La barrera que se rompió dos veces… por primera vez

La prueba de 800 metros formó parte del programa olímpico la primera vez que el atletismo femenino fue olímpico, en 1928. La primera campeona olímpica fue la alemana Linda Radke (1903-1983), que se impuso con una nueva plusmarca mundial de 2:16.0. Tras la carrera hubo varias participantes que se tiraron al suelo, por un exceso de ácido láctico. Esta imagen sirvió para generar la opinión de que era una prueba demasiado larga para las mujeres. Hay que tener en cuenta que el programa olímpico femenino se había iniciado con no poca oposición, incluido la del propio Pierre de Coubertin (1863-1937), fundador de los Juegos Olímpicos modernos. No se impuso la lógica y finalmente el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió eliminar esta prueba de los Juegos. Pese a esta prohibición la prueba continuó disputándose en reuniones atlética y la plusmarca mundial continuó mejorando. En este sentido merece mencionarse a la rusa, entonces soviética, Nina Otkalenko (1928-2015), que llevó la plusmarca mundial desde 2:12.2 en 1951 hasta 2:05.0 en 1955.

Como sucedería 4 años después con los 400 m o 24 años más tarde con los 3000 m y los 400 m vallas, la Asociación Europea de Atletismo (EAA) fue mucho más innovadora que el COI e hizo oficial la prueba de 800 m en el campeonato de Europa de 1954. La primera campeona fue Otkalenko, que se impuso a la británica Diane Leather (1933-2018) y a su compatriota Lyudmila Lysenko (1934). Esta última sucedería a Otkalenko como plusmarquista mundial, que en 1960 se fue a 2:04.3.

En 1960, finalmente, la distancia de los 800 m regresaba a los Juegos Olímpicos. En Roma el oro fue para Lysenko, entonces conocida como Shevtsova, que igualaba su plusmarca mundial de 2:04.3 (2:04.50). Curiosamente, los 400 m no fueron olímpicos hasta la siguiente edición. La plusmarca mundial continuó progresando. La australiana Dixie Williams (1941), que en la final olímpica de 1960, se retiró a falta de 700 m cuando lideraba la prueba, registró en 1962 2:01.2, al paso por los 800 m de una carrera de 880 yardas en 2:02.0, ambas plusmarcas mundiales. La barrera de los 2 minutos ya se encontraba muy cerca.

Los dos minutos cayeron por primera vez mucho antes de lo esperado, pero, oficialmente, fue algo que no sucedió nunca. En 1960, la atleta norcoreana Shim Geum-dan (o Sin Kim-dan) (1938) corría los 400 m en 53.0, nueva plusmarca mundial que, sin embargo, no se homologó. Se trataba de una atleta rodeada de un halo de misterio, al que, sin duda, contribuía la situación de aislamiento internacional de su país. Nunca llegó a competir en Occidente. En 1962 mejoró hasta 51.9, que sí se homologó como plusmarca mundial. Al año siguiente tomó parte en los GANEFO (Games of the New Emerging Forces). Organizados en Yakarta, se invitó mayormente a países recientemente independizados, países no alineados y países del Bloque del Este. La IAAF no reconoció estos juegos y amenazó con sanciones a los atletas participantes. Shim, no obstante, tomó parte en los 200, los 400 y los 800 m. Fue oro en las tres distancias y, además, realizó 1:59.1 y 51.4 en días consecutivos, con lo que aparentemente mejoraba su plusmarca mundial de la vuelta a la pista y se convertía en la primera mujer en romper la barrera de los dos minutos en la doble vuelta. La IAAF, sin embargo, cumplió su amenaza. No homologó ninguno de los dos tiempos, como plusmarca mundial, ni tampoco los 51.2 y 1:58.0 realizados en Pyongyang al año siguiente. Además no permitió su participación en los Juegos de Olímpicos de 1964. Shim repitió su actuación de 1963 en los GANEFO de 1966.

Mientras tanto, en el mundo oficial, la británica Ann Packer (1942) se hacía con el oro olímpico de los 800 m en 1964, tras ser plata en los 400 m, con 2:01.1 nueva plusmarca mundial oficial. La barrera de los dos minutos tardó más tiempo del esperado en superarse por primera vez oficialmente. En 1967 la australiana Judy Pollock (1940) corría en 2:01.0 y al año siguiente la croata, entonces yugoslava, Vera Nikolić (1948-2021) realizaba 2:00.5. Era la gran favorita para hacerse con el oro en los Juegos Olímpicos de México pero, sorprendentemente, abandonó en la semifinal. La victoria fue para la estadounidense Madeline Manning (1948), que se quedó a 0.4 del tiempo de la croata.

Finalmente en 1971, la alemana Hildelgard Falck (1949) corría en 1:58.5 (1:58.45), rompiendo de forma oficial por primera vez la barrera de los 2 minutos. Su tiempo aún era inferior al de Shim. Falck fue campeona olímpica en 1972. Finalmente en 1973, la búlgara Svetla Zlateva (1952) mejoraba finalmente el tiempo de la coreana con 1:57.5. En pocos años, la plusmarca mundial mejoró notablemente. Es de destacar que en las dos siguientes ediciones de los Juegos Olímpicos las ganadoras de la prueba lo hicieron con plusmarca mundial. La rusa, entonces soviética, Tatyana Kazankina (1951) fue oro en 1976 con 1:54.9 (1:54.94). Su compatriota Nadezhda Olizarenko (1953-2017) realizó 1:53.5 (1:53.43) cuatro años después, en la final de los Juegos de Moscú. Este registro es en la actualidad la segunda mejor marca de siempre, pues resultó superada por los 1:53.28 de la checa Jarmila Kratochvílová (1951), quien en 1983 hizo 1:53.28, la plusmarca mundial más antigua del atletismo actual.

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