Las dos plusmarcas mundiales en sala de Wilson Kipketer en el Mundial de París 1997

La final de 800 m de los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 fue la mejor de las hasta entonces disputadas. Los 4 primeros corrieron más rápido que la plusmarca olímpica, en poder hasta entonces del brasileño Joaquim Cruz (1963), con 1:43,00 desde 1984. El vencedor fue el noruego Vebjørn Rodal (1972), con 1:42,58, por delante del surafricano Hezekiél Sepeng (1974), 1:42,74, y del keniano Frederick Onyancha (1969), 1:42,79. El cubano Norberto Téllez (1972) habría ganado cualquier final anterior con 1:42,85, pero en Atlanta solo pudo ser cuarto.

Sin embargo, pese a la formidable exhibición en la carrera de las dos vueltas, de quien más se acordaron los aficionados fue del gran ausente, el danés, nacido keniano, Wilson Kipketer (1972), campeón del mundo el año anterior y que acabaría ese año con una plusmarca personal de 1:41,83, tercera mejor marca de siempre. Kipketer no obtuvo la autorización del Comité Olímpico Internacional para participar por problemas administrativos por su cambio de nacionalidad.

Wilson Kosgei Kipketer había nacido en Kapchimoiywo, condado de Nandi, cuna de ilustres corredores kenianos, el 12 de diciembre de 1972. Aconsejado por el doble oro olímpico Kip Keino (1940), que supo ver su potencial, se fue a estudiar a la Escuela Católica de San Patricio, en Iten, institución con una gran infraestructura para el atletismo. Tras un viaje de estudios a Copenhague en 1990, decidió solicitar la nacionalidad danesa. En 1993 ya corría en 1:45,46. Al año siguiente, con 1:43,29, fue segundo en la lista mundial del año. En 1995 consiguió el primero de sus tres títulos mundiales y acabó liderando la lista mundial con 1:42,87.

Tras su decepción por no haber podido disputar el oro olímpico, decidió preparar al conciencia la temporada de pista cubierta de 1997. Después del éxito de los Juegos Mundiales en sala de 1985, celebrados en París, la Federación Internacional decidió dar continuidad cada dos años a esta competición otorgándole la condición de campeonato del mundo. El mismo escenario de los Juegos Mundiales, el Palacio Omnisport de Bercy, hoy AccorHotels Arena, acogería la 6ª edición de los Campeonatos del Mundo de Pista Cubierta de 1997. La actuación de Wilson Kipketer fue memorable. La competición tuvo lugar los días 7, 8 y 9 de marzo. Los 800 m se organizaron en tres rondas, una cada día. La primera ronda se dividió en 5 series. Accedían a la final los dos primeros de cada serie y los siguientes ocho mejores tiempos. La plusmarca mundial en sala estaba en poder el keniano Paul Ereng (1967), campeón olímpico en 1988, que al año siguiente en el Mundial de Budapest, se impuso tras una espectacular remontada con 1:44,84, superando el anterior tope universal que tenía el británico Sebastian Coe (1956) desde 1983 en 1:44,91.

En París, las cuatro primeras rondas de 800 m transcurrieron sin sobresaltos. El tiempo más rápido había sido de 1:48,03, del neerlandés Marko Koers (1972) en la primera serie. Quedaba la serie de Kipketer. Nadie se esperaba lo que sucedería a continuación. El danés decidió salir a romper. Pasaba la mitad de la prueba en 50,77 y paraba el cronómetro en unos asombrosos 1:43,96, 0,88 menos que el tiempo de Ereng en Budapest. Sin duda el no haber podido estar en Atlanta supuso una motivación muy poderosa. Lo que podría suceder en las dos siguientes rondas era la pregunta que se hacían la prensa y los aficionados. El tiempo de Kipketer era estratosférico, pero la aparente facilidad con que lo consiguió hacía pensar que tal vez no había corrido al límite. En la siguiente ronda, el día 8 de marzo, el danés se limitó a ganar la tercera serie semifinal con 1:48,49. Pasaban a la final los tres primeros de cada serie. El mejor tiempo correspondió al marroquí Mahoub Haïda (1970), con 1:47,22, ganador de la primera serie. En la final del día 9 la duda era si Kipketer se limitaría a ganar o trataría de mejorar su tiempo de la primera ronda. Enseguida se vio que ocurriría lo segundo, cuando se colocó en cabeza a un ritmo rapidísimo, con pases de 24,22, 50,22, 1:16,49 y unos espectaculares 1:42,67. Haïda era plata a más de 3 segundos, 1:45,76, y el estadounidense Rich Kenah (1970), bronce con 1:46,16.

