Dave Wottle, modelo de estadounidense para el Vicepresidente Agnew

Una de las carreras emblemáticas de la historia de los Juegos Olímpicos fueron los 800 m de Múnich 1972. Tanto por la forma de ganarlos, como por la personalidad del ganador, el estadounidense Dave Wottle, esta prueba ha permanecido en el recuerdo de los aficionados desde entonces.

David James Wottle nació en Canton, el 5 de agosto de 1950. Entonces esta ciudad de Ohio tenía 115 000 habitantes, hoy tiene 73 000. De niño su constitución era algo débil, por lo que su médico le recomendó hacer ejercicio. De modo que el joven Dave comenzó a practicar atletismo, si bien con una preparación poco rigurosa. Ello hizo que no destacase hasta que cambió su método de entrenamiento, al llegar a la Bowling Green State University, en el propio estado de Ohio, en 1969. En 1970 este cambio ya daba sus frutos. Fue segundo en la milla del campeonato universitario de Estados Unidos (NCAA), detrás de Marty Liquori (1949), acreditado entonces en 3:57,6. Wottle acabó la temporada con 3:59,8 en la milla y 1:47,1 en los 800 m. No pudo continuar su progresión en 1971, pues las lesiones se cebaron con él y apenas pudo entrenar.

El año olímpico de 1972 parecía, sin embargo, que sería diferente. Tras una buena preparación invernal, Wottle ganaba a principios de temporada el 1500 del campeonato universitario con 3:39,7. Entonces se disputaba la milla, salvo en los años olímpicos que se corrían 1500 m. Poco después fue campeón nacional de 800 m con 1:47,3. En las pruebas de selección olímpica decidió tomar parte tanto en los 800 como en el kilómetro y medio, aunque consideraba las dos vueltas solo una forma de ganar velocidad de cara a la prueba más larga. La final de los 800 m tenía lugar el 1 de julio. Allí estaba Wottle, tras una semifinal muy disputada. Con poca experiencia en esta prueba y con rivales como un renacido Jim Ryun (1947) o Rick Wohlhuter (1948), el de Ohio no se encontraba entre los favoritos. La carrera resultó superlativa. Tom Fulton (1951) impuso un ritmo rapidísimo con pases de 25,2 y 52,0. Wottle era 6º, con 52,9. A falta de 300 m Ryun dio un fuerte cambio, con un 100 en 11,5. Solo Wottle y Ken Swenson (1948) conseguían aguantar el ritmo, si bien este último perdía contacto en la última curva. Ryun y Wottle llegaron juntos a la última recta, donde Wottle se colocaba en cabeza, mientras Ryun perdía posiciones. Wottle se impuso con 1:44,3, tiempo que igualaba la plusmarca mundial que compartían el neozelandés Peter Snell (1938) y el australiano Ralph Doubell (1945). Wohlhuter remontó hasta la segunda posición, 1:45,0, mientras Swenson era tercero, 1:45,1. Ryun, con unos excelentes 1:45,2, tiempo que acabaría siendo el 5º mejor del mundo esa temporada, se quedaba fuera de los Juegos en las dos vueltas. Se impuso fácilmente en los 1500 m, una semana después, con Wottle segundo.

Con la gorra de golf que lo haría famoso, Wottle se había convertido en coplusmarquista mundial, corriendo la prueba de forma atípica, con parciales de 52,9 y 51,4, con una sorprendente mejoría de 2,8 respecto a su marca previa. Unos días después el 15 de julio, en contra del criterio del cuadro técnico olímpico estadounidense, Wottle se casó y se fue 5 días de luna de miel. Reanudó los entrenamientos el 20 de julio, pero poco después se vio mermado por una tendinitis. Las eliminatorias de 800 m de los Juegos tenían lugar el 31 de agosto. Wottle se presentó en la línea de salida, sin conocer muy bien su estado físico. Pese a su registro, no contaba entre los máximos favoritos, pues su experiencia competitiva fuera de su país era nula. La prueba, no obstante, se presentaba muy abierta.

