó la plata olímpica en Melbourne en esta prueba.

El francés subcampeón olímpico de 1500 m en 1960, Michel Jazy (1936), se convirtió, en 1962, con 7:49,2 en el primer atleta en correr por debajo de 7:50,0. Jazy fue además plusmarquista mundial de la milla, 3:53,6, 2000 m, 5:01,6 y 4:56,2 y de las 2 millas, 8:29,6 y 8:22,6. En esta última carrera pasó en 7:49,0 por la marca del 3000, nueva plusmarca mundial. La mayor decepción del francés fueron sin duda los Juegos de Tokio 1964. Prefirió tomar parte en los 5000 m, en lugar del 1500, en busca del oro. A falta de 50 m comandaba la prueba, pero acabó quedándose fuera del podio. Los 7:49,0 fueron plusmarca mundial algo más de un mes. En agosto de 1965 el alemán Siegfried Herrmann (1932-2017) hizo 7:46,0. El mayor éxito de Herrmann fue la plata en los primeros Juegos Europeos en sala, que se celebraron en Dortmund en 1966 por detrás de otro alemán, Harald Norporth (1942). Norporth fue un sólido competidor en 1500 y 5000 m, 4º en los Juegos de 1968 en el kilómetro y medio y plata en 1964 en los 5 Km.

La plusmarca de Herrmann duró 22 días. A finales de agosto, uno de los más grandes, el keniano Kip Keino (1940) corría en 7:39,6. Keino fue un corredor muy polivalente, campeón olímpico de 1500 m y subcampeón de 5000 m en 1968 y campeón de 3000 m obstáculos y subcampeón de 1500 m en 1972. Fue también plusmarquista mundial de 5000 m ese mismo año de 1965 con 13:24,2. El registro de Keino en 3000 m se mantuvo en lo más alto hasta 1972. Poco después de ganar la plata olímpica en 5000 m, el belga Emiel Puttemans (1947) hacía un promedio de 1:01,0 con 7:37,6. Seis días después añadía a la de 3000 la plusmarca mundial de 5000 m, 13:13,0. Fue también del atleta belga la primera plusmarca en sala homologada por la IAAF, 7:39,2 en 1973. Este ya de por sí extraordinario registro se consiguió al paso de una carrera de las 2 millas, en la que Puttemans también s hizo con la mejor marca mundial, 8:13,2, entonces superior a la mejor marca mundial al aire libre de Lasse Virén (1949), 8:14,0. El registro en 3000 m se mantuvo imbatido durante 19 años.

El tiempo al aire libre en 3000 m de Puttemans tuvo menos recorrido como primado mundial. En 1974 el británico Brendan Foster (1948) marcó 7:35,1, poco después de proclamarse campeón de Europa de 5000 m. Foster, que comenzó corriendo 1500 m, fue plusmarquista británico de esta prueba con 3:37,64 y de 5000 m con 13:14,6 en ese mismo 1974. Más tarde subió al 10 000, prueba en la que llegaría a ser plusmarquista europeo, 27:30,3, y bronce en los Juegos de Montreal.

En 1974 se produjo otro hecho destacado pues la IAAF homologó por primera vez una plusmarca mundial femenina de 3000 m, los 8:52,6 de la rusa, entonces soviética, Ludmila Bragina (1943), aunque aún quedaban algunos años para que la prueba se incluyese en los Juegos Olímpicos.

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