Kipketer superaba en pista cubierta al siguiente atleta de siempre, al anterior plusmarquista Paul Ereng en más de dos segundos. En aquel momento, al aire libre, tan solo 6 atletas, incluyendo al propio Kipketer, habían corrido más rápido. Esta es la lista:

1:41,73 Sebastian Coe (GB) Florencia 10 06 1981
1:41,77 Joaquim Cruz (BRA) Colonia 26 08 1984
1:41,83 Wilson Kipketer (DIN) Rieti 01 09 1996
1:42,28 Sammy Koskei (KEN) Colonia 26 08 1984
1:42,58 Vebjørn Rodal (NOR) Atlanta 31 07 1996
1:42,60 Johnny Gray (USA) Coblenza 28 08 1985

En la actualidad, bajo techo, todavía no hay quien haya podido siquiera acercarse a la marca del danés. El siguiente mejor tiempo corresponde al keniano Michael Saruni (1995), que corrió el año pasado en 1:43,98, único sub1:44 en sala además de Kipketer.

El Mundial de París tuvo un altísimo nivel conjunto, sobre todo en medio fondo. Además de Kipketer destacaron la emergente estrella marroquí Hichan El Guerrouj (1974), oro en 1500 m, y el campeón olímpico de 10 000 m, el etíope Haile Gebreselassie (1973), oro en 3000 m. Para España no fue tan bien, pues no entró en el medallero.

Kipketer completó una temporada de 1997 perfecta. Al aire libre, el 7 de julio igualó la plusmarca mundial de Sebastian Coe de 1:41,73, el 8 de agosto renovó su título mundial al aire libre, el el 13 se convirtió en único plusmarquista universal con 1:41,24 y el 24 mejoró hasta 1:41,11. En 1998 enfermó de malaria. Aun así fue capaz de correr en 1:43,18, pero no pudo evitar el último puesto en la final de Europeo al aire libre. Se recuperó en 1999 y se proclamó campeón del mundo al aire libre por tercera vez consecutiva. A partir de entonces, no obstante, los problemas físicos fueron una constante en su carrera deportiva y no pudo cumplir su objetivo del oro olímpico. En 2000 fue plata en una carrera muy lenta y en 2004 bronce. En 2002 se había proclamado campeón de Europa. Se retiró en 2005.

Kipketer ha sido uno de los más grandes corredores de 800 m de la historia, al que las circunstancias le negaron el oro olímpico. Sigue siendo el segundo mejor atleta de siempre, tras los 1:40,91 de David Rudisha (1988) y posee tres de las 10 mejores marcas de siempre. Pese a su biotipo, nunca se planteó correr los 1500 m. Su mejor marca es de 3:42,80, de 1993, al inicio de su carrera. Con 2:14,96 fue también plusmarquista bajo techo de los 1000 m. Para la historia quedará su exhibición en París, sin duda, movida por su exclusión de los Juegos de Atlanta, donde, probablemente, habría conseguido el oro.

 

España en los primeros Juegos Mundiales en sala

Tras el éxito obtenido en el primer Campeonato del Mundo al aire libre, la IAAF (Federación Internacional de Atletismo Amateur), hoy World Athletics, decidió probar suerte en pista cubierta organizando una competición de ámbito mundial. El 18 y el 19 de enero de 1985 se celebraron en París los primeros Juegos Mundiales en Pista Cubierta. Acaban, por tanto, de cumplirse 35 años. La IAAF, no segura de su continuidad, prefirió no darle inicialmente el marchamo de campeonato. La instalación elegida fue el Palais Omnisport de Bercy, hoy llamado, por razones de patrocinio, AccordHotels Arena, un modernísimo palacio de deportes inaugurado el año anterior. Un total de 69 países con 319 atletas acudieron a la llamada de la IAAF. Era la primera competición internacional tras los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Ningún campeón olímpico estuvo en París, aunque sí lo hicieron algunos medallistas y, sobre todo, jóvenes atletas que se encaramarían a la élite en los años siguientes. España envió un pequeño equipo de 9, todos hombres, de los que 8 alcanzaron un puesto entre los 8 primeros y 4 fueron medallistas. Todos ellos habían estado en LA.

La organización decidió incluir los 3 Km marcha en los Juegos. El catalán Jordi Llopart (1950), plata en 50 Km marcha en los Juegos Olímpicos de 1980 y 7º en 1984, ocupó la 7ª posición, en una prueba en la que se impuso el francés Gérard Leliève (1949), por delante del italiano Maurizio Damilano (1957), campeón olímpico de 20 Km marcha en 1980 y bronce en 1984.