Se disputaban 7 series clasificatorias. Estarían en las semifinales los tres primeros de cada una y 3 tiempos. Wottle superó la ronda sin problemas al ser segundo con 1:47,4 en la cuarta serie. Wohlhuter no se clasificó por centésimas, lo mismo que el futuro plusmarquista mundial de 10 000, el portugués Fernando Mamede (1951). Al día siguiente, 1 de septiembre, tuvieron lugar las 3 semifinales. Wottle ganó la segunda, con 1:48,7. El tiempo más rápido correspondió al ganador de la tercera, el keniano Mike Boit (1949), con 1:45,9, su mejor marca. El español Manuel Carlos Gayoso (1944) fue 5º en esta semifinal, con 1:47,7. Globalmente sería el 9º mejor atleta de esta prueba, puesto que igualaría Tomás de Teresa (1968) 20 años después en Barcelona.

La final tuvo lugar el sábado 2 de septiembre, tercera carrera en 2 días. Wottle parecía que llegaba en buena forma, pero en ambas rondas había empleado la misma táctica, primera vuelta en la cola de la carrera y remontada en la segunda. La final no iba a ser menos. Con 100 m de competición, el estadounidense ocupaba la última posición a unos 10 metros del penúltimo. Robert Ouko (1948) lideraba un compacto paquete de atletas al paso por la meta en 52,3, con Wottle último cerca del grupo. A falta de 250 m, el ucraniano, entonces soviético, Yevyeniy Arzhanov (1948) se colocaba en cabeza. En la recta de enfrente, el hombre de la gorra pasaba del 8º al 6º puesto y conseguía entrar 4º en la recta final detrás del ucraniano, que parecía imparable hacia el oro, y de los dos kenianos, Ouko y Boit. Pero en los últimos 40 metros fue superando rivales hasta la misma línea de llegada, en que doblegó a Arzhanov por apenas 0,03, quien, exhausto, terminó en el suelo.

El ucraniano declaró Resulta decepcionante perder en la última zancada por una distancia no mayor que tu nariz. El margen, efectivamente, fue muy estrecho, 1:45,86 para Wottle, 1:45,89 para el soviético. Boit se colgó el bronce con 1:46,01. Wottle estaba exultante. Había preparado el 800 con vistas al 1500 y se había convertido en plusmarquista mundial y campeón olímpico, tras molestos problemas físicos. Tal era su alegría que olvidó quitarse la gorra mientras sonaba el himno de su país en el podio. En los convulsos años 70, con la guerra de Vietnam y el antecedente de Smith y Carlos en México, muchos interpretaron aquello como un signo de protesta, lo que obligó al atleta a pedir disculpas públicamente. Recibió numerosas muestras de apoyo, incluso un telegrama del entonces Vicepresidente de su país, Spiro Agnew (1918-1996) que decía Con o sin gorra, usted es mi modelo de estadounidense. Tras su éxito en las dos vueltas, Wottle trató de repetir en el kilómetro y medio, sobre el papel su mejor prueba, pero, demasiado confiado, repitió la táctica de los 800 m y se quedó fuera de la final por un margen similar al que le permitió ser oro olímpico.

La carrera atlética de Wottle tan solo abarcó dos temporadas más. En 1973 fue subcampeón de Estados Unidos de 800 m con 1:46,2, detrás de Wohlhuter y mejoró sus registros de 1500 m, 3:36,2, y de la milla, 3:53,3. Se hizo profesional en 1974, pero se retiró poco después. Tras dejar la competición se hizo entrenador y se dedicó a la gestión de instituciones universitarias. Pese a que su permanencia en la élite del atletismo fue corta, la forma en que consiguió su victoria en Múnich, junto con el olvido en el podio hacen de Wottle un atleta cuyo logro sigue muy presente casi 46 años después.

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