En los 400 m, el zamorano Ángel Heras (1958), bronce en el Europeo en sala en 1983, consiguió superar las dos rondas necesarias para llegar a la final. En la carrera definitiva entró andando en la meta, tras un encontronazo en los 200 m. El ganador fue el joven alemán Thomas Schoenlebe (1965), que se hizo con las plusmarca mundial en sala al correr en 45.60. En 1987 superó en dos ocasiones la plusmarca europea al aire libre, con 44.48 y 44.33, esta última aún vigente.

Los 800 m vieron un inesperado doblete español, por parte del leonés Colomán Trabado (1958) y el madrileño Benjamín González (1958-2011). Trabado ya había sido campeón de Europa bajo techo en 1983 y bronce en 1982. González había ganado un bronce europeo en sala en 400 m en 1982. Hacía un año que se había cambiado a la doble vuelta. El leonés, con una buena táctica de carrera, se hizo con el oro, 1:47.42, 0.52 menos de el madrileño.

Tras su mala actuación en el 1500 olímpico el año anterior, el toledano José Luis González (1957), campeón de Europa en sala en 1982, volvía a la competición internacional. Le acompañaba el castellonense Andrés Vera (1960), brillante 7º en la final olímpica de LA. Ambos entraron sin problemas en la final, donde Vera, muy mermado físicamente, no pudo evitar la 8ª posición. González, por su parte, conseguía la medalla de plata, tras una dura pugna con el keniano Joseph Chesire (1961), 4º en LA. La victoria fue para el australiano Mike Hillard (1961), con 3:40.27, por 3:41.36 del español y 3:41.38 del africano.

Otros dos españoles compitieron en los 60 m vallas. El barcelonés Carlos Sala (1960), 7º en LA, no pudo repetir final en París. Quien sí lo hizo fue el oscense de Monzón Javier Moracho (1957), quien ganó la medalla de plata, con 7.69, 0.02 más que el ganador, el francés Stéphan Caristan (1964), que había precedido a Sala en la final olímpica. El bronce fue para el junior británico Jon Ridgeon (1967).

El único español que participó en concursos fue el barcelonés Alberto Ruiz (1961), gran dominador del salto con pértiga en España en los años 80. Obtuvo una excelente 6ª posición con plusmarca española en sala de 5.50 m. El ganador fue el plusmarquista mundial el ucraniano, entonces soviético, Sergei Bubka (1963) con 5.75 m, que se impuso bronce olímpico en LA, el francés Thierry Vigneron (1960).

España fue finalmente 7ª en el medallero, justo por delante de Estados Unidos, probablemente la única vez que este país resultó superado por España en una competición atlética internacional.

Otros destacados en categoría masculina fueron el canadiense Ben Johnson (1960), bronce en LA en 100 m precedido por el estadounidense Sam Graddy (1964). En los 60 m de París el canadiense se hizo con el oro y el estadounidense con la plata. Posteriormente, Johnson sería descalificado a perpetuidad por consumo de sustancias ilegales. Graddy se pasaría al fútbol americano. En el salto de altura, el subcampeón olímpico, el sueco Patrick Sjoeberg (1965) se impuso por delante del joven cubano Javier Sotomayor (1967). A unos días de cumplir 20 años, el búlgaro Khristo Markov (1965) conseguía en triple salto su primera gran victoria internacional. En el lanzamiento de peso, hubo un interesante duelo entre el checo, entonces checoslovaco, Remigius Manchura (1960), bronce en el Mundial al aire libre de 1983, y el alemán campeón olímpico en 1976 y de Europa al aire libre en 1982 Udo Beyer (1955), resuelto a favor del primero, 21.22 contra 21.10.

En categoría femenina la alemana Silke Gladys (1964), oro mundialista en 4 x 100 m en 1983, consiguió la victoria en 60 m con 7.20. Su veterana compatriota Marita Koch (1957) ganaba los 200 m, entonces oficial en sala, con 23.09. En concursos, una joven búlgara llamada Stefka Kostadinova (1965) ganaba el salto de altura, mientras el lanzamiento de peso era para Natalya Lisovskaya (1962), ya entonces plusmarquista mundial al aire libre con 22.63 m, tope aún vigente.

La IAAF consideró el ensayo satisfactorio. El 1987, en la ciudad estadounidense de Indianápolis, tuvo lugar el primer Campeonato del Mundo en Pista Cubierta. Esta competición se celebraría cada dos años. Hasta 1989 coincidió con el Campeonato de Europa, entonces anual. A partir de 1990, el Europeo y el Mundial se celebraron en años alternos. París repitió en 1997, con la formidable actuación del danés de origen keniano Wilson Kipketer (1972), que superó la plusmarca mundial bajo techo en dos ocasiones. En 2004 el Mundial pasó a disputarse los años pares y el Europeo los años impares. El próximo campeonato del mundo en sala tendrá lugar en la ciudad china de Nanjing, del 13 al 15 del próximo mes de marzo.